"Me daba susto caerme"

  • El acusado de tirar a un niño a una balsa en Los Montes de Málaga dice que se cayó y que no le ayudó por miedo, porque "nos ahogaríamos los dos"

Antonio F., ayer en un momento del juicio. Antonio F., ayer en un momento del juicio.

Antonio F., ayer en un momento del juicio. / danieol pérez / efe

"Tranquilo me tiraría, pero no sé si nos ahogaríamos los dos". Ésa fue la respuesta que dio ayer Antonio F., acusado de arrojar al hijo de 3 años de su pareja a una balsa en Los Montes de Málaga en 2015. El niño murió ahogado. Fue su abogado quien le preguntó, en la primera sesión del juicio, si ahora, dos años y medio después, sería capaz de lanzarse al agua para salvarle la vida al menor. Antonio F. basó su defensa en que el niño, Alejandro, se cayó y, aunque vio cómo "chapoteaba", no le ayudó porque "me daba susto caerme". También se refirió a que su discapacidad le dificulta "comprender las cosas" y que "nadar en estado de nerviosismo es imposible".

El acusado se negó a contestar las preguntas de las acusaciones. A su abogado relató que aquel 9 de febrero de 2015 "entramos por un boquete que había. Yo iba delante y Alejando estaba tirando piedras a la balsa. Él no quería que le cogiera de la mano. Lo escuché caerse y eché a correr a por el móvil para avisar". Pero, aseguró que no había cobertura para el teléfono.

Antonio F. cogió su vehículo y se dirigió al centro comercial de Rincón de la Victoria, donde fingió con un vigilante de seguridad que el menor se había extraviado. Cambió hasta en dos ocasiones más de versión -en una lo situaba en el paseo marítimo de la Cala del Moral y en la otra en los acantilados de la zona-. Lo hizo por "miedo" a que un tío suyo se "enfadara" con él, que tiene "mucho genio". "Me preguntó de malas maneras qué había hecho con el niño", destacó el acusado, que declaró que ese mismo sentimiento le impidió llamar a la Policía. "Tenía miedo a lo que se me podía venir encima".

El fiscal pide una condena de 20 años de prisión por asesinato y entiende que se llevó al menor a un lugar "recóndito", en el que, "lejos de rescatarlo dejó que se ahogara" e intentó "despistar hasta que no tuvo excusa". Considera que "hizo que pareciera un accidente", pero acabó "voluntaria y premeditadamente" con su vida.

En la misma línea se pronunció la acusación particular, ejercida por los padres de Alejandro. "Actuó a sangre fría. No fue un plan improvisado, lo llevó a cabo sin desviarse del guión que tenía escrito. Fue consciente en todo momento", apostilló el representante legal, que ayer se preguntó "qué tipo de persona puede tirar a una balsa a un niño de 3 años que se aferra a la vida, se agarra a la balsa. Tenía destrozadas las uñas".

Durante la primera sesión del juicio también declaró un cabo primero de la Guardia Civil de Vélez-Málaga, que participó en la búsqueda del niño y subrayó la "frialdad" con la que reaccionó cuando un compañero le informó de que había sido hallado el cadáver. El acusado hablaba "de temas banales", incluso de "fútbol" en el trayecto hacia Los Montes.

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