Algeciras

Tres encapuchados intentan quemar las nuevas lanchas de Aduanas

  • Rociaron una embarcación con gasolina para prenderle fuego, pero fueron sorprendidos por un vigilante l Los atacantes advirtieron que volverían: "Os debemos una"

Las lanchas de Vigilancia Aduanera, ayer en la dársena. Las lanchas de Vigilancia Aduanera, ayer en la dársena.

Las lanchas de Vigilancia Aduanera, ayer en la dársena. / erasmo fenoy

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Hace escasos días el Servicio de Vigilancia Aduanera presentaba sus dos nuevas lanchas, dos embarcaciones de tres motores destinadas a luchar en igualdad de condiciones contra los narcotraficantes (pueden alcanzar hasta 111 km/h). En la madrugada de ayer, tres encapuchados intentaban quemar las embarcaciones de Aduanas rociándolas con gasolina. Solo la aparición del vigilante de la dársena evitó una catástrofe en una zona con varias embarcaciones (junto a Vigilancia Aduanera se encuentran las de la Guardia Civil) y combustible.

El suceso ocurría pasada las seis y media de la mañana. Tres personas con pasamontañas y gorras entraban en la dársena en la que están las embarcaciones a bordo de una narcolancha y se abarloaban junto a una de las embarcaciones de Vigilancia Aduanera. Con una garrafa rociaron el barco, uno de ellos llegó a subirse en él pero no llegaron a prenderle fuego. Uno de los vigilantes apareció y emprendieron la huida, no sin antes lanzar al aire una amenaza, un "os debemos una". La investigación la está realizando la Guardia Civil y sigue abierta.

El intento de los supuestos narcos parece responder a la incorporación por parte de Vigilancia Aduanera de dos embarcaciones muy rápidas y potentes que pueden competir con las narcolanchas, algo que hasta ahora no ocurría. Las dos nuevas naves, de 11 y 12 metros de eslora, poseen tres motores fueraborda cada una que les dan la capacidad -en condiciones de mar en calma, con los cuatro tripulantes y los tanques de combustible y agua llenos- de alcanzar los 60 nudos (unos 111 kilómetros por hora). Han supuesto un millón de euros de inversión y han servido para renovar una flota compuesta por solo cuatro embarcaciones, una de las reivindicaciones que hacen los efectivos de Vigilancia Aduanera junto a otra casi más perentoria: el aumento de la plantilla. Una de las embarcaciones está en la actualidad fuera de servicio, desde el accidente de finales de 2016 en el que cuatro presuntos narcotraficantes murieron tras chocar contra la lancha de Aduanas, al que también podrían haber hecho alusión los asaltantes de ayer.

La nueva agresión a los cuerpos de seguridad del Estado supone una gota más en el ya colmado vaso de los efectivos. El lunes mismo se daba a conocer que un grupo de narcotraficantes había apedreado a un guardia civil fuera de servicio. Ayer, la Asociación Española de Guardia Civiles recordaba que en este caso podía haber ocurrido una tragedia. "Como muy bien saben los narcos en las embarcaciones es donde también descansan y hacen trabajos de mantenimiento los agentes durante sus horas de alerta. Es decir que a esa hora las patrulleras podían contar con toda la tripulación a bordo", denunciaban en un comunicado.

Aunque en esta ocasión no han logrado su objetivo, remarcaron, "en AEGC estamos cada vez más preocupados por la seguridad de nuestros compañeros que son señalados y amenazados por estos peligrosos delincuentes". La asociación reclamó un refuerzo de los cuerpos de seguridad en el Campo de Gibraltar y que se prohíba la venta y el uso de estas embarcaciones trimotores. En este sentido está trabajando ya el Gobierno, que prevé una reforma legal para limitar la utilización de las conocidas como narcolanchas. 

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