La liquidez es la primera prioridad de patronal y sindicatos

  • La CEA, CCOO y UGT disienten sobre la reforma laboral, pero coinciden en la necesidad de activar el crédito para que crezca la economía y se cree empleo

RAJOY se vio el miércoles con los jefes de Comisiones, CEOE y UGT, Toxo, Rosell y Méndez, por este orden, y les puso una fecha límite para entregarle un acuerdo de reforma laboral; el día de los Reyes Magos. Contó poco, pero uno de los tres interlocutores salió con la convicción de que hasta marzo no habrá presupuestos del Estado definitivos para 2011. Quizá después de las elecciones andaluzas. Ese interlocutor se lo contó al máximo responsable de su organización en Andalucía, que se lo contó a este diario. No debió haber mucho más en boca del presidente Rajoy. Porque se sabría...

Manuel Pastrana, secretario general de la UGT en Andalucía, sostiene que Rajoy no especificó los objetivos concretos de la reforma laboral que pide. Y añade que sin saber a dónde quiere ir el presidente es difícil enfrentarse a la negociación. En todo caso, Pastrana repite una letanía que es la misma que la del resto de los dirigentes sociales y políticos consultados para este reportaje e idéntica a la de los doce patrones de empresa andaluces a los que hicimos la misma pregunta el domingo pasado: "Las empresas están como están, porque el crédito está bloqueado".

Una frase similar a la del presidente de la patronal andaluza, Santiago Herrero: No se creará empleo de calidad, ni se recuperará la economía, si no fluye el crédito a las empresas. Y el secretario de Comisiones Obreras en Andalucía, Francisco Carbonero, le pone la guinda al argumento: "El crédito es más importante que la reforma laboral". Sin embargo, Rajoy ha dado esta semana más énfasis mediático a sus encuentros con los interlocutores sociales, que a sus anteriores contactos con banqueros, que pasaron por la sede del PP en la calle Génova de puntillas.

Y si el presidente electo no ha marcado agenda, haberla hayla. Herrero considera un fracaso de la reforma de Zapatero que del 1.300.000 contratos que se han hecho en España en el último año, sólo un 7,5% sean indefinidos, y que entre los 380.000 celebrados en Andalucía, un 96,5% sean temporales. Una situación que el presidente de la CEA considera mala para las empresas, para la economía y para los trabajadores, porque se resiente su formación, su calidad y su rendimiento.

Los sindicatos, después de haber subrayado que el problema no son las normas laborales, también tienen una estrategia. Por ejemplo, Carbonero y Pastrana advierten que no aceptan abaratar más el despido, pero están dispuestos a flexibilizar horarios y jornadas, en negociaciones que tengan como objetivo mejorar la organización y la productividad de las empresas. Pastrana precisa que se trataría de medidas de carácter coyuntural que llevarían aparejadas otras como moderación salarial o lucha contra el absentismo fraudulento. Pero tendrían como condición pactar una reinversión de los beneficios empresariales.

La flexibilidad de turnos o jornadas y la movilidad interna y externa es también reclamada por Herrero. El jefe de la patronal andaluza defiende los convenios de empresa, que son la mayor parte de los que hay en vigor, 4.500 de 6.000, aunque afecten a muchos menos trabajadores: 400.000 frente a muchos millones. Y da por hecho que los convenios futuros prescindirán de la inflación y se basarán en la productividad. En este campo los sindicatos consideran que los convenios exclusivamente de empresa son un lastre para el futuro (Carbonero). Y que si se acaba con los de sector o provinciales, un 85% de las empresas, que son pymes, se quedarán sin convenio (Pastrana).

Herrero puntualiza que las empresas pueden acogerse al convenio sectorial y descolgarse en algún punto, como salario y jornada. Y el dirigente ugetista hace hincapié en parar la pérdida sistemática de poder adquisitivo, porque en Andalucía han bajado los salarios entre un 15 y un 20% desde que empezó la crisis. Sobre los tipos de contrato, el presidente de la CEA propugna pasar de 43 a seis: indefinido, temporal, obra y servicio, tiempo parcial, fijo discontinuo, y formación y prácticas. Para Carbonero, el problema no son los tipos de contrato sino el fraude. "El contrato de obra y servicio es para un trabajo ocasional extraordinario y sin embargo se aplica habitualmente en la hostelería". El dirigente de CCOO subraya que porcentualmente en Cataluña y Baleares se hacen más contratos indefinidos que en Andalucía. "Allí se hacen fijos discontinuos y aquí de obra y servicio".

En indemnización por despido, el presidente de la CEA propugna 20 días por año trabajado para los indefinidos y que los temporales puedan llegar a 20 a los seis años. Y además se queja de la ambigüedad de la legislación que lleva a los jueces a considerar la casi totalidad de los despidos objetivos (20 días) como injustificados, con 45 días de indemnización. Carbonero propone un pacto de rentas, con un compromiso del Gobierno para evitar subidas como la de electricidad. El secretario regional de Comisiones insiste en la lucha contra el fraude fiscal y pone ejemplos: "Hay estimaciones de empleos en la agricultura que utilizan algunos propietarios para cobrar las subvenciones, que luego no se corresponden con el empleo oficial que generan". Herrero pide licencias exprés para la apertura empresarial, que después se vean sometidas a la inspección. Y una solución al atasco de los juzgados mercantiles, con sugerencia; que la jurisdicción civil sirva de refuerzo, porque una justicia a destiempo es una gran injusticia.

Al consejero de Economía le preocupa cuándo estarán listos los Presupuestos Generales del Estado, que el Gobierno Zapatero se marcha sin hacer. En su opinión, la campaña no ha despejado la incógnita de por dónde va a ir el Gobierno y eso genera incertidumbre. Justo el argumento contrario al que maneja Rafael Carmona, coordinador de Economía del PP andaluz, que considera la apabullante victoria de su partido como generadora de una confianza que ahora el nuevo presidente tratará de trasladar al tejido empresarial y a los mercados. Sea como fuere, de ser cierta la impresión de uno de sus interlocutores del miércoles, Rajoy tendrá sus primeros presupuestos en marzo. Despejada la incógnita, de manera provisional, Antonio Ávila considera que el primer objetivo que llegue el crédito, pero eso depende de las decisiones que se tomen en la Unión Europea.

Precisamente pensando en la Unión Europea, María José Rodríguez, secretaria de Economía de la Ejecutiva regional del PSOE, recuerda la demanda de Rubalcaba en la pasada campaña electoral, se debería retrasar un par de años el calendario de ajuste del déficit hasta el 3%. Y añade que la agenda de austeridad y adelgazamiento está asfixiando la economía y es necesario inyectar dinero desde lo público. Ignacio García va más allá y plantea la creación de una banca pública, controlada por las instituciones del Estado, con lo que queda de las cajas y todas aquellas entidades que necesiten ayudas y sean nacionalizadas. Su misión fundamental sería estimular la economía y orientar el crédito, en particular a las pymes.

Ávila subraya que hay empresas con estructura, personal y suficiente cartera de pedidos, que sólo están paradas por la falta de créditos. La liquidez es la llave para que estos proyectos se conviertan en actividad y empleo. Y el hecho de que dos tercios del desempleo se haya producido en la construcción necesita según el consejero una respuesta específica, en términos de formación. Y pone como ejemplo el Plan Proteja de la Junta. Para los proyectos viables que no obtienen créditos, Ignacio García propone la constitución de empresas mixtas, público privadas, lo que según su criterio habría sido más saludable para crear empleo en la Bahía de Cádiz, que los planes de formación "que han convertido a los trabajadores de Delphi en los parados mejor formados del mundo".

Los problemas de liquidez de la banca serán el año que viene mayores, porque España tendrá que devolver 330.000 millones de euros de deuda pública y privada, y el mercado interbancario es casi inexistente, apunta Carmona. Sostiene el dirigente popular que sin confianza no volverá a circular el dinero por el sistema bancario español. Rodríguez insiste en que culminar la reestructuración bancaria en España no depende en exclusiva de nuestro país. Y que la reforma laboral por si misma no creará empleo. García cambiaría la reforma laboral por un aumento de la inversión pública.

El consejero de Economía resalta como un error absoluto que Rajoy haya puesto una fecha a patronal y sindicatos "y se quede cruzado de brazos". Eso no da confianza a todos los agentes sociales y rompe el espíritu de la negociación colectiva. Para luchar contra la recesión no se puede ir a ajustes indiscriminados y propugna una atención especial a los programas de investigación y desarrollo. Y preservar la sanidad de los recortes.

A estas y otras ideas les pueden quedar meses de circulación, si es verdad que no habrá presupuestos del Estado hasta marzo. Veremos.

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