Andalucía

El fiscal pide que el supuesto parricida de Arcos ingrese en un centro psiquiátrico

  • El Ministerio Público aprecia un trastorno psicótico y solicita 28 años de internamiento

La Policía Local de Arcos conduce al hombre tras su detención en junio de 2017. La Policía Local de Arcos conduce al hombre tras su detención en junio de 2017.

La Policía Local de Arcos conduce al hombre tras su detención en junio de 2017. / archivo

La Fiscalía solicita la pena total de 28 años y ocho meses de prisión para el vecino de Arcos de la Frontera (Cádiz) acusado de asesinar a su bebé de siete meses en junio del año pasado y de maltratar a su pareja y madre del pequeño. La acusación pública, que imputa al procesado los delitos de asesinato y malos tratos, pide el internamiento del padre en un centro psiquiátrico "con carácter permanente y revisable", dado que aprecia en el mismo un trastorno psicótico.

Es la primera vez que se plantea esta medida de seguridad (el internamiento) con carácter permanente y revisable en un procedimiento tramitado en la provincia de Cádiz. Es más, según fuentes de la Fiscalía, si en este asunto no se hubiese apreciado la eximente (incompleta) de alteración psíquica, la petición del fiscal hubiese sido la de prisión permanente revisable. En los supuestos en los que concurren penas de cárcel y medidas de seguridad privativas de libertad, como sucede en este caso, se cumplen "antes" las medidas de seguridad; es decir, el internamiento, tal y como establece el artículo 99 del Código Penal.

La Fiscalía sostiene en sus conclusiones provisionales que el procesado mantenía una relación sentimental con S. desde 2013, fruto de la cual tuvieron un hijo. Días antes del crimen, apunta el fiscal, la pareja vivía por separado: él, con su familia y ella, en su domicilio habitual. El mismo día de los hechos, el 1 de junio de 2017, ambos decidieron retomar la convivencia.

El acusado, prosigue la Fiscalía, sobre las 06:30 y las 07:30 se encontraba en la habitación de matrimonio con S. y su hijo, de siete meses. El padre, con ánimo de acabar con la vida del pequeño, "le tapó la nariz y la boca". Cuando la madre le recriminó su comportamiento y acudió en auxilio del bebé, recibió por su parte "puñetazos y patadas" y después la tiró al suelo.El encausado"apretó la cara del bebé contra su pecho, lo asfixió y lo dejó en el suelo". Según expone el fiscal en sus conclusiones provisionales, en el momento de cometer el crimen el padre creía recibir mensajes en su teléfono móvil que le decían "que tenía que asfixiar al bebé", "que pronto llegaría el Apocalipsis", "que había una red extranjera compuesta por falsos apóstatas que sabían que el Armaggedon estaba cerca". Y que tal como recibía los mensajes y los aceptaba en el móvil, se borraban.

Agentes de la Guardia Civil y la Policía Local acudieron al domicilio al ser alertados por una vecina ante los fuertes golpes y gritos y procedieron a su detención.

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