La Costa del Sol, puente entre Europa y la yihad

  • La Policía detuvo el martes en Rincón de la Victoria al traficante que vendió las armas al yihadista que atacó un supermercado judío en París

Primero fueron los discursos pronunciados por los líderes de Al Qaeda, Osama ben Laden y Ayman Al Zawahiri los que situaron a España en el imaginario yihadista. Ahora, el testigo de la propaganda lo ha recogido el Estado Islámico, fiel a su deseo de conquistar Al Ándalus. El país conserva la máxima medida de seguridad posible: el nivel cuatro sobre cinco de alerta antiterrorista, que sólo se activaría en caso de riesgo de atentado inminente. La tensión no pasa desapercibida en la Costa del Sol. El pasado martes las alarmas volvieron a sonar, esta vez en Rincón de la Victoria, puerta de entrada a la zona oriental, con el arresto de Antoine Denevi, el hombre que suministró, supuestamente, armas al autor de un atentado en enero de 2015 contra un supermercado judío en París, lo que causó cinco muertes.

Sobre Denevi, de 27 años y nacido en Saint Catherine, en Francia), pesaba una orden europea de detención y entrega por tráfico de armas y pertenencia a organización criminal. El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco decretó el miércoles su ingreso en prisión incondicional. Tras las investigaciones llevadas a cabo en Francia y que culminaron en territorio español, las fuerzas de seguridad averiguaron que el presunto traficante había abandonado el país galo semanas después de los ataques del año pasado para eludir la acción policial. "Era otro el domicilio que había facilitado la Policía francesa. Sin embargo, nuestras pesquisas dieron con el paradero del individuo", precisó el subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones, quien destacó que ello demuestra que un destino concreto "no debe considerarse un refugio idóneo para los terroristas", sino que estos optan por las zonas de mayor afluencia turística "en cualquier punto de toda la geografía del Mediterráneo". Asimismo, incidió en que "no solo España es susceptible de acoger a una persona que huye de la justicia por la comisión de delitos terroristas u otros ilícitos penales".

Los investigadores creen que el presunto traficante decidió instalarse en la provincia de Málaga para continuar con sus actividades ilegales haciendo uso de documentación falsa y consideran que su negocio estaba relacionado con individuos de origen serbio, quienes podrían haber facilitado su acceso a armas y munición. Recelan, además, de que la intención de Antoine Denive fuera afincarse en Málaga, dado que lo habitual entre estos delincuentes suele ser el cambio de residencia para evitar levantar sospechas. Pero los efectivos sí creen estar convencidos de que el objetivo no era preparar una masacre en la provincia. "No hay ninguna prueba que lo evidencie, aunque la investigación es secreta, de que pudiera tratarse de un punto operativo para cometerlo. En absoluto", resaltó el subdelegado.

El aeropuerto de Málaga ha sido escenario en los dos últimos años de la detención de dos presuntos yihadistas. El 5 de enero de 2014, caía tras bajar de un vuelo procedente de Estambul, Abdeluahib Sadik Mohamed, español nacido en Ceuta y que tenía entonces 28 años. Las fuerzas de seguridad llevaban meses tras él y creían que había participado en la "guerra santa" en Siria. Estaba considerado como muy peligroso. Los investigadores pensaban que salió de España en 2013 para integrarse en los campos de entrenamientos del denominado Estado Islámico en Iraq y Siria.

Por aquel entonces, ya debía de estar también en un territorio cerca de la frontera turca una malagueña de 26 años, capturada en el aeródromo de la capital el 6 de noviembre del año pasado. La mujer, en su regreso tras un año de misión con el Estado Islámico, había intentado despistar a la Policía. Tomó varios vuelos para lograr su objetivo final. Pero cuando el avión se posó en la capital de la Costa del Sol, varios agentes de la Comisaría General de Información y de la Brigada de Información de la Comisaría de Málaga aguardaban en la escalerilla. Le retiraron al hijo de corta edad que viajaba con ella y se lo entregaron a los padres de la mujer, que esperaban en el recinto. Después, se la llevaron a Madrid, a disposición de la Audiencia Nacional. Interior no quiso desvelar el origen del vuelo. Dos días más tarde, en Marruecos, era arrestado el marido. Entonces se especuló que la vuelta se debía a un cierto desencanto de la pareja con lo que vieron en Siria.

En marzo de 2014, los agentes desarticularon en las barriadas de Las Delicias y La Paz una de las células más importantes responsables del envío de yihadistas a Siria y otras zonas de conflicto. La Policía de Málaga se siente más que satisfecha con el grado de información que ahora mismo manejan sobre posibles células de apoyo al yihadismo y que residen en la Costa. El caso de la mujer denota el elevado conocimiento que poseen sobre sus movimientos. Un alto mando policial se mostró entonces prudente, pero optimista, en lo que respecta a las conexiones de esta amenaza con el litoral malagueño. "El trabajo se está haciendo bien", resumió.

En esa línea se pronunció también el subdelegado, que llamó a la calma y subrayó que las medidas de seguridad se han reforzado en el puerto, el aeropuerto y las estaciones de trenes. El objetivo no es sino transmitir tranquilidad a los ciudadanos y, a su vez, que la presencia policial sirva como elemento disuasorio para abortar cualquier posible operación terrorista. Las tareas de control a través de las redes sociales pretenden, además, destapar mensajes de exaltación, apología o incitación al terrorismo. "Estamos ocupados y no preocupados", aseveró.

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