Andalucía

Rajoy cierra el otro cambio andaluz y adelanta que Zoido "estará a la altura"

  • El presidente del Gobierno asegura que las comunidades autónomas deberán hacer mayores "esfuerzos" en los próximos meses. El alcalde hispalense cuenta con el plácet de Madrid para tener su número dos de Sevilla.

Comentarios 24

La crisis que se abrió en el PP andaluz con la marcha del que ha sido su líder, Javier Arenas, quedó cerrada ayer con varios candados. Recién llegado de Kiev, donde asistió a la victoria española de La Roja junto a un cariacontecido Mario Monti -su gran aliado europeo-, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reunió a su junta directiva nacional en Sevilla para explicar la agenda política de su partido en los próximos meses, pero, en especial, para bendecir la solución Zoido. Del alcalde de Sevilla, que será el próximo presidente del PP andaluz en sustitución de Arenas, dijo que "sabrá estar a la altura"; le dio las gracias; lo alabó como "referente" de regidores, y se marchó con él, al término de la reunión, en su coche oficial. Tenían una conversación pendiente, y es que la crisis andaluza coincidió con la tormenta perfecta sobre la deuda española, y el presidente del Gobierno apenas había conversado con él durante unos minutos y telefónicamente.

Zoido también cerró su operación al conseguir el apoyo de los presidentes provinciales para que otro sevillano, José Luis Sanz, alcalde de Tomares, sea el próximo secretario general, su organizador en la sede de la calle de San Fernando. El apoyo de Madrid a quien también es senador y, sobre todo, el de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, han terminado por vencer todas las barreras, en especial, las de Andalucía oriental, donde han comprendido que Zoido, que seguirá siendo alcalde, cuente con una persona de confianza para el cargo de secretario general: Sanz, el de Tomares, que sustituirá al otro Sanz, el gaditano, quien ha sido durante años la mano derecha de Javier Arenas. En un día tan propicio para cerrar este capítulo -Rajoy venía más contento después de tanta turbulencia financiera gracias al fútbol y al Consejo Europeo del fin de semana-, el PP dejó atado todos los cabos para finalizar la crisis sin vencidos y ganadores.

El día antes, el domingo, la dirección nacional del PP proponía a Antonio Sanz como secretario general de Administraciones Territoriales, un cargo adjunto al que ejercerá Javier Arenas, ahora a tiempo completo, en la sede de calle Génova. Sanz será, por tanto, el número dos de Arenas en Madrid y, a la vez, el portavoz adjunto en el Senado. Javier Arenas habló en la reunión de la directiva nacional para agradecer las muestras que ha recibido desde que anunció su decisión de no volver a presentarse a la presidencia del PP andaluz. Mariano Rajoy le expresó su reconocimiento como organizador del partido en Andalucía e hizo alusión a su andadura conjunta. "Te debemos mucho; yo, primero", manifestó el presidente del Gobierno al recordar, quizás, los momentos en que Rajoy quiso dejar la presidencia del PP después de perder sus segundas elecciones generales contra Rodríguez Zapatero y, durante los cuales, fue Javier Arenas quien le sacó del pozo de las dudas y le blindó ante los intentos de Esperanza Aguirre, la líder madrileña, de hacerse con el partido.

"Tu trabajo -mantuvo Rajoy en referencia al todavía líder del PP andaluz-, tu liderazgo y tu descomunal generosidad nos han llevado a cuotas que ahora parecen fáciles, pero que hace algunos años eran impensables". El presidente del Gobierno proclamó que el PP era el primer partido en Andalucía porque ha ganado las tres últimas elecciones -municipales, generales y autonómicas- y es el que gobierna sobre una mayoría de la población andaluza a través de los municipios.

A pesar del respiro que a Rajoy le dio la cumbre del fin de semana -donde se aprobó, entre otros sistemas, uno que permitirá financiar a la banca española sin que compute como deuda del Estado-, el presidente dibujó un escenario cercano repleto de mayores reformas. De las comunidades autónomas, por ejemplo, aseguró que en los próximos meses "deberán hacer más esfuerzos" y criticó lo que él considera un exceso legislativo de la administración central y de las 17 autonomías. "Hay centenares, miles de páginas en el BOE y en los boletines de las comunidades autónomas. Es imposible leerlos", llegó a explicar el presidente al referirse a esta actividad legislativa que, a su parecer, perjudica a la unidad de mercado y a la competitividad de la economía española. Rajoy cuantificó en tres objetivos sus próximas reformas: reducir el déficit de las cuentas públicas -"de todas"-; profundizar en los cambios estructurales de la economía española y finalizar el saneamiento del sector financiero.

En su rápida visita sevillana, el acompañó su ministra de Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría. La otra mujer fuerte del PP, la del partido, María Dolores de Cospedal, se quedó en Castilla a causa de los incendios forestales. El otro fuego -el andaluz-  lo apagó como, realmente, quiso.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios