Díaz y Puig se alían para reclamar una nueva financiación autonómica

  • La presidenta andaluza y su homólogo valenciano critican al Gobierno de Mariano Rajoy por haber "orillado" el corredor ferroviario mediterráneo durante la pasada legislatura

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Son dos de los barones del PSOE con mayor influencia, pero no siempre están de acuerdo. Ximo Puig, el presidente de la Generalitat valenciana, gobierna su comunidad con el apoyo de Podemos y los nacionalistas de Compromís. Susana Díaz, en San Telmo, tiene como muleta parlamentaria a la derecha moderada de Ciudadanos. Cuando la formación morada ofreció a los socialistas acudir de forma conjunta en las listas para el Senado el próximo domingo, Puig vio la propuesta con buenos ojos y Díaz le echó un rapapolvo a Teresa Rodríguez para rechazar cualquier coalición. Pero ayer los dos se envolvieron en la bandera del puño y la rosa y, como dos de sus máximos exponentes institucionales, aprovecharon un acto en Almería para presionar al futuro gobierno y que ponga en marcha la reforma de la financiación autonómica de forma "prioritaria y urgente".

"La primera tarea tras el 26-J será la del nuevo modelo que garantice una financiación equitativa, justa y acorde", señaló el mandatario valenciano, que no considera que las "singularidades" de los distintos territorios del país no son incompatibles con la "igualdad entre los ciudadanos". Según Díaz, ambas comunidades están "infrafinanciadas", porque "reciben menos de la media por habitante y tienen que prestar los servicios públicos en las mismas condiciones de calidad y universalidad". Y la presidenta andaluza incluso puso cifra al déficit de financiación, pues explicó que en los últimos cuatro años Andalucía ha dejado de recibir 4.000 millones de euros. Además recordó que la región debe pagar "en torno a 1.500 millones de intereses" por haber acudido en varias ocasiones a los préstamos del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

Puig, que calificó de "deleznable" que el Ejecutivo de Mariano Rajoy intente "hacer negocio" con el FLA, aseguró que "cada euro que no llega a Andalucía o a la Comunidad Valenciana es un euro menos en servicios públicos, al tiempo que criticó a los populares por situar "todo el recorte de verdad en las comunidades autónomas". Además, el dirigente valenciano defendió la gestión económica de los gobiernos socialistas al desvelar que su comunidad, después de varias legislaturas regida por el PP, soporta el doble de deuda que Andalucía, que sólo ha conocido al PSOE al frente de sus distintos ejecutivos.

Sin embargo, la alianza escenificada ayer por los dos barones tuvo un objetivo más concreto: el impulso del corredor ferroviario mediterráneo hasta llegar a Algeciras. "La Comunidad Valenciana quiere ser una aliada de Andalucía y de Almería en esta cuestión", afirmó Puig, que aseguró que el "largo y pesado" Ejecutivo de Rajoy ha "orillado" esta infraestructura, que por el contrario, "ha encontrado mucha más receptividad en Bruselas que en Madrid". Díaz, por su parte, hizo hincapié en el "carácter prioritario" del corredor mediterráneo "para el desarrollo de Almería y del Levante", ya que abarataría los costes logísticos, favorecería la conexión con otras rutas, redundaría en la exportación de productos andaluces y comunicaría la provincia más oriental de Andalucía "a primer nivel" con los ejes del resto del continente.

La presidenta de la Junta no dejó pasar la oportunidad para defender la labor de su partido con la infraestructura ferroviaria. En este sentido, Díaz manifestó que, del coste de 2.500 millones que se calcula para el corredor mediterráneo, se han ejecutado 600 millones, de los cuales "un 91%" se pusieron en marcha en las dos legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero, entre 2004 y 2011. Y añadió que "el único tramo" en el que ha invertido el Ministerio de Fomento en los últimos cuatro años ha sido el que une las localidades almerienses de Pulpí con Cuevas del Almanzora, donde "no se ha iniciado su ejecución".

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