Cae en Cádiz una banda de narcos que asaltaban a otros traficantes

La Guardia Civil ha detenido en Cádiz a quince integrantes de una organización de traficantes de hachís que, además, robaban el estupefaciente a otros narcotraficantes y cometían secuestros y torturas, en una operación en la que han sido incautados 500 kilos de hachís.

La operación, denominada Takata-Jacaranda, se inició a raíz de que un grupo de encapuchados asaltara con armas largas en Chiclana de la Frontera (Cádiz) a unos narcotraficantes y les arrebataran el vehículo y la embarcación que llevaban en un remolque y en la que ocultaban 500 kilos de hachís. Tras las primeras investigaciones, la Guardia Civil logró detener a los asaltantes y recuperar el vehículo y la embarcación que habían robado.

Tras comprobar que dentro de ella, ocultos en un doble fondo, había media tonelada de hachís, los agentes detuvieron también a las víctimas del robo como presuntos autores de un delito contra la salud pública. Según los investigadores, los ladrones y sus víctimas "pertenecían a la misma organización delictiva" pero los primeros pretendían quedarse tanto con la droga que transportaban sus compañeros para terceras personas como con el dinero que les habían pagado por sus servicios.

Los agentes registraron después sus domicilios en las localidades de Sanlúcar de Barrameda y Jerez, así como dos naves industriales preparadas para ocultar la embarcación y descargar la droga. En el interior de una de las naves se localizaron cinco turismos robados y juegos de placas de matrícula falsas, bates, defensas policiales, martillos y otros efectos utilizados para amenazar a sus víctimas.

La Guardia Civil ha constatado que actuaron de forma similar en otras dos ocasiones, en las que secuestraban a una persona y la trasladaban a un lugar seguro donde, con agresiones y amenazas, les exigían el pago de una deuda relacionada con el tráfico de droga.

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