Gran final del falla

Una final casi sin sorpresas

  • El animoso público presente en el Gran Teatro Falla dejó bien claras sus preferencias y todas obtuvieron premio; sólo el fallo del jurado en la modalidad de coros dejó abierta la puerta de la polémica

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Una final es una final, y se nota. El Gran Teatro Falla vistió ayer sus mejores galas para acoger la última fase de este intenso Concurso Oficial de Agrupaciones 2008 que tocó a su fin. Flores, serpentinas y papelillos inundaron el auditorio en una noche que comenzó con sorpresa. Cuando todo el mundo esperaba ya al primer coro de la noche sobre las tablas, las cortinas del Falla se levantaron y en su lugar los aficionados se encontraron a un grupo de personas junto al pregonero Antonio Martínez Ares, con gesto desafiante y un mensaje para el público, “Mañana ajustaremos cuentas”. Original manera de promocionar el evento de esta tarde y que pretende convertir Cádiz en una gran fiesta de filibusteros.

Pero lo más importante en esta gran noche fueron, sin lugar a dudas, las coplas. Coplas tan buenas como las que trajo el Coro la catedral de Julio Pardo, que le valió para llevarse el primer premio de la modalidad. Apoyándose en su imponente conjunto de voces, la agrupación revalidó el primer premio obtenido el pasado año con El mejor coro del mundo. Entre los aficionados hubo cierta división de opiniones porque muchos daban como vencedor al coro de Fali Pastrana y Quico Zamora La orquesta Cádiz, que finalmente tuvo que conformarse con el segundo puesto. En tercer lugar quedó el coro a pie La calle del arte, auténtica revelación de la modalidad y que aportó al concurso, posiblemente, la mejor música de tango del año a cargo de Tino Tovar. Innovación y frescura para la modalidad con la agrupación de Francisco Sevilla Pecci y Javier Bohórquez, que también contó con el respaldo del graderío.

Si en coros reinaba la división de opiniones, en chirigotas sucedió todo lo contrario. El Gran Teatro Falla era un clamor a favor de la agrupación de Enrique García Rosado ‘Kike Remolino’ y Lolo Álvarez Seda Las pito-risas. Coronada como ‘pelotazo’ desde su primera actuación, las videntes del Remolino protagonizaron un pase al que no le faltó de nada: risas, llantos, tensión y el reconocimiento unánime de todo el auditorio. Y lo cierto es que el autor gaditano no olvidará por más que quiera esta noche. Primero, porque se colgó por primera vez la ‘medalla de oro’ de su modalidad y segundo por el mal rato que pasó sobre las tablas durante la actuación. Un pasodoble metido a última hora provocó que muchos componentes olvidaran parte de la letra y se quedaran durante unos segundos en blanco, que al pobre Remolino le debieron parecer horas. Solventaron la situación con mucho arte e incluso se ganaron aún más al público con ese descuido tan humano, pero el autor gaditano, que se culpó públicamente del error, no pudo contener las lágrimas al final del popurrit y se pasó varios minutos llorando desconsolado. Por suerte para él, las penas se transformaron en alegrías cuando el jurado dio a conocer el veredicto y el fallito en el pasodoble es ya sólo una anécdota que podrá contar a sus nietos cuando les narre aquella vez en la que ganó el primer premio y su chirigota fue un auténtico ‘pelotazo’.

Los monstruos de pueblo de José Guerrero Roldán ‘Yuyu’ y José Manuel Sánchez Reyes no le pusieron nada fácil a Las pito-risas su victoria y levantaron al coliseo gaditano tal y como ya hicieran en la semifinal del jueves. Magníficas sus letras de pasodobles y cuplés y genial su repertorio, con ese humor surrealista tan propio de los autores. Completó la nómina de chirigotas El código la viñi, también muy aclamada por el público. La agrupación de Manolín Gálvez volvió a poner el vello de punta a los presentes con sus pasodobles y repitió el tercer puesto logrado el año pasado con Los gladiadores de la caleta.

También tenía claro a su favorito el público en la modalidad de cuarteto, que se decantó a favor del Taller de reparaciones Esto Arranca Por Cojones eSe eLe de Manuel Jesús Morera. Enorme su repertorio, lleno de buenos ‘gags’, y unos personajes que el público ya se conoce de memoria, del pelota de mierda al amnésico y su ya célebre frase “¡¡Ay que alegría!!”. Impagable también el tema libre, ya visto en cuartos, en el que intentan dar coba a un ciego para venderle un GPS. El graderío se volcó con ellos y acabó cantándoles el ¡Campeones, campeones! Auténtico pelotazo de cuarteto. La agrupación de Morera tuvo un más que digno rival en el cuarteto Pal desembarco nosmardía, que de nuevo hizo reír al público con su trabajado repertorio pero tuvo que conformarse con el segundo premio de la modalidad, repitiendo así la clasificación obtenida el pasado año con ¡Qué pena de muerte!. Además los de Gago protagonizaron uno de los momentos más divertidos de la noche cuando comenzaron su parodia con una improvisada imitación de la presentación del pregón realizada unos minutos antes por Martínez Ares, con los cuarteteros sentados con una guitarra como ya hiciera el compositor y una pancarta en la que podía leerse “Antonio, yo creo que no te debo ná, mañana si eso hablamos”. Genial.

Según los puntos del jurado la modalidad más reñida fue la de comparsas, que se decidió por sólo dos puntos. Sin embargo, el pueblo se manifestó otra vez para clamar la victoria de La comparsa de momo, de los hermanos Márquez Mateos ‘Carapapa’. Lo cierto es que las credenciales de la comparsa que finalmente resultó ganadora eran envidiables. Magníficos sus pasodobles al pregonero y a la manipulación de la fiesta por parte de Canal Sur, divertidos sus cuplés y sencillamente maravilloso el popurrit, historia ya del Carnaval de Cádiz. A punto estuvo de arrebatar el triunfo a los Carapapa la comparsa de Jesús Palacios Los mendas lerendas, que contagió al auditorio con la alegría de su música y confirmó el éxito de este grupo en su regreso al concurso tras varios años de ausencia. El tercer premio fue para La banda del capitán Veneno, de Juan Carlos Aragón. El letrista gaditano demostró una vez más los prodigios que es capaz de componer y firmó un repertorio totalmente inédito en pasodobles y cuplés que dejó más que satisfechos a sus muchos seguidores. Pura poesía acompañada de una música estupenda y un conjunto de voces que ha ido a más a lo largo del concurso.

Con el fallo del jurado entre papelillos y serpentinas terminó esta final tan intensa y emocionante que dejó contentos a casi todos. Ahora comienza la verdadera fiesta en las calles de Cádiz.

Disfruten y feliz Carnaval.  

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