Pascual Sánchez Martín. Ginecólogo

"La evolución ha previsto mecanismos para que fecunde el macho mejor dotado"

  • Médico asistencial e investigador sin solución de continuidad, este especialista reivindica un enfoque de la práctica clínica que tenga en cuenta el enorme peso de la herencia biológica en la vida cotidiana.

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-Usted aparece entre los firmantes de un artículo sobre eyaculación y daño del ADN publicado recientemente en Fertility and Sterility, una publicación de referencia en el mundo de la reproducción asistida. En España, no es muy habitual que el director médico de una institución privada, como Clínicas Ginemed, publique en revistas científicas...

-Desde el principio, nuestro equipo se propuso funcionar como un grupo científico con una evidente conexión asistencial. Esto es muy importante porque nos mantiene con desafíos intelectuales abiertos y eso encierra una potencia enorme de motivación. Somos una empresa privada y nos debemos a nuestra cuenta de resultados, pero somos conscientes de que el dinero no es el primer aliciente profesional. Es importante, sí, pero mucho más lo es el encontrar en tu entorno de trabajo oportunidades para ser creativo, para aprender cosas nuevas. Y eso ilusiona a la gente.

-Ya, pero investigar significa invertir tiempo y recursos...

-Desde luego. Dedicamos entre un 10% y un 15% de nuestro presupuesto a investigar; y es un esfuerzo que no se reconoce como debiera. Fíjese en que Hacienda no deja que yo, como profesional, justifique como gasto deducible la asistencia a una reunión científica o las gestiones necesarias para publicar en una revista internacional. Al final, lo hemos resuelto mediante la figura de una fundación y nos va bien, pero lo que le digo es ilustrativo de cómo se entiende el trabajo científico en un país como el nuestro.

-Ustedes proponen en su artículo de Fertility and Sterility que los espermatozoides son mejores en el contexto de determinadas técnicas de reproducción asistida si hay mucha frecuencia de episodios de eyaculación. La recomendación habitual es aportar la muestra de esperma tras varios días de abstinencia...

-La lógica de ese planteamiento, refrendado por datos de laboratorio, forma parte en realidad de la historia natural de la especie humana. Llevamos más de medio millón de años sobre la tierra, pero nuestra vida cultural compleja, en sociedad, con instituciones como la familia, es muy reciente. No hemos tenido suficiente tiempo como especie para adaptarnos al cambio cultural. Por ejemplo; la menstruación era prácticamente inexistente entre nuestras antepasadas: maternidad a los 15 años, embarazos repetidos, cuatro años de lactancia... Hoy, sin embargo, tenemos que gestionar el desafío de muchos problemas de origen hormonal porque ya no vivimos así. En el caso de la fecundación, la evolución ha previsto mecanismos para que sean los espermatozoides del macho mejor dotado los que lleguen al útero. El más fuerte era el que fecundaba, su primera oleada de espermatozoides era la que llegaba y, simplificando mucho un asunto muy complejo, dejaba detrás a otros espermatozoides de peor calidad, procedentes de las oleadas sucesivas de la eyaculación, que se quedaban como barrera protectora, para dificultar que otro macho pudiese fecundar a la hembra después. Bien; todo esto, que es una realidad biológica, hoy día puede verse como un problema. Son las dificultades para el embarazo en determinados contextos del ámbito de la reproducción asistida. Saber, y demostrar, que en el esperma procedente de eyaculaciones de intervalo corto hay una proporción más elevada de espermatozoides de buena calidad facilita mucho el trabajo de selección celular de nuestro laboratorio y ayuda a que los resultados finales sean mejores: más embarazos logrados, menos abortos y menos malformaciones congénitas.

-Entonces, ¿todo se basa en la competencia reproductiva?

-No. Sin olvidar que el factor biológico masculino es sólo una parte de la reproducción, hay factores ambientales muy importantes, además de contar con una buena tecnología de laboratorio y de mejorar la calidad de la composición del eyaculado. Hay que mejorar el estado de salud general del varón. Tóxicos como el alcohol o el tabaco tienen una influencia demostrada en la infertilidad masculina y femenina. O el ejercicio físico excesivo.

-¿Dice que el deporte es malo?

-A ver, deje que me explique. Nuestra especie no está diseñada para el sedentarismo ni para la concentración del esfuerzo físico en media hora de deporte cada mañana o de dos horas el fin de semana. Nuestro estilo de vida originario, para el que estamos diseñados, tiene más que ver con la vida de la gente del campo o de las personas que se dedican a trabajos manuales. A un esfuerzo físico continuado y sostenible. Esto influye en la biología en general y en los espermatozoides en particular. Es por ese tipo de razones por las que pedimos a los varones que van a participar en procesos de reproducción asistida que dejen un tiempo de ir al gimnasio o de salir a correr todos los días.

-Uff, ¿tan sabia es la naturaleza?

-Yo no creo que la naturaleza sea sabia. La naturaleza hace lo que puede. Pero sus ritmos son diferentes a los de nuestra evolución cultural y saberlo es aprender a mirar los desafíos de la medicina y de la ciencia en general de manera abierta: ningún animal de la selva hace media hora de footing al día. No somos diferentes.

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