Las entradas para la final podrán usarlas los no agraciados en el sorteo

  • Los afortunados con dichas localidades, las más demandadas y también las más caras del concurso del Falla, podrán incluso revenderlas si lo estiman oportuno

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El affaire de las entradas para el concurso de agrupaciones del Falla va en aumento después de que ayer se hiciera público que las personas que resultaron agraciadas a través del sorteo con localidades para la final del certamen del próximo día uno de febrero, "podrán disponer y hacer uso de sus entradas como estimen oportuno".

En la comunicación municipal sobre dicho asunto se puntualiza que, ante posibles incidencias dentro del teatro, la responsabilidad sobre el uso que se haga de las entradas caerá sobre la personas a las que correspondieron en dicho sorteo, al ser las mismas nominativas y figurar por tanto en ellas el nombre y el DNI correspondiente.

En principio la junta ejecutiva del Patronato había acordado que los agraciados con dichas localidades no pudieran cederlas ni venderlas, como viene ocurriendo con las de la fase clasificatoria del certamen, pero las bases para dicho sorteo, que realiza el departamento de informática de Unicaja, no recogen que dichas localidades tengan que ser nominales, por lo que no puede aplicárseles el nuevo sistema.

No haber detectado esta circunstancia antes de poner en práctica el nuevo sistema de venta de entradas con el objetivo de acabar con la reventa, ha servido para penalizar al aficionado de a pie, al más humilde, que habitualmente se pone en taquilla en la fase clasificatoria, incluyendo a los familiares de muchos comparsistas, que sólo podrán verlos sobre el escenario del Falla a través de Onda Cádiz Televisión, y especialmente a los que se desplazaban desde otras poblaciones para animar a sus grupos respectivos.

Este año de las 133 agrupaciones de adultos que concursan 79 son de la capital y las restantes se reparten en 17 localidades de la provincia, 17 de la de Sevilla, 9 de la de Huelva, 5 de la de Córdoba, 2 de la de Málaga y 1 de la de Jaén.

La ausencia de la mayoría de estos aficionados lógicamente se está haciendo notar en la primera fase del concurso e influyendo incluso en el ánimo de los componentes de las agrupaciones que cantan para un reducido número de personas, en una sala fría y sin el más mínimo ambiente.

Ahora, una vez que desde el propio Ayuntamiento se ha anunciado que las entradas de la final se pueden vender, la reventa se habrá hecho con el correspondiente listado de afortunados en el sorteo y hará su agosto con las entradas que consiga, que son además las más caras del concurso. Con la subida, las localidades de butacas y palcos platea y principal cuestan 80 euros, las de palcos segunda y delantero de anfiteatro 70, las de anfiteatro 55 y las de paraíso 40.

Por otra parte, lo de la responsabilidad del titular de la entrada en el supuesto de posibles incidencias en el interior del teatro protagonizadas por la persona que la utilice, más que un aviso supone una velada amenaza y, sobre todo, una falta de respeto a todos que van a la final, incluyendo por supuesto a los que entran mediante el amplio protocolo que reduce de manera notable el aforo en relación con las anteriores fases del concurso.

En cuanto a las primera y segundas semifinales del concurso, que comenzarán el próximo día 24, la junta ejecutiva del Patronato apuesta por cuatro o cinco puntos de venta, con los correspondientes ordenadores en red local.

Mientras tanto, la fase clasificatoria confirma noche tras noche que la necesidad de presentar un DNI para comprar una entrada, que sólo se pueden adquirir dos localidades por función y que no puede utilizarlas nadie distinto a la persona cuyo nombre figura en cada una de ellas, ha logrado acabar no sólo con la reventa, sino que también ha dejado la mayoría del papel en taquilla.

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