El 'efecto Susana' vuelve a dar la victoria al PSOE a 9 puntos del PP

  • El futuro de la dirección socialista federal queda en manos de la presidenta andaluza El bipartidismo se deja 600.000 votos desde 2009, y sólo suben en votos IU, UPyD y Podemos

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Aunque los grandes partidos también retroceden en Andalucía, hasta dejarse 600.000 votos respecto a las europeas de 2009, el PSOE andaluz, con Susana Díaz al frente, ha vuelto a colocarse como primer partido de la comunidad después de tres derrotas consecutivas. Puede ser el inicio de otro ciclo de victorias socialistas, aunque con un importante matiz: el aumento de la fuerza de IU, la irrupción de Podemos y el mantenimiento de UPyD añaden color al mapa político andaluz, donde el bipartidismo también se deteriora. El PP, que es el gran perdedor de estas elecciones en Andalucía, se queda con un apoyo del 26%, muy bajo, escaso, para la formación que gobierna en España y que ha venido ganando los tres últimos comicios.

Pero a pesar de su retroceso en votos, el PSOE gana con un amplio margen sobre el PP de Juan Manuel Moreno Bonilla, una diferencia de 9,24 puntos, lo que coloca a los socialistas en una situación inédita desde el año 2009. Es decir, que la ventaja socialista sobre el PP es mayor, incluso, que en las pasadas elecciones europeas, cuando sólo comenzaban a notarse los efectos de la crisis y amenazaban, de modo especial, al PSOE de Rodríguez Zapatero. Ésta es la primera gran victoria de Susana Díaz, que llegó a la Presidencia de la Junta hace sólo ocho meses con el objetivo de colocar a su partido como el primero de la comunidad. Su fuerza mediática y su proyección política en el resto del país se ha materializado en un hecho real, el efecto Susana existe y parece que ha venido para quedarse, puesto que deja al PP andaluz muy debilitado después de meses de una gran crisis de liderazgo. "Este es el primer fruto del nuevo tiempo que prometí", saludó anoche una Susana Díaz eufórica estos resultados. "Ni mi Gobierno ni mi partido van a defraudar a los votantes", señaló. El PSOE esperaba ganar, pero nunca soñó con volver a las cifras de la victoria de 2009. Los ex presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán acompañaron anoche a Díaz en la sede regional de la calle de San Vicente.

Los socialistas resultan vencedores en todas las provincias, menos en la de Almería. Incluso en Cádiz, donde los socialistas esperaban perder, han obtenido siete puntos sobre los populares, a pesar de que el candidato del PP, Miguel Arias, vive en la mayor población de esta provincia, en Jerez. Es más, el PSOE y Susana Díaz, en especial, logra una victoria simbólica en la ciudad de Sevilla, donde gobierna el popular Juan Ignacio Zoido con una amplia mayoría absoluta. Los socialistas llevaban varias elecciones por debajo del PP en esta capital. Ocurre lo mismo en la provincia de Málaga, que en los últimos años ha estado situada en la onda de las mareas azules del PP. Los socialistas ganan en Málaga capital y en algunas poblaciones de la Costa del Sol, como es el caso de Marbella y Manilva.

Esta victoria socialista colocará a la presidenta de la Junta en una mayor posición de referencia en el PSOE federal, debido al diferente comportamiento que su partido ha tenido a nivel nacional. Mientras en el conjunto de España, los socialistas pierden con tres puntos, en Andalucía gana por 10. Sin duda, esto va a ser un elemento clave para la elección del próximo candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, que, en teoría, debe celebrarse en noviembre en las primarias. En el caso de que la derrota de anoche lleve al PSOE a un congreso extraordinario, el papel de Díaz también sería decisivo para elegir al nuevo o a la nueva secretaria general, que también pudiera ser ella. Anoche, la presidenta de la Junta no quiso pronunciarse sobre el futuro de la dirección socialista, que hoy se reúne en Madrid. La opinión de Susana Díaz tendrá tanta fuerza que en sus manos tiene ahora el futuro de la actual dirección.

Pero el mapa político andaluz no sólo cambia por esta victoria relativa de los socialistas, sino por la puesta en acción de tres partidos, dos de ellos situados a la izquierda, IU y Podemos, el partido de Pablo Iglesias, que llega a situarse en algunas ciudades como tercera fuerza. A pesar de la fragmentación de la izquierda, a IU no le ha ido mal en Andalucía, ha doblado el número de votos respecto a las pasadas elecciones europeas y se sitúa en un 11,6% de respaldo. IU gobierna en la comunidad con el PSOE y, de momento, la coalición parece que no le ha pasado factura: sí, en cambio, la irrupción de Podemos, una formación claramente de izquierda. El líder de IU, Antonio Maíllo, calificó los resultados de "extraordinarios" y mantuvo que suponen "una herida de muerte" al bipartidismo.

A IU le siguen, casi con un empate, Podemos y el partido de Rosa Díez, UPyD. Ambos obtienen un apoyo del 7,1% de los electores. UPyD casi triplica su voto desde las elecciones europeas de 2009 y Podemos irrumpe con bastante fuerza. La formación de Pablo Iglesias, un profesor de Ciencias Políticas de la Complutense a la que le ha ayudado su colaboración como tertuliano, se convierte en la tercera fuerza en la ciudad de Sevilla, por encima, aunque a poca distancia, de Izquierda Unida. Tanto UPyD como Podemos carecen de rostros conocidos en Andalucía por lo que es difícil adelantar si llegarán a alcanzar representación en unas autonómicas o en unas generales.

La subida de votos de estas tres formaciones se debe, básicamente, al deterioro del bipartidismo y, en menor medida, a la caída de los andalucistas y de Ciudadanos.

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