Por su propio camino

  • Griñán muestra la vía a Rubalcaba -nadie habla de Andalucía en los manifiestos- y el PSC de Chacón proclama su derecho a votoar distinto en asuntos catalanes: ¿el cupo quizás?.

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Los monaguillos de IU

José Caballos se merece un premio. Ya. El histórico dirigente del PSOE andaluz deja su huella cada vez que sube al estrado del Parlamento andaluz; fue el mejor portavoz que el PSOE tuvo nunca en la Cámara andaluza, y lo sigue siendo, pero su problema es incurable -como el de todos-, el de la edad, y eso cotiza mal en su partido. El miércoles pasado mantuvo un debate con Diego Valderas a raíz de la famosa pinza, y su reedición extremeña, entre José Antonio Monago -el presidente del PP- y los diputados de IU que, con su abstención, lo elevaron al poder. Sí - vino a decirle a Valderas-, Monago y los de su partido, los de IU, "los monaguillos". Viejo zorro de la política y siempre atento a la institución eclesiástica, aunque él mande ahora menos que un monaguillo en el Vaticano. Y eso que fue de los que aupó a José Antonio Griñán como secretario general del PSOE de Andalucía. Eso sí, cada vez que se les cuela un embolao, como el de la reforma del sector público, allí está el doctore Caballo.

Aguilar los deja contentos

Rosa Aguilar, la ya ex ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, ha dejado contentos al sector de la pesca. Si se han mordido la lengua los armadores andaluces, es porque la cordobesa ya estaba haciendo las maletas cuando el Parlamento Europeo suspendió el acuerdo de pesca de Marruecos en una decisión que cogió desapercibidos a todos. En Barbate, el pueblo marinero más afectado, Cáritas repartió la pasada semana 400 lotes de comidas para otras tantas familias, y es que a los pescadores, se unen los empleados municipales que no cobran y un paro endémico motivado porque casi todo el término municipal está hipotecado por el Ministerio de Defensa y un parque natural de tan pequeñas dimensiones que sólo obtuvo esta categoría porque un alcalde de antaño planeaba arrasar con todos los pinares. En Barbate ha llamado la atención que ni la consejera andaluza de Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, ni Aguilar corrieran prestas a la población gaditana como en su día ocurrió con los pepinos en Málaga y Almería. Y quien no ha ido, ni se le espera, es el eurodiputado Willy Meyer, antiguo diputado de esta provincia, que votó en el Parlamento a favor de suspender el acuerdo pesquero, a pesar de que ya estaba pagado al Reino alauí y se acababa a finales de febrero.

Un diputado de Jaén a Málaga

El padrón publicado esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE) certifica que Jaén perderá un parlamentario en las próximas elecciones andaluzas en beneficio de Málaga, que pasará a contar con 17 escaños. El padrón, referente al 1 de enero de 2011, da cuenta de estos cambios de población, y es el que se debe considerar para las autonómicas. El Parlamento cuenta con 109 diputados; cada provincia posee un mínimo de ocho y el resto, que son 45, se reparte según este listado. Cádiz, que perdió un diputado para las elecciones generales del 20-N, conservaría sus 15 escaños por unas pocas milésimas. La pérdida de un diputado por Jaén en beneficio de Málaga puede beneficiar al PP, UPyD o IU si conservasen los votos de las generales. Ahora bien: hay quien mantiene en IU que, al final, Jaén nunca pierde. Eso se llama ver muy por detrás, pero el padrón está ahí.

Elvira Rodríguez, casi casi

Elvira Rodríguez, la diputada madrileña que se presentó por la provincia de Jaén, le faltó media tarde para ser la ministra de Educación en el Gobierno de Rajoy. Casi lo fue, pero, al final, el presidente optó por el sociólogo José Ignacio Wert, ahora independiente, aunque comenzó su carrera en el ala democristiana de UCD de paracaidista en la circunscripción de Lugo. Miguel Arias, ministro de Agricultura, pensó si su primer viaje lo realizaría a Barbate, castigado por la vuelta de sus barcos de Marruecos. Pero no será así: irá a Bruselas, epicentro del terremoto europeo.

Y lleva 22 presupuestos

Es una de las clásicas de la Junta: Antonia Peinado, periodista de la Consejería de Hacienda hoy, pero siempre en el departamento encargado de los Presupuestos andaluces, ya fuera con ese nombre o con el de Economía. Con el último presupuesto aprobado, el del jueves pasado, Peinado ha cumplido 22 cuentas anuales de la Junta. Justo es reconocer a los profesionales que siempre andan en el anonimato, porque así es su trabajo, pero algún día de fama le corresponde, aunque luego se enfaden. Como por otra parte corresponde. Que así sea.

PANCHO es un amigo del secretario de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán. Al que él ha señalado como autor del eslogan con que el PSOE concurrirá a las elecciones autonómicas de marzo: Hagamos nuestro propio camino, un lema en exceso largo para la comunicación política -son cuatro palabras-, al que le sobra el término propio, porque ya va precedido de un posesivo y, además, peca de incierto significado: lo mismo vale para una hermandad rociera que para indicar el rumbo de un partido. Porque a eso vamos. Se supone que el lema se refiere a las singularidades del Gobierno andaluz frente a los recortes del gasto público, pero bien valdría de título para el esperado tercer manifiesto del PSOE sobre el congreso federal que se celebrará en Sevilla. El tercero es el que Alfredo Pérez Rubalcaba encabezará en los próximos días - "muy pronto", dicen en su entorno-, una rapidez motivada por el primer manifiesto, el de Mucho PSOE por hacer, ése que lleva a Carme Chacón como líder de tapadillo. Será para no hablar. Debe darle corte.

El comunicado de los chaconistas -muy certero, aunque duela a los altos cargos que estuvieron allí con Zapatero- llegó unos días después de que el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) finalizase su congreso con dos novedades aclaratorias: que los diputados de esta formación van a lo suyo. Es así: no formarán un grupo propio en el Congreso, pero se guardan la opción de votar de modo diferente al PSOE en los asuntos relativos a Cataluña. ¿Eso supone que estarán con CiU cuando los nacionalistas catalanes planteen su mantra de esta legislatura, que no va a ser otra reivindicación que su cupo fiscal? Puede. El PSC también ha solicitado formar partido distinto en el grupo de los socialistas europeos, de tal modo que no es que nadie se oponga a que una mujer y catalana sea secretaria general del PSOE, es que sería militante de un partido casi distinto con plena libertad para votar en asuntos que pueden resultar perjudiciales para España y, especialmente, para Andalucía. Ése es el problema: Josep Borrell, por ejemplo, es catalán, jacobino, repudia el federalismo asimétrico y fue candidato a la Presidencia del Gobierno. Bueno, se marchó antes, pero no es Chacón, quien en las elecciones de 2008 aún flirteó en una de sus pocas declaraciones públicas con el llamado pacto fiscal catalán.

En la entrevista que el flamante director de la Ser en Andalucía, Antonio Yélamo, ha realizado en estos días a José Antonio Griñán, éste se queja de que ninguno de los manifiestos publicados hasta ahora hagan mención a las elecciones andaluzas, y adelanta que su organización apoyará a quienes mantengan como prioridad inmediata ganar los comicios autonómicos de marzo. Esto no es el catalanismo del PSC: sin Gobierno central, sin alcaldías y sin ejecutivos autonómicos, el PSOE correría el peligro de desintegrase entre la izquierda y el centro si pierde Andalucía. Ése sí es un problema de los socialistas.

Chacón levanta pocas fidelidades en Andalucía, y entre la militancia se abre paso la opción de una tercera vía, aunque sin nombres ni apellidos. Lo que sea. Si Rubalcaba no irrumpe con fuerza, el PSOE corre el riesgo de zapaterizarse con sus ocurrencias.

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