La Fiscalía pide un año y nueve meses de cárcel para el empresario que simuló besar a Teresa Rodríguez

  • Reclama una indemnización de 6.500 euros para la parlamentaria, de la que asegura que el acusado le dio el beso "con la intención de menoscabar su dignidad como mujer"

Manuel Muñoz Medina. Manuel Muñoz Medina.

Manuel Muñoz Medina. / Víctor Rodríguez

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La Fiscalía de Sevilla ha solicitado una condena de un año y nueve meses de prisión para el empresario Manuel Muñoz Medina, al que atribuye un delito de atentado a la autoridad y otro contra la integridad moral, por haber simulado que besaba a la coordinadora de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez. 

Fuentes del caso han confirmado que la Fiscalía ha presentado su escrito de conclusiones provisionales en el juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla, que ha investigado este caso, y en el que reclama exactamente un año de cárcel y una multa de 1.200 euros por el delito de atentado a la autoridad, dada la condición de Teresa Rodríguez de parlamentaria andaluza; y otra pena de nueve meses de prisión por el delito contra la integridad moral.

Además el Ministerio Público reclama una indemnización de 6.500 euros para la portavoz de Podemos “por los perjuicios personales ocasionados”, precisa la Fiscalía, que interesa que se remitan las actuaciones a un juzgado de lo Penal para la celebración del juicio.

En el escrito, el fiscal relata que los hechos se remontan al 20 de diciembre del año pasado, cuando se celebró en la sede de la Cámara de Comercio de Sevilla un acto a la que había sido invitada, “entre otras autoridades”, la portavoz parlamentaria de Podemos. Al mismo tiempo se celebró un pleno de la Cámara de Comercio y tras éste, se ofreció una copa en la primera planta para celebrar las fiestas navideñas.

Teresa Rodríguez fue invitada por la jefa de Protocolo a subir a esa primera planta porque el presidente de la Cámara de Comercio, Francisco Herrero, quería “saludarla y mostrarle las dependencias y proyectos de la Cámara”. Teresa Rodríguez accedió y tras intercambiar un saludo con el presidente, accedió a su despacho, siendo saludado por uno de los vocales de la Cámara.

Según la Fiscalía, en ese momento salió del lugar donde se servía la copa el también vocal Manuel Muñoz Medina, quien al saber que la parlamentaria se encontraba allí, “con la intención de menoscabar su dignidad como mujer y sabedor de su condición y de la actividad que desempeñaba, se dirigió a ella, rodeándola con su brazo derecho por la espalda, llegando a empujarla, mientras ponía la otra mano sobre la boca de Teresa, besándose su propia mano, en lo que simulaba un un beso en los labios a la parlamentaria”.

El Ministerio Público añade que la portavoz de Podemos “no tuvo capacidad de reacción por lo inesperado de la situación”, despidiéndose del presidente de la Cámara y del otro vocal para marcharse con la jefa de Protocolo, a la que “de forma inmediata manifestó su malestar por lo acontecido”.

La petición de la Fiscalía se produce cuando la Audiencia de Sevilla aún tiene que pronunciarse sobre la petición de archivo de la causa que ha solicitao la defensa del abogado, que ha insistido en que se trató de “un broma” que, “a la vista de la difusión y repercusión” que han tenido los hechos “es claro que no se trató de una broma apropiada, ajustada y simpática, sino todo lo contrario", apunta en su recurso el abogado José Manuel García-Quílez.

"No parece que quien aquí denuncia muestre un perfil psicológico propio de una persona timorata, fácilmente vulnerable, extremadamente sensible y de tal debilidad emocional que un simulacro de beso le haga sentirse gravemente humillada, ultrajada y moralmente degradada", sostiene el letrado en su recurso, en el que lamenta que su cliente "ha visto puesta en duda su honorabilidad y su reputación ha resultado gravemente dañada, siendo objeto incluso de múltiples mofas en programas de televisión de importantísima difusión nacional”.

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