Pistoletazo de salida a la campaña almadrabera

  • La primera levantá se realiza en Barbate con la captura de 22 atunes Preocupación en la flota por la escasez de cuota de este año

Ya están aquí. Ese maná que el mar regala cada año a las costas gaditanas ha vuelto a acudir puntual a su cita con la primavera, con ese Estrecho de Gibraltar que les abre las puertas de un Mediterráneo que los espera para criar y donde algunos, no tantos como a los pescadores gaditanos les gustaría, encuentran la muerte. La almadraba de Barbate llevó a cabo ayer la primera levantá de la campaña, y las de Conil, Tarifa y Zahara tienen las redes ya caladas y esperan que en los próximos días los atunes se pierdan por su laberinto de redes y anclas. 

El ritual de las levantás es casi ancestral, aunque los avances también se dejan notar. Esa lucha cuerpo a cuerpo entre el atún y el hombre, entre el bichero y el bicho, se sustituyó hace algunos años por grúas que elevaban a los exhaustos y majestuosos peces hasta la testa, el barco que se sitúa frente a la secada, la embarcación desde donde se realiza la maniobra principal para ir cerrando el cerco y elevando las redes del copo de la almadraba. Ayer, en Barbate, se capturaron 22 atunes que fueron pescados con un disparo en la cabeza realizado a través de unas largas luparas de más de dos metros y medio de largo y cartuchos especiales. "De esta forma el atún sufre menos. Antes, al verse sin agua, llegaban a desmayarse de tanto luchar por encontrar aire, por hallar una salida, y cuando los subíamos al barco estaban blancos, con la piel arañada incluso de su batalla. Ahora los sacrificamos pero el atún sufre menos y esto se nota en el estado de su carne, que está más tierna, menos tensa por la ausencia de estrés previo a su captura", comentaba Chano Vela, uno de los trabajadores de la almadraba de Barbate, gestionada por la empresa Pesquerías de Almadraba SA, que está participada a partes iguales por Petaca Chico SL y el empresario murciano Ricardo Fuentes.

Los barcos de la almadraba barbateña comenzaron a salir del puerto pasadas las siete de la mañana y sobre las diez y media ya estaba todo listo para que se fuera cerrando el cerco. Juan Diego, uno de los copejeadores de la almadraba, confirmaba que había una veintena de ejemplares en el copo y se preparaba con sus compañeros para realizar la inmersión. 

Antes de que su majestad el atún se deje ver, con sus tonos amarillos en el lomo resplandeciendo cual bandera, un ejército de melvas los precede frenéticas. Han quedado atrapadas entre las redes de la almadraba, aunque no son ellas las estrellas del espectáculo.

Miguel, otro hombre rana, se lanza al agua siguiendo a su compañero Juan Diego.  Le siguen dos más. Hay cuatro nadando entre atunes y disparando certeramente con sus luparas. El disparo se oye sordo bajo el mar. La confirmación de que ha sido certero es una gran mancha de sangre en el mar y un torbellino de pescados más pequeños que huyen despavoridos.

Al final son 22 los atunes que se capturan. Tras ser izados al barco que los trasladarán hasta la nave de Petaca Chico en Conil son cubiertos de hielo para que no pierdan propiedades y se conserven de la mejor manera. No ha sido una gran captura pero son los primeros 22 atunes del año, con un peso medio de 200 kilos, los primeros son siempre un poco más pequeños, también son los más veloces en llegar a nuestras costas. Así que los almadraberos tienen al menos hoy una sonrisa que se torna en preocupación cuando recuerdan que con las 913 toneladas de cuota que se repartirán las cuatro almadrabas gaditanas volverán los problemas. Este año no se puede comprar cuota a vascos o cántabros, la normativa impide venderla tres años consecutivos, aunque esto perjudica a todos, a los vendedores -que acaban pescando atunes de 40 kilos por los que sacan menos dinero- y a los almadraberos, que tienen mucho atún en sus redes pero sólo pueden coger una ínfima parte, algo que sigue sin entenderse viendo cómo se ha recuperado la especie.

El año pasado sólo Barbate pescó 5.000 atunes y liberó de sus redes otros 15.000. Entonces dispuso de más de 1.000 toneladas tras comprar cuota. Este año se tendrá que conformar con apenas 250 toneladas. Pese a esto, ayer fue un día de risas en la almadraba.

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