Trabajadores sociales condenan las "injerencias" a su autonomía

Ante los recientes casos de la Corrala Utopía o de la adjudicación de pisos sociales en Cádiz que investiga la Justicia, el Consejo Andaluz de Trabajo Social ha emitido un dictamen en el que reivindica la autonomía de los trabajadores que deben emitir informes sociales y rechaza las "injerencias" ajenas a su ámbito.

El Consejo recuerda que los trabajadores sociales sólo están obligados a la hora de emitir su dictamen por la legislación vigente, su código deontológico, las normas de la institución en las que prestan su servicio si éstas son acordes al ordenamiento jurídico y su propio criterio profesional.

Se da la circunstancia de que en el caso de la Corrala Utopía de Sevilla Izquierda Unida apremia al Ayuntamiento de Sevilla, del PP, a que elabore los informes de servicios sociales de las familias que no fueron realojadas en viviendas sociales.

En Cádiz, la Fiscalía ve delito de una posible prevaricación en la actuación de dos concejales del PP en la adjudicación de viviendas sociales en la promoción del Matadero. Varios técnicos testimonian que las ediles presentaron nombres cerrados para que los incluyesen en el listado de familias necesitadas.

El Consejo entiende que la resolución profesional y prescripción de recursos "debe gozar de la presunción de veracidad e idoneidad que cualquier acto profesional merece", de tal manera que "el cuestionamiento de la misma sólo puede quedar limitado a lo que determinen los comités de ética de los Colegios y Consejos Profesionales que procedan y, en su caso, de los tribunales de Justicia". Añade que "en ningún caso un profesional que no posea la titulación de Trabajo Social puede firmar un informe social" y resalta el deber de confidencialidad, "ya que en ningún caso la información confidencial que da soporte a la emisión del informe social puede ser objeto de difusión pública".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios