La opinión invitada

Los precios de la leche de cabra, por los suelos

  • La viabilidad de 7.000 explotaciones agroganaderas se ve seriamente comprometida.

LOS productores de leche de cabra andaluces atraviesan una situación delicada que ya se prolonga más de lo que algunos pueden soportar. Las cotizaciones han sufrido en los últimos meses una caída que viene a agravar el descenso del 20% del precio en origen experimentado en 2015. Con esos precios, de alrededor de 10 pesetas por grado de extracto seco (0,06 euros/ESU), la viabilidad de nuestras explotaciones, 7.000 en Andalucía, se ve seriamente comprometida. 

Ante esta situación, desde COAG Andalucía impulsamos la constitución de un grupo de trabajo que planteó una serie de propuestas para la consecución de la estabilidad. Las presentamos públicamente y también a la industria, a través de las reuniones de la interprofesional Inlac. En esos encuentros, la industria estuvo de acuerdo en que la estabilidad es necesaria y que conseguirla es una tarea conjunta de todos los que forman la cadena alimentaria, por lo que, tanto productores como industria, tienen que asumir su responsabilidad en la determinación de un precio que beneficie a ambas partes. 

Desde COAG hemos reiterado que precios en origen por debajo de 12 pesetas (0,072 euros) son claramente insuficientes para la producción de leche de cabra en Andalucía. Los ganaderos están haciendo un gran esfuerzo al soportar que las cotizaciones se hayan contenido puntualmente durante la primavera, a la espera de una evolución positiva del mercado en los próximos meses, pero esto no quiere decir que deban permanecer en esta franja y mucho menos que puedan descender. Por ello, las industrias deben poner de su parte y no presionar los precios a la baja. 

En este sentido, COAG mantiene abierta una línea de diálogo permanente con las industrias que operan en Andalucía y ha criticado abiertamente cuando alguna empresa se ha desmarcado de este espacio de trabajo conjunto y ha aprovechado su posición de dominio sobre los productores ofreciendo contratos abusivos o negándose a negociar las condiciones. 

La primavera no es buen momento para pactar los contratos, puesto que ambas partes no se encuentran en igualdad de condiciones, por lo que los ganaderos, sin posibilidad de negociar, quedarían atrapados en las condiciones que la industria quiera imponerles y que les conducen directamente a la ruina, al estar muy por debajo de los niveles de viabilidad de las explotaciones.

COAG Andalucía ha denunciado en muchas ocasiones que el ganadero tiene nula capacidad de influir en los precios y que la aplicación del paquete lácteo no está consiguiendo los objetivos marcados, es decir: mejorar las condiciones de contratación entre productores y compradores de leche, reforzar la posición negociadora de los productores y contribuir al equilibrio de la cadena de valor en el sector lácteo, además de aumentar la transparencia.

Respecto a los contratos no podemos olvidar que, a partir de la publicación del RD 1363/2012, de octubre de 2012, se establece la obligatoriedad de suscribirlos para todos los suministros de leche cruda que tengan lugar en España, de un productor a un transformador y también en fases intermedias. La norma prohibe expresamente la comercialización de leche cruda fuera de contrato, sancionándola si se produce. 

Esta norma fija tanto los requisitos mínimos que los contratos deben cumplir como el contenido mínimo que han de recoger, y que incluye la identificación de las partes; el objeto del contrato; el precio (fijo, variable o mixto) por litro; el volumen que debe ser suministrado y el porcentaje de tolerancia (no más del 10%); el calendario de suministros (días post ordeño) y la duración del contrato (para ganaderos, mínimo 12 meses excepto renuncia expresa por escrito del productor). También debe recoger las condiciones de pago (plazo máximo e intereses de demora, procedimiento y fecha); las modalidades de recogida o suministro; las reglas aplicables en caso de fuerza mayor, así como los derechos y obligaciones de las partes y las causas, formalización y efectos de la extinción.

El contrato debe suscribirse antes del inicio del suministro y todos los elementos contenidos en él han de ser libremente negociados por las partes y conocidos con antelación. El receptor debe realizar una oferta de contrato por escrito al menos dos meses antes de la finalización del contrato en vigor. Deberán firmarse dos copias y han de guardarse durante dos años desde la presentación. 

El receptor está obligado a comunicar a la base de datos de declaración de entregas del FEGA todos los detalles del contrato, en un plazo mínimo de siete días antes de la fecha de inicio de vigencia del mismo. 

Aunque la norma es clara, a 31 de marzo de 2015, sólo estaba registrado un 37,8% de ganaderos con contrato sobre el total de ganaderos en activo. Actualmente se encuentran registrados 2.910 contratos, de los que 1.200 son con cooperativas y 1.710 con otros receptores. Los contratos registrados tienen una duración media de 9,94 meses.

El cumplimiento de la norma es mejorable pues. Al margen de los contratos, COAG Andalucía recuerda una vez más que las industrias han de colaborar en el crecimiento y la estabilidad del sector lácteo, esforzándose, como están haciendo los productores, por modernizar sus infraestructuras e investigar y desarrollar productos lácteos que pongan en valor la excelente calidad de la leche de cabra que utilizan en su elaboración. Además, deben incidir en la búsqueda de nuevos mercados donde poder situar estos productos como referentes en el mercado internacional, promocionando su conocimiento y mayor consumo.

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