Memoria de los años de fuego

  • La Junta edita un libro sobre la represión franquista en la comunidad durante y después de la Guerra Civil

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"El espectáculo era apocalíptico. Aquí, una madre lloraba sobre el cadáver de su hijo; allí, unos niños aterrados no soltaban la mano de su madre muerta (...) Llenos de terrible desesperación, los hombres maldecían al mar, a la tierra, al cielo, a la guerra, al fascismo, a todo lo que era causa de su desgracia..." Lo escribió el brigadista checoslovaco Artur London en su libro Se levantaron antes del alba y narra los acontecimientos que sucedieron durante la huida hacia Almería de 150.000 malagueños, iniciada el 7 de febrero de 1937 ante la entrada de las tropas franquistas en Málaga, mientras eran bombardeados por pilotos italianos.

Este texto es uno de los muchos que se recogen en la obra Memoria Viva de Andalucía que fue presentada ayer en Málaga bajo el patrocinio de la Junta. Investigadores, profesores y periodistas analizan la represión franquista durante y después de la Guerra Civil en Andalucía -donde ya se han exhumado 2.900 restos- y se exponen algunos aspectos de la historia más negra de esta provincia.

Se recuerda, por ejemplo, que las autoridades republicanas abrieron la catedral de Málaga para acoger a las miles de personas procedentes de Ronda, Casares o Manilva que huían del ataque del bando nacional y cómo vivieron allí en condiciones inhumanas; el pánico a los bombardeos; o cómo el cementerio de San Rafael se convirtió en la fosa común más grande de España.

En el libro, del que se han tirado 1.500 ejemplares, se explica que entre 1936 y 1945 fueron fusiladas 50.098 personas a manos de los franquistas y 8.143 a través de la represión republicana en Andalucía. En el caso concreto de Málaga 7.000 personas fueron asesinadas por el régimen franquista y 2.607 por el republicano.

El periodista Juan de Dios Mellado, editor de la publicación, aseguró que la obra se ha escrito "sin rencor, sin odio y con el máximo rigor" durante un año de trabajo en el que han colaborado medio centenar de personas. Se aportan datos históricos y entrevistas con familiares de afectados. Uno de ellos es Manuel Muñoz. Tiene 81 años y ayer recordó en primera persona cómo "sacaron a mi padre de la cama y un tribunal ilegítimo lo condenó a muerte porque decían en la sentencia que se alzó en armas contra el Gobierno de Burgos cuando mi padre sólo trabajaba en el campo". Las tropas franquistas obligaron a su hermano mayor a alistarse y, cuando intentó escapar, fue detenido y enviado a campos de concentración.

Francisco Menacho, consejero de Gobernación y Justicia, subrayó ayer que el objetivo de la obra es "acercarse a una parte de la historia para que no caiga en el olvido esa época tenebrosa y reconocer a todas las personas que lucharon por traer la democracia".

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