El PSOE espera que los andaluces den un no al "calvario" de recortes del PP

  • El guión electoral socialista de esta precampaña de las autonómicas es ensalzar los presupuestos andaluces frente a lo que se hace en las comunidades populares

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Los presupuestos andaluces para 2012 se han convertido en el guión electoral del PSOE en Andalucía y en su principal arma contra el PP ante la próxima consulta autonómica de marzo. Frente a estas últimas cuentas ideadas por el Ejecutivo que preside José Antonio Griñán, donde el gasto sanitario, educativo, social y en empleo van al alza, según los socialistas, está el esquema de gasto que siguen las comunidades del PP, cuyo denominador común es el recorte y la privatización. De ahí que su mensaje para el electorado sea claro: hay que elegir entre dos modelos, uno de garantía de los derechos sociales, y otro, el del PP, que es un "calvario" y con el que está de acuerdo su candidato andaluz, Javier Arenas. Un modelo que el PSOE confía en que los andaluces, "que son muy listos", no aprueben. Aunque, por ahora, las encuestas vayan diciendo lo contrario -incluso algunas dan ya la mayoría absoluta a los populares-.

La presidenta del PSOE-A, Rosa Torres, siguió ayer explotando este filón que no es nuevo. Ya se usó bastante en la campaña del 20-N. El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya lo exponía en sus mítines a modo de menú: una sanidad y educación a la andaluza o a la madrileña, a la gallega o la valenciana. Y Torres reactivó esta línea de ataque, pertrechada de datos. Como la desactivación de la tarjeta sanitaria a los gallegos o murcianos en paro, mientras Andalucía dedica un 31% del presupuesto a sanidad -9.000 millones- o incrementa un 2,5% el gasto educativo, crea 8.216 nuevas plazas de guardería y convoca una oferta de empleo público para 800 plazas de profesores de Secundaria, cuando en Madrid se recortan 80 millones en el sistema educativo público para dar en la misma proporción bonificaciones para la enseñanza privada.

Con esta marea de cifras, lo que Torres intentó fue apagar la promesa electoral de Arenas de que, de llegar a la Junta, serán intocables en sus presupuestos la sanidad, la educación y el gasto social. Situó a Arenas como cómplice de lo que hacen los presidentes autonómicos del PP, suscribiendo "punto por punto" sus medidas, o bien callando ante algunas o poniendo en valor otras, "como las de (María Dolores) De Cospedal", advirtió la presidenta socialista.

Lo único que, según el PSOE, queda al margen del tijeretazo es el sueldo de la presidenta castellano-manchega y de Arenas, que gana al año 160.000 euros -el doble que Griñán-, por lo que una mensualidad suya "puede cubrir un año de prestación por desempleo a un parado", apostilló Torres.

La realidad que se esconde tras ese "itinerario" del PSOE para el próximo ejercicio no es unas cuentas al alza porque sí. Torres recordó que el ligero incremento presupuestario -un 1,2%- es el resultado de un ejercicio de austeridad en lo superfluo -en lugar de recortes "por doquier"-, en las prioridades que se marcan y en la estrategia de ahorro seguida por el Gobierno andaluz en épocas de bonanza. Esta política ha dado como resultado que Andalucía tenga una deuda muy inferior a la de otras comunidades, por ejemplo, 96 euros por habitante, y que Cataluña tenga el doble.

El principal destinatario de este rosario de cifras y de esta campaña de advertencia sobre "lo que se avecina", no es otra que esa clase media urbana que, según los socialistas, el PP "ha puesto en la diana" y que, por otro lado, a ellos se le escapa, como ya alertó Griñán en su discurso ante el Comité Director del partido, que se celebró la semana pasada como paso previo a su proclamación como candidato a la presidencia de la Junta el próximo 15 de diciembre.

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