Cara a cara

PSOE vs. PP en un debate sobre la política fiscal

  • El PP señala que "somos creíbles porque bajamos los impuestos", mientras que desde el PSOE indican que "sin recaudación no hay gasto social"

La proximidad de la cita con las urnas la próxima primavera deja un reguero de compromisos. En esta partida de cartas preelectoral, los últimos órdagos han sido la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, lanzada por el candidato socialista a la reelección como presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la no tributación por IRPF de los trabajadores con ingresos inferiores a 16.000 euros al año, propuesta realizada por el presidente del PP, Mariano Rajoy, o la más reciente de su homólogo andaluz, Javier Arenas, de revisión fiscal para la vivienda y minimizar el impacto de las hipotecas. Los responsables económicos a nivel andaluz de PSOE y PP han analizado cara a cara en exclusiva para el Grupo Joly los planteamientos de ambas formaciones.

La oferta de Zapatero

Antonio Gutiérrez Limones (G. L.), portavoz parlamentario de Economía del PP. El punto de partida es una magnífica situación económica, con superávit en las cuentas estatales, y es lógico que se plantee una bajada impositiva con la supresión de una tasa transitoria y extraordinaria como la de patrimonio. Dentro del sistema fiscal su eliminación es positiva, nos acerca al espacio europeo donde no existe este impuesto. Además es una política que encaja con el gasto social, la atención a los más desfavorecidos, y permite converger y ganar en competitividad. Mientras, el PP no ha dado muchos datos de esa bajada de IRPF que promete de 16.000 euros anuales.

José Enrique Fernández de Moya (F. M.), secretario de Economía del PSOE-A. Me sorprende oír al PSOE hablar de superávit. Cuando Aznar lo hizo y sirvió como fondo de reserva para la Seguridad Social, se le criticó, y Zapatero dijo que si alcanzaba la presidencia no habría superávit. Aún así, ¡bienvenidos al equilibrio presupuestario y bienvenidos al discurso de la bajada de impuestos! Y gracias por este seguidismo a una propuesta que ya anunció la presidenta popular de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

La promesa de Rajoy

F. M. Me gustaría poner en valor la brillante y novedosa propuesta de Rajoy, por la que un trabajador que obtenga 16.000 euros al año no sólo no estará obligado a no realizar declaración de la renta, sino que no estará sujeto a retención. Eso es importante, porque a mayor disponibilidad de dinero del contribuyente, mayor consumo. Así, quien cobre 11.200 euros, tendrá un ahorro de 450 euros, y quien cobre 13.000, ahorrará 1.192 euros. Es una medida muy positiva para un sector importante, los mileuristas, de los que dos millones son andaluces.

G. L. En campaña el PP está en situación de prometer la Luna. Cuando se habla de política fiscal justa no se puede hablar sólo de bajada de impuestos, porque hay dos vertientes: la recaudación y el gasto. Sin recaudación no hay gasto social. La fiscalidad es un instrumento de progreso y preconizamos una política expansiva, pero teniendo en cuenta el gasto social. Además, conviene recordar que los países con el sistema impositivo más bajo no son los más competitivos, ni los de más empleo y riqueza. De todas formas, el PP promete pero no dice cómo va a hacerlo ni cómo va a subir la imposición indirecta o recortar prestaciones.

F. M. Nosotros no hablamos de bajada de impuestos sólo en elecciones. En ocho años de Gobierno hicimos importantísimas reformas, como la rebaja del 11 por ciento del IRPF, y no hubo merma alguna en la recaudación. Por eso, somos creíbles. No como Chaves, que prometió que 700.000 andaluces que ganaban 12.000 euros estarían exentos en el tramo autonómico del 33 por ciento del IRPF. Una promesa que aún no hemos visto.

Vivienda

G. L. Buscamos una política fiscal acorde al tiempo que vivimos y atendiendo a colectivos muy concretos: jóvenes, familias monoparentales, dependientes, mayores. Una prueba de este compromiso es la ley que regulará el derecho a una vivienda o las ayudas a la compra y alquiler. Buscamos transferencias directas para estos colectivos.

F. M. Me sorprende sobremanera que el PSOE diga que en Andalucía hay medidas en marcha como ayudas a menores 35 años para el alquiler de la vivienda. Esa ayuda es del 15 por ciento sin que se superen los 500 euros mensuales de alquiler. ¡Éso no da ni para una mensualidad! El PSOE no puede sacar cabeza en política tributaria comprometida. Otro ejemplo: a los 700.000 discapacitados, dependientes o grandes dependientes, la Junta sólo aplica una deducción del IRPF de 100 euros, es decir, ni 1.200 pesetas al mes. El problema está en que el Gobierno andaluz no ejerce sus competencias normativas y mete la mano en los bolsillos de los andaluces.

G. L. No es así. Creemos en un modelo de sociedad diferente, basado en lo colectivo y lo público, en el que las respuestas no se dan sólo con dinero en el bolsillo y bajada de impuestos. Si no, ¿cómo hacemos las carreteras o los centros de salud? El sistema propuesto por el PP es que el mercado lo soporte todo y, repito, ya se ha aplicado en otros países y a lo que ha llevado es a la caída del Estado del Bienestar.

Sanidad

F. M. Si la política tributaria es política social, estará de acuerdo en que, como las pensiones son bajas, se habilite en el tramo autonómico una deducción por atención bucodental a mayores de 65 años, que no cubre la Seguridad Social, o que pueda beneficiarse su hijo, si es quien corre con el gasto. Eso es política social a través de un tributo.

G. L. Creo que se puede avanzar en política sanitaria, pero no por rebaja impositiva. Nosotros avanzamos en ayudas concretas y con servicios reales. El PP aplicó rebajas fiscales y dejó mucho que desear en políticas sociales.

sucesiones

F. M. Hay impuestos sobre los que puede actuar la Junta y no lo ha hace, como el de Sucesiones y Donaciones, y el de Transmisiones Patrimoniales. Le pongo un ejemplo real: si una viuda adquiere una vivienda de segunda mano por 150.000 euros y el impuesto es del 7 por ciento, deberá pagar a Hacienda 10.500 euros. Igual sucedería a un padre que quisiera traspasar un negocio a su hijo. El PP propone su supresión. El PSOE ya lo ha hecho en Extremadura. ¿Y aquí?

G. L. No creo que una transmisión de un negocio esté condicionada por un impuesto. En cuanto a Extremadura, creo que habrá que hacer un esfuerzo por encarar la discusión de que el sistema fiscal sea parecido en todas las comunidades y no haya discriminación fiscal. El esfuerzo es necesario ante el debate de las balanzas fiscales, en el que hay que recordar que no contribuyen los territorios sino las personas, y donde deben mantenerse la solidaridad. De todas formas, del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se puede hablar, pero no es prioritario en Andalucía.

Financiación

F. M.El sistema de financiación debe estar en dos claves: multilateralidad y solidaridad interterritorial. Son los dos elementos que deben definir el sistema y para ello debe haber un proyecto ley que derogue al actual. Soy partidario de un recurso previo de inconstitucionalidad a algunas reformas estatutarias, porque las hay, como la catalana, que marcan nuevos porcentajes de cesión tributaria al margen de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas. Eso no se puede hacer, es inconstitucional, requiere una revisión de la ley vigente, pero no en un estatuto.

G. L. Estoy de acuerdo con que la financiación esté en el marco de la solidaridad interterritorial y, aunque hay diferencias, hay que hacer un esfuerzo y reflexionar sobre las reformas estatutarias. Hay recursos contra el texto de Cataluña, pero creo que es compatible con el Estatuto andaluz. Debe haber complicidad y solidaridad entre todas las comunidades y que no se dé esta discusión de las balanzas fiscales.

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