La Junta valora la "drástica" reducción de las muertes no naturales de linces

  • La consejera andaluza de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, ha destacado que, además, se ha avanzado en la cría en libertad y en cautividad de este felino

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La consejera andaluza de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, ha destacado que las muertes de linces ibéricos por causas no naturales "han bajado drásticamente" en los últimos años, en los que, además, se ha avanzado en la cría en libertad y en cautividad de este felino.

Coves ha señalado hoy, en conferencia de prensa, que la Junta de Andalucía considera superado el brote de leucemia felina que el año pasado eliminó once de los poco más de cuarenta ejemplares de lince ibérico que sobreviven en Doñana, aunque ha señalado que las medidas de prevención y control de esta enfermedad se mantendrán un tiempo.

La consejera ha matizado que el lince ibérico sigue estando "en peligro crítico de extinción", pero ha valorado que las iniciativas impulsadas por la Junta en los últimos años han permitido "importantes avances" en la conservación de este felino, considerado el de mayor riesgo de extinción del planeta, ya que apenas cuenta con doscientos ejemplares repartidos en Sierra Morena y en Doñana.

Coves ha opinado que hace sólo ocho años las poblaciones de lince ibérico "bajaban en picado", una tendencia que "ya se conseguido superar" en los últimos ejercicios gracias a iniciativas como el programa andaluz de conservación de este felino -ampliado en 2007 al ámbito ibérico con la inclusión de Portugal, Castilla-La Mancha y Extremadura- o el de cría en cautividad.

"Esos avances han venido acompañados de un nivel de madurez social extraordinario y el lince ya no muere como consecuencia de los cebos envenenados ni de los tiros de los cazadores y ningún individuo murió atropellado el año pasado en carreteras de Doñana y de Sierra Morena", ha enfatizado.

Baya

Miguel Ángel Simón, responsable del programa de conservación del lince ibérico de la Junta de Andalucía, ha explicado la buena evolución de "Baya", el primer lince de Sierra Morena trasladado a Doñana para aumentar la escasa variabilidad genética de la población de este último espacio protegido.

"Baya" fue liberado el pasado 21 de diciembre en la zona de Coto del Rey, donde la leucemia felina eliminó a los cuatro machos reproductores, para evitar que las tres hembras de esta zona -"Wari", "Rayuela" y "Viciosa"- no se reprodujeran este año.

Simón ha presentado unas imágenes que muestran a "Baya" interactuando con estas hembras, lo que confirmaría su adaptación a este traslado -traslocación, según la denominación científica- y que se habría apareado con las tres hembras, evitando así una dramática pérdida de cachorros para la exigua población de Doñana.

La liberación de "Baya" es también crucial al tratarse de la primera iniciativa de este tipo, que será determinante para las futuras reintroducciones de linces nacidos en cautividad en puntos de Andalucía, Portugal, Extremadura y Castilla-La Mancha.

Simón ha cifrado en unos cuarenta los cachorros de lince ibérico nacidos este año en libertad, tanto en Sierra Morena como en Doñana.

La responsable del programa de cría en cautividad del lince ibérico, Astrid Vargas, ha informado, por su parte, de la evolución de esta iniciativa y de los apareamientos registrados las últimas semanas entre las parejas seleccionadas en los centros de El Acebuche (Doñana) La Aliseda (Jaén) y el zoológico de Jerez de la Frontera (Cádiz).

La presente campaña reproductora cuenta con once hembras en edad fértil: ocho en El Acebuche, dos en el zoológico de Jerez y una en La Aliseda, donde también viven 7 hembras subadultas.

Dos de las parejas seleccionadas ya se han apareado, por lo que los primeros partos podrían producirse a final de marzo.

Astrid Vargas ha destacado que entre estos apareamientos se ha registrado un nuevo récord de cópulas, fijado en 65 durante 5 días por la hembra "Saliega" y el macho "Jub".

El programa de cría en cautividad del lince ha logrado el nacimiento de 19 ejemplares, de los que once sobreviven con normalidad, seis de ellos, mestizos de padres de Doñana y de Sierra Morena.

Para final de este año se prevé alcanzar los 50 individuos, gracias a los nuevos nacimientos y a la captación de ejemplares nacidos en la naturaleza.

Vargas ha reiterado que este programa -denominado científicamente "ex situ"- es "un instrumento de apoyo" pero no de sustitución de la conservación del lince en libertad.

También ha valorado la importancia que tiene la cría en cautividad para el aprendizaje del comportamiento del lince ibérico, un felino poco conocido hasta ahora por su carácter esquivo.

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