patxi lópez. candidato a la secretaría general del psoe

"Tenemos que recuperar el compañerismo que se perdió por el camino"

  • Defiende ante todo la unidad tras las primarias y confía en la militancia "que no sale tanto en los medios"

  • Prevé que "alguno o alguna se lleve una sorpresa en los avales"

Patxi López, junto a un azulejo con el nombre de la sevillana calle Sierpes, en la bodega elegida en El Puerto para celebrar su encuentro con militantes. Patxi López, junto a un azulejo con el nombre de la sevillana calle Sierpes, en la bodega elegida en El Puerto para celebrar su encuentro con militantes.

Patxi López, junto a un azulejo con el nombre de la sevillana calle Sierpes, en la bodega elegida en El Puerto para celebrar su encuentro con militantes. / FITO CARRETO

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Patxi López llega hasta El Puerto poco después de las cinco y media de la tarde. Viene de Algeciras y se detiene en una reconocida bodega portuense para participar en un acto con militantes. Por más que se le insiste, no tiene una palabra malsonante ni para Pedro Sánchez ni para Susana Díaz. Su mensaje para ambos y, sobre todo sus partidarios, es claro: unidad para recuperar un partido que venza al PP.

-¿Va a llegar hasta las primarias?

-Lo llevo diciendo desde el minuto uno. Habrá una papeleta el 21 de mayo que ponga Patxi López, porque esa papeleta significa unir al PSOE en un proyecto de izquierdas.

-Cuando Pedro Sánchez presentó su candidatura le acusó de no tener discurso...

-Es muy curioso cómo algunos se otorgan a sí mismos la capacidad de decidir cuántos proyectos hay. Pero hay tres candidaturas.

-¿En qué se diferencia la suya?

-En la forma, en los objetivos y en el fondo. La forma es evidente. Yo no hago campaña de grandes mítines sólo para llenar autobuses y aplaudir al candidato. Yo voy a las casas del pueblo, a las agrupaciones. Hay que dar la voz a los militantes y tomar nota de lo que quieren que sea este partido y con qué proyecto quieren que nos presentemos ante la sociedad. Y hay otra diferencia: desde el principio les dije a todos los que me acompañan que ni una descalificación, ni un insulto.

-¿Y su objetivo?

-Mi objetivo es unir al PSOE en torno a un proyecto de una izquierda exigente. Mi objetivo no es pactar con Podemos, es ganar al PP. Un proyecto que recupere el poder de la política para gobernar las cosas, la economía al servicio de la sociedad, para tener un Estado emprendedor capaz de utilizar recursos públicos para poner en marcha proyectos empresariales, nichos de empleo, para derogar la reforma laboral, para redefinir una fiscalidad mucho más justa... podría seguir. Y lo hago habitualmente. Lo que ocurre es que muchos utilizan esta campaña para ocultar su propio vacío.

-Pero, ¿no tiene la sensación de que la militancia está hastiada?

-No es que tenga la sensación, lo sé. Sé que la militancia socialista está enfadada por lo que hemos hecho los dirigentes, pero la inmensa mayoría de ellos quieren que pasemos la página de la división y confrontación entre socialistas. Creo que hay una mayoría, quizás más silenciosa que no aparece tanto en los medios, que quiere lo que esta candidatura defiende: un partido unido.

-Ha repetido que no quiere hacer una guerra de avales pero, ¿contará con los suficientes?

-No voy a hacer una guerra de eso. Lo importante es tener la confianza de los militantes y es posible que alguno o alguna se lleve una sorpresa.

-Es difícil captar votos, si me lo permite, en territorio comanche, en casa de Susana Díaz...

-Ya me lo han dicho, pero yo nunca estoy en territorio comanche u hostil cuando estoy entre militantes. Creo que todos debiéramos recuperar eso que hemos debido perder en algún momento del camino, que es la fraternidad y el compañerismo.

-Por lo que llevamos visto, parece que las posiciones de Susana Díaz y Pedro Sánchez son irreconciliables. ¿Cómo lo piensa hacer?

-Cuando se ve una especie de choque de trenes que visualiza que vamos a seguir con la fractura, se abre más el espacio central de la militancia socialista de entender que está la otra solución y que lo importante no es sólo quién gane las primarias, sino qué pasará al día siguiente.

-¿Y qué hará usted ese día?

-Es casi mi obsesión proponer la unidad y la integración. Es una obligación. Si soy secretario general llamaré a los otros candidatos y los sentaré en una mesa para ver cómo integramos y sumamos sensibilidades.

-¿Intuye cuál será la respuesta de ambos?

-Yo he escuchado a ambos esto de que hay que ser leales con el que gana. Está bien, pero hay que integrar al que pierde.

-Si lidera el PSOE, ¿cómo verá casos como el del Ayuntamiento de Cádiz, donde gobierna Podemos con el apoyo de investidura de su partido?

-Cualquier acuerdo al que llegue el PSOE no tiene que tener un con quién lo hago, sino para qué y para quién. El PSOE debe llegar a acuerdos con aquellos que hagan posible que llevemos a la práctica nuestro proyecto. Yo llegué a acuerdos en Euskadi de todo tipo, también con el PP, porque había para qués detrás.

-Dicen, fuera y dentro del partido, que el PSOE está roto...

-Vamos a ver, es una evidencia que el PSOE tiene un problema de división y de definición. Para la división no hay más receta que la unidad y para la definición, no hay más receta que tener un proyecto en el que nos sintamos reconocidos. El PSOE se tiene que reconocer como un proyecto alternativo y claro a la derecha, no ser acompañante de las políticas neoliberales. Yo también cogí un partido en Euskadi que estaba roto por la mitad y salí elegido por poco más del 50%. Pero un año después había un proyecto de socialismo vasco avalado por el 99,8% de los militantes. Como nos enseñó uno de mis referentes, Ramón Rubiales, en democracia la revolución se hace a través del BOE y el PSOE tiene que gobernar y utilizar el BOE para cambiar la vida de la gente.

-¿Entendió aquella rueda de prensa de Pedro Sánchez en la que anunció que cogía el coche para recorrer España?

-Cuando me presenté dije que no lo hacía para impedir que nadie se presentara. Bueno, ahora están todas las cartas encima de la mesa y lo que me gustaría es que nos eleváramos del debate pequeño de susanistas, pedristas o patxistas, de la descalificación que en demasiadas ocasiones vemos en las redes, que debatiéramos de ideas, de propuestas, de modelos, para que los militantes contaran con toda la información.

-¿Con qué se daría por satisfecho el 21 de mayo?

-Con que seamos capaces de entendernos.

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