El presunto asesino del dueño del bar en Triana se terminó una copa tras matarle

  • La Policía destaca la premeditación del detenido, que incluso aparcó una furgoneta robada antes del crimen para transportar los objetos que robó del local.

El supuesto autor del homicidio del ciudadano chino que fue encontrado degollado el pasado 25 de mayo en su bar en Triana cometió el crimen de forma premeditada y después se sentó "tranquilamente" a terminarse una copa que había pedido.

En una rueda de prensa, la portavoz de la Policía Nacional en Sevilla, Ana Cambón, ha destacado la frialdad y premeditación en la ejecución del homicidio de Jin L.M, de 33 años, ya que D.C.M, de 35 años, acudió aquella noche al bar 'La Pará', situado en la calle Rafael Belmonte, cuando estaba cerrando con la idea de cometer el robo y el asesinato.

Ha asegurado que el local estaba "lleno de sangre" y pisadas que revelaron que el homicida, tras cometer el asesinato en el servicio, se dirigió al interior de la barra para sustraer el dinero de la recaudación y un ordenador portátil, tras lo que volvió al otro lado para terminarse "tranquilamente" su consumición.

En la investigación han sido cruciales la copa y el cenicero con colillas que estaban en la barra, donde se han encontrado huellas y pruebas que han permitido confirmar que el ADN del detenido coincide con el de la última persona que abandonó el bar.

Tras terminar su copa, el agresor forzó el teléfono público y sustrajo la televisión plana de 40 pulgadas, que metió en la furgoneta que tenía aparcada en la puerta del local y que había robado unos días antes.

En el bar la Policía encontró una bolsa que no pertenecía al dueño ni a su mujer, por lo que supuso que era del autor del asesinato, teoría que fue confirmada cuando en el registro de la vivienda del detenido, en el mismo barrio de Triana, encontraron una bolsa idéntica y dos rollos de empapelar como los que había dentro de la hallada en el local.

La Policía también encontró tres billetes chinos que fueron sustraídos del monedero de la víctima la noche en la que fue asesinado.

La portavoz policial ha asegurado que el detenido es el único autor de los hechos y que el móvil era el robo, aunque cometió el asesinato porque ya había sido identificado en anteriores robos y "quiso cubrirse las espaldas" para evitar volver a la cárcel, de donde había salido hace 7 meses.

El detenido eligió este bar porque estaba cerca de su domicilio, por lo que antes del día del crimen pudo acudir sin levantar sospechas a tomar una copa y estudiar los efectos que podía robar y la resistencia que podía oponer el dueño.

D.C.M. ha sido puesto a disposición judicial y ha ingresado en la cárcel Sevilla II, acusado de asesinar de varias puñaladas al dueño del bar y de robar 200 euros.

La Policía ha asegurado que el detenido no ha querido hacer declaraciones, aunque ha admitido que las zapatillas que llevaba aquel día las tiró al río Guadalquivir.

El arma que supuestamente utilizó para matar al propietario del bar tampoco ha sido hallada.

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