La superficie quemada en lo que va de año casi triplica ya a la total de 2016

  • La mayor parte es consecuencia del incendio de Moguer, que se erige en el cuarto más extenso en Andalucía desde el siniestro de Riotinto, que calcinó en 2004 en torno a 30.000 hectáreas

Fuego en el entorno de Doñana Fuego en el entorno de Doñana

Fuego en el entorno de Doñana / EFE

Los temores se han cumplido. La temporada de máxima alerta por riesgo de incendio ha arrancado con mal pie en Andalucía después de que las previsiones apuntaran a un verano caliente ante la escasez de lluvias registradas en los anteriores meses. En lo que va de año se han calcinado casi 8.900 hectáreas de superficie, una cifra que triplica prácticamente las 3.363 hectáreas afectadas por el fuego en el conjunto de 2016, superando la media anual de terreno quemado en la última década, que se sitúa en torno a 5.900 hectáreas. A modo de ejemplo, a mediados de julio del año pasado sólo se habían contabilizado 1.169 hectáreas arrasadas por incendios forestales

La superficie quemada en lo que va de año casi triplica ya a la total de 2016 La superficie quemada en lo que va de año casi triplica ya a la total de 2016

La superficie quemada en lo que va de año casi triplica ya a la total de 2016

La mayor parte corresponde al siniestro de Moguer, el más grave registrado en España a lo largo de 2017, no sólo por la superficie quemada -8.486 hectáreas de matorral y arbolado-, sino por el gran valor ecológico del terreno afectado, ya que más de 6.000 hectáreas corresponden al Parque Natural de Doñana, y las llamas estuvieron a punto de entrar en el parque nacional, catalogado como patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Las previsiones apuntan a un verano difícil por la sequía de los últimos meses

Pero el incendio de Moguer no es el único declarado en Andalucía en las últimas semanas. La temporada de alerta comenzó el pasado 1 de junio cuando ya se habían calcinado 152 hectáreas en los cinco primeros meses del año. Y en las últimas semanas, se han producido numerosos siniestros, aunque de menor dimensión que el que amenazó al Parque Nacional de Doñana. Entre ellos destacan los que afectaron a Ayamonte (130 hectáreas), El Granado (75), Níjar (70), o El Cabo de Gata, que calcinó 30 hectáreas la pasada semana.

Hasta el momento, el fuego de Moguer es el único de Andalucía que ha entrado en 2017 en la categoría de Gran Incendio Forestal (GIF), que encuadra a aquellos siniestros que superan las 500 hectáreas. El contorno del incendio engloba un área de 9.000 hectáreas, pero el fuego no quemó toda la zona de forma uniforme. En el interior han sobrevido numerosas islas verdes casi intactas que dan esperanza a una recuperación relativamente rápida si las condiciones climáticas lo permiten tras el verano.

Pese a la riqueza natural del paraje afectado y a las pérdidas materiales, el incendio de Moguer no causó víctimas personales y queda lejos de los más extensos y devastadores que se han registrado en los últimos años. El peor fuego de la historia reciente de Andalucía y España fue el de Riotinto, que devastó en julio de 2004 casi 30.000 hectáreas de las provincias de Sevilla y Huelva, entre ellas el Coto Nacional de la Pata del Caballo, y causó la muerte de dos personas que se quedaron atrapadas en su coche cuando intentaban huir de las llamas.

Un total de 28.879 hectáreas se calcinaron en 2012 por un fuego que tuvo su origen en la localidad de Cortes de Pallás (Valencia), y que coincidió en el tiempo con otro iniciado en la también localidad valenciana de Andilla y que arrasó un total de 20.065 hectáreas, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Sin embargo, el más trágico del siglo XXI fue el iniciado en julio de 2005 en Ribas de Saelices (Guadalajara), donde el fuego devoró 12.733 hectáreas de superficie y causó la muerte de once trabajadores forestales.

De vuelta a Andalucía, el segundo peor incendio de la historia reciente tras el de Riotinto fue el de Quesada (Jaén), provocado por un rayo, y que quemó en 2015 más de 9.000 hectáreas. A continuación, se sitúa el declarado en Coín a finales de agosto en 2012, con casi 8.600 hectáreas. El fuego de Moguer del pasado fin de semana sería el cuarto en cuanto a extensión afectada, seguido del de Aldeaquemada (Jaén), donde ardieron 7.323 hectáreas en agosto de 2004. Ese fatídico verano fue el peor de la historia reciente de Andalucía. Además de los siniestros de Riotinto y Aldeaquemada, se registraron otros dos grandes incendios en Obejo (1.282 hectáreas) y Aznalcóllar (1.043 hectáreas)

El dispositivo del Plan Infoca, que permanecerá activado hasta el 15 de octubre, cuenta esta año con un presupuesto de 157,6 millones de euros. La dotación financiera se divide casi a partes iguales entre tareas de prevención y labores de extinción de incendios. En estas últimas, participan un total de 4.400 efectivos, que cuentan con 115 vehículos pesados y 39 aviones y helicópteros, de los que 33 son contratados directamente por la Junta, cinco son aportados por el Ministerio de Agricultura y otro por Endesa, gracias a un convenio suscrito con la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. En cuanto a los trabajos de prevención, se han acondicionado 11.573 kilómetros de cortafuegos para evitar la propagación de incendios.

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