Un viaje al pasado de las sensaciones de los baños árabes

Una original opción para el tiempo libre, para desconectar delmundanal ruido y del estrés del día a día en las ciudades, pero sin necesidad de tener que acudir a la montaña, a pueblos recónditos o a la naturaleza, es visitar alguno de los spas que están inundando nuestras urbes. La mayoría de ellos se encuentran en lujosos y modernos hoteles, de arquitectura minimalista, con instalaciones modernistas, asépticas y de un blanco impoluto, que invitan al descanso, la salud, pero que carecen de fantasía.

Una opción más original y atractiva para el sentido de la vista son los modernos spas que emulan los baños árabes de antaño y procuran fascinar a la clientela con la ambientación. Varias ciudades andaluzas cuentan ya con uno: Córdoba, Sevilla,Málaga, Granada, Andújar y Chiclana, entre otras. Esta última acaba de abrir los baños árabes más grandes de España. La visita consiste por lo general en un baño de un par de horas de duración, en tres piscinas distintas, una templada (36º), una fría (16º) y una caliente (40º), y un masaje relajante con aceites naturales.

Algunas instalaciones se completan también con saunas, jacuzzis y duchas aromáticas, pero lo más característico de estos centros es que uno puede recrear por unas horas el mundo de Al Ándalus a través de los cinco sentidos: el tacto, al contacto con el agua y las sensaciones del masaje; la vista, complacida ante la decoración, los colores y las luces con las que se recrean los antiguos Hammas; el oído, atento a las suaves melodías instrumentales de la música árabe-andalusí, y el sonido del agua en las piscinas; el olfato, embrujado por los olores de perfúmenes y esencias naturales; y por último, el gusto, con un relajante té árabe. Una combinación perfecta para nuestros sentidos, que nos dejará con una incomparable sensación de serenidad placentera,que además es saludable, ya que el contacto con las aguas a distintas temperaturas estimulará la irrigación sanguínea en todo el cuerpo, lo que activará nuestro sistema parasimpático, y como consecuencia nuestro sistema nervioso nos trasladará a un estado de relajación (un estado de no alerta o de no contracción a nivel general) mediante la producción de sustancias bioquímicas como la endorfina y  serotonina, que alivian el estrés.

Más información: www.hammamspain.com, www.elhammam.com

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