Los padres niegan que el abuelo detenido maltratara a su nieto

  • La defensa del arrestado considera “inexplicable” la actuación llevada a cabo por la Policía Local y se reserva emprender acciones legales por los daños morales

Los padres del menor que fue golpeado supuestamente por su abuelo a las puertas de un colegio del Santuario aseguraron ayer que el menor “no está maltratado por su abuelo, sino que, por el contrario, recibe de éste todos los cuidados que necesita”. Los progenitores comparecieron el martes en la Delegación para la Igualdad y Bienestar Social después de que el niño fuese separado de su familia como medida cautelar. La Junta decidió devolver el niño a los abuelos paternos por ser los responsables de su guarda y custodia.

Los polémicos hechos se produjeron el pasado lunes en la calle Periodista Gago Jiménez, en el barrio del Santuario, cuando una patrulla que regulaba la zona observó que un individuo reprendía a un niño de seis años de edad. La Jefatura aseguró que el individuo propinó “fuertes cachetes” al niño hasta tirarlo al suelo y que, incluso, le dio patadas en el costado y en otras partes del cuerpo.

La defensa jurídica de la familia negó el miércoles que los hechos se produjeran “en la forma descrita por los agentes” y consideró “inexplicable” la actuación llevada a cabo por los agentes de la Policía Local “tanto en la detención como en la redacción del atestado y en las actuaciones posteriores con el menor”. La defensa informó de que F. J. R. se reserva las acciones legales pertinentes, “entre ellas de carácter penal”, por los daños y perjuicios supuestamente causados.

El Juzgado de Guardia tomó declaración a algunas personas relacionadas con el caso, entre ellas el jefe de estudios del colegio del niño y su tutora. También prestaron declaración los agentes de la Policía Local que detuvieron al abuelo. Fuentes judiciales informaron de que los maestros defendieron el trato “ejemplar” que el arrestado suele mantener con el pequeño, a quien calificaron como un niño “con un comportamiento difícil”. Los testigos, además, se mostraron “sorprendidos” por la reacción de los agentes, que calificaron de “desproporcionada”.

La autoridad judicial será la que, después de escuchar la versión de los agentes de la Policía Local y del propio implicado, resuelva si archiva el caso al considerar que fue una simple regañina o si, por el contrario, el individuo será procesado por un supuesto episodio de maltrato.

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