Susana Díaz. Presidenta de la Junta y Secretaria General del PSOE andaluz

"Yo voy a unas elecciones a ganar, no a pactar"

  • La dirigente socialista espera comenzar a recoger, o a testar, a partir de los comicios del 25-M la solidez de su fulgurante carrera.

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Después del bronco pleno del miércoles pasado en el Parlamento, se fue a Almería para participar en un mitin en El Ejido, volvió a Sevilla el jueves y el viernes, después de la entrevista, tomó el AVE hacia Madrid para intervenir en otra concentración del PSOE madrileño. De cara a la campaña de las europeas, le han solicitado que vaya a Canarias, Baleares, Cataluña, las dos Castillas.... "Pero no voy a salir de Andalucía, voy a visitar cada provincia por lo menos dos veces, son quince días de campaña, y así es como se ganan unas elecciones", explica Susana Díaz, presidenta de la Junta desde hace ocho meses, antes de recordar cuando iba a El Coronil, territorio de Diego Cañamero, a mítines a los que sólo acudían cinco personas. "Y hoy gobernamos allí", sentencia. Las europeas pueden ser las primeras elecciones que el PSOE andaluz gane en cinco años. Después de tres derrotas consecutivas, Díaz busca en el 25 de mayo el apoyo real que le dan los sondeos.

-¿Sabe cuál es la tasa de paro de Andalucía?

-Según la última EPA estamos ya por debajo del 35%. Cuando accedí a la Presidencia, estábamos en torno al 36%.

-Pero el dato sigue siendo pésimo, sólo un punto menos.

-Es insoportable, inasumible, por eso es la prioridad de mi Gobierno es el empleo.

-¿Tiene algún parado en su familia?

-Y gente que se ha tenido que ir a trabajar fuera de España, por eso sé lo mal que lo pasan las familias.

-Con independencia de los casos de corrupción en la formación para el empleo, le hago el siguiente planteamiento: ¿Para qué ha servido esta política, que ha consumido 2.326 millones de euros en cursos desde 2007, si tenemos un desempleo del 35%?

-Ha servido, pero no lo suficiente. Cuando llegué a la Presidencia, planteé que había que cambiar el modelo hacia una formación ligada a la empresas y a la Universidad. Si hoy le pregunta a un joven parado dónde desea realizar la formación, le contestará que en una empresa donde tenga expectativas de quedarse. La futura ley de formación profesional para el empleo irá en ese sentido.

-¿No habrá empresas dedicadas a dar cursos como hasta ahora?

-Lo que necesitamos es ligar el proceso educativo al tejido productivo, porque el grado de inserción en el mercado laboral es mucho mayor.

-¿Quieren eso los sindicatos y la patronal? La concertación le reportó entre los años 2009 y 2010: a la CEA, 83 millones de euros en cursos, la que más, y sin concurrencia competitiva; 63 millones, a CCOO, y otros, 63 millones, a UGT.

-Mire, lo que yo quiero es reducir la tasa de desempleo y conseguir la mejor formación posible para que los trabajadores tengan unas expectativas de empleo, pero confío en que a la patronal y a los sindicatos le muevan los mismos objetivos. Si es así, no habrá problemas. Ya hemos hecho una prueba a través de las becas que estamos financiando con las grandes empresas del país [se refiere al Santander, Telefónica o Endesa], y el grado de acogida por parte de los jóvenes es muy alto. Ya llevamos 4.000 becas, pero después tendremos que evaluar cuál es el grado de permanencia en esos centros de trabajo. 

Imágenes: Antonio Pizarro

-Aún no hay jóvenes becados.

-Están en proceso de selección, pero si usted va por la calle, verá cómo el Santander ya las está promocionando, y en unos días estará Telefónica. Y La Caixa, antes del verano. 

-Cádiz tiene un 43% de tasa de desempleo, ¿su Gobierno se plantea hacer algo ante una situación, digamos, que es de emergencia?

-Lo llevo diciendo desde hace meses, incluso antes de conocer la cifra del la última EPA.

-Pero en Cádiz se lleva probando de todo desde hace 30 años: programas de reindustrialización, planes formativos, ayudas especiales...

-En Cádiz se ha producido el desmantelamiento de su sector productivo, fundamentalmente en la Bahía, y se ha llegado a una tasa de desempleo que no es tolerable. Todas las administraciones, incluida la Junta, tenemos que tomar conciencia de que necesita un plan especial. El Gobierno central, a petición de la Junta, está tomando algunas medidas, pero no bastan. Tenemos que coordinarnos en un plan con el Gobierno y la Diputación, porque no podemos permitirnos que haya una provincia donde la mitad de la población activa no está trabajando. 

-Pero insisto: se ha probado de todo, subvenciones a multinacionales que luego se van, planes europeos...

-Pero ha habido momentos mejores y momentos peores. Yo estoy trayendo inversiones sin subvenciones, y un caso es Acerinox, que ha trasladado su domicilio social al Campo de Gibraltar. Y hay alianzas de empresas que están aportando crédito, ya llevamos en torno a 4.000 millones de euros. Ése es el camino, el de la atracción de inversiones y empresas; si antes hubo otras oportunidades, esta presidenta y esta Administración no tienen esos recursos, así que a mejorar el clima para la inversión.

-¿Se ha marcado algún reto cuantitativo en cuanto al empleo?

-Bajar del millón de parados de momento en meses. La tasa de desempleo del mes de abril será positiva, y yo creo que en los próximos meses, la EPA tendrá un comportamiento positivo.

-Pero en el primer trimestre lo que ha funcionado es la estacionalidad de una buena campaña olivarera y de la fresa. Es como un espejismo.

-Perdone que le corrija, esta EPA no ha contemplado ni la Semana Santa ni el crecimiento del sector de los servicios asociado a ello, y sí el fin de faenas agrícolas. Y pese a eso, en Andalucía se han creado 41.000 empleos mientras que en España se han destruido 184.000 empleos. ¿Es suficiente? Evidentemente, no, pero sí vamos por un camino adecuado.

-Se repite la frase entre los miembros de su Gobierno: planificar el futuro, gestionar el presente y ordenar el pasado. ¿Qué es ordenar el pasado? ¿Un marrón? Usted no puede quejarse de la herencia recibida, porque fueron gobiernos socialistas los que mandaron antes de usted.

-En Andalucía se han hecho cosas muy importantes durante estos 30 años, avances que en otros lugares han tardado siglos. Y cuando se hace tanto, no todo funciona bien y hay que corregirlo. Cuando a mí me preguntan qué es lo que quiero cuando finalice esta legislatura, digo: que Andalucía funcione mejor. Ése será mi éxito, y mi fracaso si no lo consigo.

-¿Y los dineros públicos?

-Control, por eso, en el caso de los cursos de formación, se va a aplicar el principio de concurrencia competitiva y no habrá exoneraciones. He aumentado mucho todos los controles, y lo seguiré haciendo. Por eso la ley de transparencia, que a algunos le parece excesiva, obligará a todo el que reciba un euro de la administración a justificarlo y a que sea público. 

-Pero cuando la Cámara de Cuentas realizó un informe sobre recomendaciones para la formación profesional fue en el año 2004, y son consejos que no se han seguido, y por eso se recoge que en los años 2009 y 2010, el 89% de los cursos se concedieron sin concurrencia competitiva y se ha recurrido en exceso a exonerar a empresas que aún no habían justificado cursos anteriores.

-Mire, yo le digo que el primer día que llegué a la Presidencia transmití a la Consejería de Hacienda y al resto de consejerías que se iba aplicar el principio de no exoneración. El informe que llega a mi Gobierno desde la Cámara de Cuentas es posterior a esta decisión.

-Pero usted es militante socialista, los anteriores gobiernos eran socialista y supongo que se siente heredera de ellos. ¿O no lo es?

-Yo tengo que reconocer que no todo se ha hecho bien; por eso hay que corregir  lo que no funcione. Lo preocupante sería empeñarse en defender que todo se hizo bien; es evidente que no fue así, porque entonces no habría pasado lo que ha ocurrido con los ERE. Pues conociéndolo ahora, debo poner controles para que no pase más. Pero también soy heredera de lo bueno hecho por el Partido Socialista. Como el Estado de bienestar.

-¿Y de lo malo? ¿Es heredera de ello?

-Yo me considero responsable de que este Gobierno funcione, de que este Gobierno sea ejemplar y de que rinda cuentas. Y tengo la obligación de corregir  aquello que hoy sabemos que se hizo mal.

-El debate del otro día en el Parlamento fue bronco. ¿La dialéctica de la corrupción es lo que nos espera?

-Esperemos que no. Pensaba que el cambio que se ha producido en la oposición del PP iba a abrir también un nuevo tiempo, pero ese nuevo tiempo tiene varias características: incapacidad para proponer soluciones a los problemas de la gente; insolvencia a la hora de analizar la realidad y, en tercer lugar, que es un partido que se siente más a gusto en el fango, ensuciando la política. A mí no me gustó el debate del pasado Pleno. 

-Juan Manuel Moreno Bonilla, el nuevo líder del PP, no ha hecho una declaración bronca.

-Bueno, llegó y pidió mi dimisión.

-Otro: gestionar el presente. Con tanto ruido, casi no nos enteramos en ese Pleno de que hay un convenio con grandes superficies para vender productos andaluces.

-Quedó tapado entre tanta bronca; cada jueves que planteo una medida, no consigo que el portavoz del PP hable de ello, porque lo que quiere es ensuciar y tapar sus incapacidades, me siento como si estuviera sola en una isla ante un PP que no quiere escuchar.

-Ese plan...

-No es un plan de promoción, sino una estrategia de venta de productos andaluces en colaboración con las organizaciones agrarias y las grandes superficies. Y la están acogiendo de muy buen grado.

-¿Esto es un sustituto del impuesto a las grandes superficies que querían sus socios de IU?

-No, no es un elemento más. 

-¿Por cierto, usted hace la compra en supermercados o se la hacen?

-Compro en las grandes superficies y también en los mercados, lo mismo voy a Carrefour o a Mercadona que al mercado de San Gonzalo. 

-¿No teme, como le ocurre a otros políticos, que le den un bocinazo?

-Si algo me está dando fuerza en estos momentos tan duros, es el cariño de la gente. Y esto hay que valorarlo, porque la política no goza de prestigio.

-Vamos a ver, supongo que también me dirá que la crisis de la Corrala de la Utopía también ha fortalecido el Gobierno. Un poco milonga, ¿no?

-Bueno, esos acontecimientos nunca son buenos y debemos tomar nota todos para que no vuelva a ocurrir. Lo repito ahora: quien ocupe ilegalmente una vivienda no tiene más derechos, quien use la violencia no tiene más derechos, quien proteste más no puede tener más derechos del que más lo necesita.

-Pues hay ocho familias de las 17 que se han quedado en las casas.

-No, hay ocho familias, que suman seis niños y tres discapacitados, que están realojadas de modo transitorio hasta que el Ayuntamiento de Sevilla valore a estas familias. Cuanto antes resuelva el Ayuntamiento de Sevilla, antes lo solventaremos.

-Hablemos de planificación de futuro. ¿Si usted gana las próximas elecciones andaluzas, volverá a ganar en coalición con IU?

-Aspiro a ganar con un proyecto mayoritario que me permita gobernar para cumplir íntegro mi programa. No salgo a pactar, salgo a ganar. Esto es lo que ha hecho el partido socialista siempre; si no se obtiene la mayoría, se negocia.

-Aquí sí gobiernan con Izquierda Unida.

-Aquí, el Partido Socialista saldrá a ganar las elecciones y espero que recuperemos la confianza de los ciudadanos ya, en las próximas elecciones europeas. Hemos perdido tres elecciones en cinco años, y ahora creemos que podemos ganar las europeas.

-¿Y en el resto de España?

-Vamos a ver. Vamos a pelear también, pero mi responsabilidad es Andalucía. 

-Usted no se ha presentado a las elecciones andaluzas como candidata a la Presidencia, sí como parlamentaria por Sevilla. ¿Le vale una victoria en las elecciones europeas como sustituto para legitimarse?

-No, sentiría que los ciudadanos volverían a confiar en nosotros.

-¿Pero bastaría eso para legitimarla en el Parlamento como representante de la fuerza más votada, como dijo el miércoles?

-A mí me eligió el Parlamento de modo legítimo, pero yo aspiró a tener la confianza de los ciudadanos en las urnas cuando me presente como candidata a la Presidencia de la Junta. Pero quiero ganar las elecciones europeas, y voy a pelear por hacerlo.

-¿Agotará la legislatura o hay nubarrones?

-El PP se ha llevado meses diciendo que vamos a adelantarlas a otoño, pero ahora dicen que no, qué curioso. Si me hubiese dejado llevar por una pura táctica electoral, ya habría convocado las elecciones, algunos me lo pedían porque el PP carece de líder, porque vamos delante en las encuestas, pero no estoy en eso. Convocar elecciones hubiese sido cortar la senda de crecimiento económico que Andalucía ha iniciado, que se producirá a un ritmo mayor que en España. Quiero agotar la legislatura. Quienes están en ese lío de si adelanto sí o no son los del PP, porque no tienen otra cosa que aportar y porque, quizás, temen que el candidato no le aguante hasta las elecciones. 

-Si el PSOE obtiene un mal resultado en las europeas, pongamos que tres o cuatro puntos por debajo del PP, habrá quién pida un congreso extraordinario. ¿Usted cree que habría que planteárselo?

-Es que yo quiero ganar, y no me planteo el día después. Ahora aspiro a ganar, y quien piense en eso es que no quiere ganar, el día después será el día después.

-Usted no se presentará a las elecciones primarias del PSOE para elegir el candidato a las generales. ¿Y de candidata a secretaria general en un congreso extraordinario? Ser secretaria general  y presidenta de la Junta es compatible.

-No me estoy planteando irme a la política nacional.

-Le digo que es compatible.

-Me han hecho esta pregunta de distintas maneras, con fórmulas de todo tipo y le digo que mi prioridad es Andalucía.

-No creo que Susana Díaz no tenga una hoja de ruta.

-Sí, la de Andalucía, mi prioridad es mi tierra.

-Patxi López está en 13 mítines; Eduardo Madina en nueve, y Carme Chacón, en cuatro. ¿Esto responde a la intención del federal sobre los candidatos a las primarias?

-Ni idea, no sé cuántos mítines van a dar, los tres van a venir a Andalucía.

-No está Pedro Sánchez [diputado nacional que medita presentarse a las primarias del PSOE].

-No sé, pero también ha estado en Andalucía: ha estado en Cádiz, en Sevilla y en Almería, aquí todos tienen la puerta abierta, lo que sí les he pedido es que vengan a ayudar.

-¿Usted confía en que se celebren elecciones primarias?

-Están convocadas, y es una oportunidad para abrir el Partido Socialista a los ciudadanos, eso no lo ha hecho nadie. 

-Al PSOE andaluz le puede ir bien en las europeas, tiene expectativas para las autonómicas, pero en las municipales parece que no pitan, ni siquiera se conocen los candidatos en las capitales. 

-Tenemos unos plazos.

-Sí, ya sé lo del legalismo, pero es que no se visualizan líderes en Córdoba, en Granada, en Cádiz...

-Usted lo verá así. Por ejemplo, en el caso de Córdoba, el anterior candidato a la Alcaldía, Juan Pablo Durán, es ahora senador y no va a repetir. En cambio, en Sevilla o en Málaga, tenemos a Juan Espadas y a María Gámez, que se están pateando la calle.

-¿Usted cree que Juan Espadas puede ganar en Sevilla?

-Juan Espadas va a ser alcalde de Sevilla, ganando en las urnas, sobre todo porque lleva tres años trabajando, mientras el alcalde de Sevilla se ha pasado este tiempo pensando en otra cosa, entretenido en sus temas o en los de su partido, ahora le ha entrado la prisa, pero ha dejado desatendida a la ciudad con sus líos. Hay un porcentaje importante de ciudadanos que quiere un cambio, y hay que convertir el cambio en confianza.

-¿Alguno más?

-Hay un gran portavoz en Huelva, un gran portavoz en Granada, vamos a cambiar de candidato en Almería y en Jaén, porque quienes se presentaron no están de concejales. Sí reconozco algo: las capitales y la costa son nuestra asignatura pendiente.  

-Lleva firmados varios convenios con los grandes del Íbex, desde el Santander al BBVA.

-Y voy a seguir firmando, aunque le duela a la derecha [los próximos son el Sabadell e Iberdrola].

-No hay empresas andaluzas, por cierto.

-Es que hay pocas empresas andaluzas de ese tamaño, el 92% de ellas tienen menos de cinco trabajadores, y eso nos debe hacer reflexionar sobre cómo deben ganar tamaño. Pero, vamos, con Unicaja estamos trabajando desde hace meses y creo que pronto se podrá fijar fecha, y Abengoa está ayudando bastante.

-¿Qué imagen tiene de Andalucía un Botín o un Francisco González?

-Confían en Andalucía lo que no confía el Gobierno de España, es llamativo que las grandes empresas y grandes entidades financieras confíen aquí.

-Prácticamente, conoce a todos los que, realmente, mandan en España...

-En España deberían mandar los ciudadanos y los gobiernos. Pero vamos, si es por el sector económico, está confiando en Andalucía.

-Con el poder político también se lleva bien, el Rey le ha llamado varias veces y ha estado con él en la Zarzuela en dos ocasiones en ocho meses. ¿Hablan de Cataluña? 

-Tengo muy buena relación con el Rey, y debo agradecerle que nos esté ayudando con el viaje que estamos preparando a Marruecos. Hablo mucho de Andalucía, pero a los medios de comunicación les interesa más cuando hablamos de la construcción del Estado.

-¿Y él le ha dado algún consejo?

-Bueno, hablamos mucho.

-Por lo que indican los sondeos, es posible que el resultado de las próximas elecciones generales dé como resultado un Congreso atomizado donde ni el PP ni el PSOE obtengan mayoría absoluta. ¿Usted es de las que opina que una gran coalición entre el PSOE y el PP es una buena forma de gobierno para abordar una reforma de la Constitución?

-No. En una situación difícil como la que se puede producir por esa atomización y por el momento histórico, debe gobernar el partido mayoritario con grandes acuerdos de Estado con otros. Si gana el PP, no sólo con el PSOE, también con IU, con los nacionalistas moderados, y si ganamos nosotros, pues lo mismo. ¿Por qué no va ser posible una reforma constitucional sin esa fórmula? Lo fue cuando se pactó y aprobó la actual. Lo que se necesita es estabilidad política. 

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