Salud reforzará la vigilancia, identificación y protocolos de Urgencias

  • Se pondrá especial atención en los pacientes más frágiles y que acuden sin acompañantes

Las urgencias de los hospitales públicos andaluces reforzarán la vigilancia e identificación de pacientes y los protocolos de altas, además de introducir cambios en los sistemas informáticos que refuercen estas medidas y permitan asegurar que la asistencia se presta con las máximas garantías de seguridad y calidad, especialmente en los pacientes más frágiles y que vienen sin acompañantes.

Asimismo, se intensificará el control del número de acompañantes que pueden estar dentro de estos espacios y que en épocas de mayor demanda dificulta el trabajo asistencial de los profesionales y la vigilancia de los pacientes.

Así lo ha señalado la consejera del ramo, Marina Álvarez, junto al director del Plan de Alta Frecuentación, el doctor Luis Jiménez; la directora gerente del SAS, Francisca Antón, y la directora general de asistencia sanitaria, María Dolores Alguacil, antes de participar en una reunión del Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias junto a los responsables sanitarios de este ámbito de las ocho provincias andaluzas.

"En la reunión de hoy se compartirán las medidas y propuestas y recogerán las experiencias y sugerencias de los profesionales. En unas semana tendremos los protocolos definitivos y a final de este mes y principio del mes siguiente, se llevará a cabo la implantación en todos los centros y su monitorización para comprobar que se están llevando a cabo", ha asegurado.

Álvarez ha señalado que en la reunión de este lunes van a compartir las actuaciones que se han llevado a cabo en este plan y se va a analizar casos como el recientemente ocurrido en el Hospital de Antequera (Málaga) o el de Úbeda (Jaén) donde falleció una mujer en una camilla sin que nadie se percatara de que llevaba doce horas sin que le prestara atención, con el objetivo de reforzar medidas, protocolos y procedimientos.

Tras recordar que la sanidad andaluza atiende más de cien millones de actos sanitarios al año y más de 30.000 pacientes en urgencias al día entre hospitalarias y atención primaria, ha señalado que estos casos son "excepcionales" y significan que "los protocolos no han funcionado todo lo bien que tenían que funcionar". 

La consejera ha señalado una serie de áreas que han sido identificadas como necesarias de un refuerzo o de implementación de nuevas medidas. Así, han destacado la necesidad de llevar a cabo una identificación "segura e inequívoca" de los pacientes en urgencias. "Ya se usan pulseras identificativas, pero pensamos que es un sistema que implantará en todos los centros. Permiten que sean diferentes según grupos de pacientes, e incluso la localización por radiofrecuencia", ha explicado.

También ha llamado la atención sobre la vigilancia de los pacientes en la sala de espera. "El equipo asistencial una vez clasificado el paciente, es el que presta los cuidados, pero hay que reforzarlo porque la situación clínica puede cambiar", ha advertido la consejera, quien incluso ha señalado que haya profesional específicos para esta tarea o hacer diferentes rondas.

En este sentido, ha indicado que también se está viendo como "muy interesante" crear zonas diferenciadas dependiendo de la gravedad del paciente, para poder llevar "un control y cuidado más exhaustivo".

Además, están analizando los casos en los que se da de alta al paciente porque no se encuentra. "Hay un porcentaje entre el uno y el dos por ciento de pacientes que abandonan las urgencias cuando aún no han recibido toda la asistencia que necesitan y lo hacen sin comunicarlo", ha explicado la consejera, quien, a la vista de los incidentes producidos, ha señalado la importancia de implantar un protocolo que asegure que el paciente no está en las dependencias sanitarias.

Para esto, se llevarán a cabo múltiples llamadas por megafonía, búsquedas activas y la identificación a través de pulseras con sistema de radiofrecuencia, además de un control en las salidas de los pacientes. También se propone contar con el número de teléfono del paciente y del acompañante.

Álvarez ha hecho hincapié en la identificación de pacientes "más vulnerables, más frágiles, con problemas de relación el medio o pacientes que acuden solos". En este punto, ha advertido de medidas de identificación, organizativas, con espacios diferenciados donde se lleve a cabo un control más directo.

En el sistema informático se han propuesto varios cambios, como es la adscripción de la enfermera referente para cada paciente desde el momento de triaje, igual que ya se asigna al personal facultativo. También se trabajará para que, cuando se supere el tiempo máximo de espera aconsejable en un nivel de prioridad, el sistema informático asigne automáticamente el siguiente nivel de mayor prioridad, previniendo así demoras en pacientes que pueden experimentar un cambio de evolución. El sistema informático también podrá asignar colores para cada paciente, igual que se propone con las pulseras identificativas.

Por último, la consejera ha hecho un llamamiento a la población para que se "mentalice" de que se cumpla la normativa y haya un único acompañante por paciente, "sobre todo el periodos de alta frecuentación", porque que haya muchos "dificulta la asistencia al paciente".

BALANCE POSITIVO DEL PLAN DE URGENCIAS

Por su parte, el director del Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias, el doctor Luis Jiménez, ha considerado positivo el balance del plan desarrollado hasta la fecha, cuando se ha producido "la mayor demanda de pacientes histórica", ya que del 1 de diciembre al 15 de enero se han atendido 400.000 enfermos en las urgencias hospitalarias (65.000 más) y 700.000 en urgencias primarias (100.000 más).

Jiménez ha explicado que del 25 de diciembre al 7 de enero se ha activado la fase tres del plan de alta frecuentación, mientras que el resto del tiempo se encontraba en fase dos. Esto ha provocado que se contraten más de 1.100 profesionales y que se mejoren contratos existentes. A pesar de esto, ha señalado que algunos puestos no se han cubierto, sobre todo, médicos.

También ha detallado que los pacientes que han llegado a urgencias graves o muy graves han sido atendido en tiempo y forma. "El paciente muy crítico se ha atendido en cero minutos, el de gravedad 2 se ha atendido en 15 minutos, el de gravedad 3 se atendió en 60 minutos, el tipo 4 en cien minutos y el de gravedad 5 en 120 minutos", ha explicado.

En cuanto a las de gravedad 3, aquellas llamadas demorables, en el periodo de alta frecuentación, han sido atendidos en 44 minutos, "pero no nos conformamos", porque hay "un 30% que de estos pacientes que se pasan de 60 minutos de espera".

Por último, preguntada la consejera sobre los profesionales médicos pendientes de la homologación de sus títulos de especialistas, Álvarez ha señalado que hay 60 profesionales extracomunitarios trabajando en Andalucía en esta situación. "Estos profesionales cuenta con el título homologado de médico y están pendientes de la homologación del de especialista", ha explicado.

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