Pedro Sánchez. Candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno

"Nuestro adversario no es Podemos o el PP, es la abstención"

  • El máximo dirigente socialista cree que las encuestas adversas se deben principalmente a la "desmovilización" de sus votantes. Culpa a Pablo Iglesias de "dar vida" a Mariano Rajoy.

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Son las siete de la tarde y suenan todos los relojes que se exponen en el Museo del Tiempo del complejo de La Atalaya de Jerez. Es la música de fondo en el inicio de la entrevista al candidato socialista a la Presidencia, Pedro Sánchez. La conversación se produjo minutos antes de protagonizar un mitin junto a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, con la que hoy estará de nuevo en Sevilla en un desayuno informativo y junto a la que cerrará la campaña con un gran acto electoral en Sevilla. Las encuestas, hasta el momento, no le son nada favorables de ahí que en todo momento haga un llamamiento a la movilización de su electorado potencial. "Nuestro adversario no es Podemos ni el PP, sino la abstención", sentencia.

-En este fin de semana se han conocido varias encuestas. ¿No le preocupa que se hable más de que el PSOE puede pasar a ser la tercera fuerza que de que gane las elecciones?

-Las encuestas son una foto fija y lo que reflejan es, sobre todo, que hay una caída de participación respecto a diciembre de 2015 que sobre todo afecta a gran parte del votante socialista y no tanto al del Partido Popular. Por lo cual, nuestro adversario no es Podemos ni PP, sino la abstención socialista. Yo lo entiendo porque probablemente algunos votantes socialistas se pregunten si es posible hacer el cambio a pesar de que hemos sido quien más lo ha intentado en estos cinco meses. Hemos trabajado por llegar a un acuerdo y hemos tenido muy cerca el Gobierno pero no lo logramos porque ha habido un doble bloqueo, tanto de Rajoy como de Iglesias. Pero el socialismo es lucha, no resignación. Si todos los socialistas que fueron a votar, los que se quedaron en casa aquel 20 de diciembre y los socialistas que confiaron en Podemos y ahora están decepcionados con Iglesias acuden a votar, y dicen sí al cambio, el PSOE está en condiciones de ser la primera fuerza.

-Durante toda la jornada lleva haciendo un llamamiento al militante socialista. ¿Por qué cree que hay esa actitud pasiva?

-Porque lo hemos intentado y hemos trabajado para ello, pero no lo hemos logrado por ese bloqueo. Por eso hay quien legítimamente se puede preguntar: ¿Merece la pena? ¿podremos lograrlo? Pues claro que podemos lograrlo. En el mejor de los escenarios de las encuestas para Rajoy que le dan como primera fuerza, Rajoy no va a gobernar este país porque nadie lo va a apoyar. Por tanto, hay una opción de cambio y ese cambio tiene que ser liderado por el PSOE. El PSOE es el único que garantiza dos cosas: que haya cambio el 26 de junio y que haya Gobierno el 27.

-Pero hay quien le culpa de que fue el PSOE quien impidió el acuerdo...

-Yo soy menos de reproches y más de soluciones, de mirar al futuro. Pero difícilmente una persona que hoy me tiende la mano al diálogo como Iglesias puede decir eso cuando se ha llevado cinco meses buscando todas las excusas posibles para no apoyarnos. Hay que recordar la rueda de prensa donde poco menos que dijo que iba a hacerme presidente del Gobierno para controlar desde la Vicepresidencia del Gobierno a los jueces, los fiscales, los policías y los espías. O aquella acusación de la cal viva. Yo no entiendo cómo tiene tanto rencor al PSOE, ¿por qué?, si es una persona de menos de 40 años.

-En estos días se habla mucho de sorpasso.

-Las encuestas indican que la suma de Podemos e IU no dan lo mismo que antes de las elecciones cuando iban por separado. Hay una decepción en el votante de Iglesias y en el de IU, que ha visto diluido su proyecto político. La gran novedad de estas elecciones no es la coalición sino la desaparición de Izquierda Unida. Fíjese que el candidato de IU va en el puesto número cinco por Madrid. ¿Por qué en esas encuestas parece que suben? Pues porque baja la participación entre los votantes socialistas. Por lo tanto, decimos que España necesita al PSOE porque somos la garantía de que el país salga del atasco político en el que nos ha metido el PP.

-¿Qué línea roja se ha marcado el PSOE ante posibles pactos?

-No vamos a apoyar ni a Rajoy ni al PP. Pero no es una línea roja; yo con el PP me puedo entender en asuntos de Estado y lo hemos hecho como líder de la oposición en el pacto antiyihadista y la lucha contra el terrorismo; o en el desafío soberanista de Cataluña. Rajoy sabe que el PSOE ha estado siempre de su lado en ese tema porque no se puede jugar con la integridad territorial. Pero el ser socialista es entender la sociedad desde otra forma distinta a la del PP. La democracia es consenso pero también la alternativa. No vamos a apoyar ni al PP ni a Rajoy. Además, con la crisis de corrupción endémica, la mejor forma para el PP , con respeto a sus votantes, es que pase a la oposición.

-¿Y una abstención en el caso de que Rajoy se presentara a la investidura?

-Estoy siendo bastante claro. Le digo más, yo fui quien dio el paso cuando dije sí al Jefe del Estado y sí a un acuerdo de cambio, pero no fui yo quien lo frenó. Quien tiene que responder es Iglesias, que deberá responder si va a seguir en el bloqueo en el caso de que el candidato socialista dé otra vez ese paso.

-Insisto, ¿y si da ese paso Rajoy?

-¿No estoy siendo claro? Quien le ha dado vida a Mariano Rajoy no he sido yo.

-¿Se marca algún límite en un hipotético acuerdo con Podemos?

-Parto de una base, y es que un conglomerado de siglas no es un proyecto político. ¿Cuál es el proyecto político de Iglesias? ¿Acabar con la independencia de los jueces y fiscales y de la Policía? ¿Es el proyecto del Partido Comunista y Garzón de que España salga del euro? ¿Es el derecho a la autodeterminación de Cataluña y País Vasco que proponen sus alianzas territoriales? Por lo tanto, lo que necesita España es un cambio con un partido que dé garantías. Los españoles deciden el próximo 26 de junio tres cosas: una es si va a haber cambio en España; dos, si ese cambio se hace con fuerzas progresistas o mantenemos las políticas regresivas del PP; y tres, quién va a ser el presidente del Gobierno. Es curioso que Rajoy durante cinco meses ha renunciado a ser presidente basándose en una falsedad, que era que yo había llegado a un pacto de Gobierno con Podemos, cosa que luego se demostró que era falsa. En estos meses se ha invertido la lógica política pues la segunda fuerza ha tenido que hacer lo que no quiso hacer la más votada. Honestamente, Rajoy durante cinco meses no se ha merecido seguir gobernando este país. España tiene que salir de la pereza en la que la ha instaurado Rajoy. Estamos hablando de empleo, de desigualdad, de corrupción... Sea cual sea el resultado, los españoles están pidiendo que su victoria sea el acuerdo y el único que ha entendido eso durante estos cinco meses ha sido el PSOE. Por eso, creo que estamos en mejores condiciones de ganar las elecciones de lo que estuvimos en diciembre.

-¿Cree que las dudas de algunos sectores del PSOE a un pacto con Podemos ya se han disipado?

-Nunca tuvimos problemas en llegar a acuerdos con Podemos.

-Pero sí hubo comentarios de algunos dirigentes.

-Quien dinamitó los puentes fue Iglesias. El primer día dijo que quería ganar las elecciones; el segundo que su línea roja era el derecho de autodeterminación; el tercer día dijo que quería una Vicepresidencia con todos los ministerios sociales como son los espías, los jueces y los fiscales; el cuarto dijo que lo que quería era un presidente independiente. Luego propuso lo de los cuatro grupos parlamentarios. Es evidente que en Podemos hubo un debate sobre un acuerdo con el PSOE pero ganaron las tesis más duras. Yo siempre he tendido la mano a Podemos con las políticas, pero no con los sillones. Y no al precio de fragmentar la soberanía del país.

-¿Ve más factible la posibilidad de cerrar acuerdos de Gobierno que en diciembre?

-Veo factible si el PSOE es la primera fuerza política y sale fortalecido de un proceso electoral porque aquellos que dijeron no entonces tendrán que decir que sí.

-¿Y si el PSOE es la segunda fuerza o la tercera, tal y como apuntan las encuestas?

-El PSOE sale a ganar las elecciones. Nuestro adversario es simplemente la desmovilización de parte de nuestro electorado. Por eso digo que es duro volver a votar después de haberlo intentado pero tenemos la oportunidad de cambiar el país y de poner punto y final a Mariano Rajoy y de recuperar el Estado de bienestar, derogar la reforma laboral... El único partido que garantiza gobierno y cambio es el PSOE; quien tiene un proyecto político que aúna juventud y experiencia es el PSOE. Vamos a contar con todos los partidos de izquierda. Pero hemos visto a un Iglesias que ha preferido que gobernara Rajoy que un candidato socialista. Tanto Iglesias como Rajoy tienen algo en común y es que entienden la democracia como un contrato de adhesión. O se hace lo que yo digo o no hay acuerdo. España no se merece eso sino una propuesta socialdemocráta y reformista.

-Siempre que visita Andalucía surge el morbo de sus encuentros con Susana Díaz. Se analiza con lupa cada gesto, cada palabra...

-He sido jugador de baloncesto y la política, como el baloncesto, es un deporte de equipo. Hay partidos que son personalistas, propiedad de una persona. En cambio el PSOE es un liderazgo compartido. Admiro a Susana Díaz que está sacando adelante a Andalucía a pesar de las restricciones económicas de un Gobierno de Madrid injusto. Por lo tanto, yo me siento orgulloso de Susana. Es una mujer que tiene enormes cualidades. Yo quiero a un PSOE con personas como Susana Díaz y creo que la tenemos. Al igual como tenemos a otros grandes presidentes de comunidades y alcaldes. A diferencias de otras formaciones políticas, sí tenemos músculo y compartimos ese liderazgo. Yo eso lo veo como una fortaleza por mucho que otros quieran pintarlo.

-¿Hasta qué punto puede afectar electoralmente al PSOE el procesamiento de los ex presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán por los ERE?

-La ciudadanía, con justicia y con razón, se indigna ante los casos de corrupción y lo que exige a los partidos una inmediata reacción. Yo confío plenamente en la inocencia de Chaves y Griñan que, por cierto, no están siendo investigados por haberse llevado un céntimo, como sí hicieron otros. La ciudadanía ha visto en el PSOE cómo estas personalidades que aprecio y respeto han asumido su responsabilidad política en primera persona y han dimitido. Lo han asumido más allá de lo que exige el código ético del partido dando un paso atrás y dándose de baja del PSOE. Ahora son los jueces quienes tienen que dirimir las responsabilidades judiciales, si las hubiera, pero lo que han hecho desde el punto de vista político es irreprochable. Y eso lo ha visto la ciudadanía de un país donde muchos políticos no saben conjugar el verbo dimitir. Pero de repente ha habido dos que han asumido su responsabilidad política. Me hubiera gustado que otros, como Rajoy, que tienen una sombra larga de corrupción sobre su partido, cuando supieron que su tesorero tenía millones en una cuenta en Suiza, hubieran hecho lo mismo, pero no lo hicieron. No pretendo comparar, pero tanto Chaves como Griñán no están siendo investigados por llevarse un céntimo de euro ni por financiar ilegalmente el partido; el PP, en cambio, sí.

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