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La Fiscalía pide que continúe la causa contra el joven que mató a su padre en brote psicótico
La Fiscalía pide que continúe la causa contra el joven que mató a su padre en brote psicótico
La defensa quiere archivar el caso por concurrir la eximente de legítima defensa. Los hechos ocurrieron en Alcalá de Guadaíra en Año Nuevo de 2008.
efe, sevilla | Actualizado 11.03.2010 - 18:45La Fiscalía de Sevilla ha pedido este jueves que continúe la causa contra el joven de 27 años que mató a su padre en Año Nuevo de 2008 después de que la víctima, enfermo mental, amenazase con matar a su familia, mientras que la defensa ha vuelto a pedir el archivo por concurrir la eximente de legítima defensa.
El juzgado número 3 de Alcalá de Guadaíra ha celebrado este jueves la audiencia preliminar, previa a la remisión del caso para su enjuiciamiento ante un jurado, en un acto en el que la Fiscalía ha reiterado su petición de ocho años de cárcel para el acusado A.D.P. Ninguna de las partes ha pedido pruebas nuevas y la defensa del joven ha reiterado su petición de sobreseimiento por concurrir la eximente de legítima defensa y miedo insuperable.
El suceso comenzó hacia las cuatro de la madrugada del 1 de enero de 2008 en la vivienda familiar de Alcalá de Guadaíra, donde el padre A.D.G., de 57 años, comenzó a disparar al aire en el jardín con tres escopetas, molesto por los petardos que los vecinos lanzaban para celebrar el Año Nuevo. Su hijo A.D.P., de 27 años, oyó ruidos en el salón y se dirigió allí para ver lo que pasaba, momento en el que vio que su padre encañonaba a su madre y le decía "Os voy a matar a todos".
El acusado "decidió intervenir para poner a salvo a su madre", según el escrito de acusación del fiscal, por lo que tomó una de las escopetas y se dirigió a la cocina, adonde fue seguido por su padre, que le encañonó. Padre e hizo se enzarzaron en un intercambio de disparos y agresiones con arma blanca que acabó con el padre en el suelo, momento en el que su hijo le asestó tres puñaladas en el pecho que motivaron su muerte por hemorragia.
Según el acta de la audiencia, el abogado defensor, Manuel Salinero, ha basado su petición de archivo en que "la sociedad permitió que una persona con trastorno bipolar se automedicara, permitió que tuviera licencia de armas y comprara escopetas, cuchillos y otros objetos sin control". "La sociedad permitió que amedrentara constantemente a su familia y vecinos, sin medida alguna, e incluso permitió que la ambulancia y servicios médicos tardaran una hora en atenderlo la noche de los hechos", ha alegado el defensor.
El fiscal, en su escrito de calificación, reconoce al acusado la legítima defensa pero solo como atenuante y recoge que los herederos del fallecido no reclaman nada como indemnización por su muerte. La defensa ha negado que el padre estuviese desarmado, pues en todo momento tuvo un cuchillo jamonero en la mano, y sostiene que la única intención del procesado era "defender a su familia y a sí mismo" y no acabar con la vida de su progenitor, pues a lo largo de todo el incidente pudo coger todas las escopetas que había en el suelo y no lo hizo.
El juzgado número 3 de Alcalá de Guadaíra ha celebrado este jueves la audiencia preliminar, previa a la remisión del caso para su enjuiciamiento ante un jurado, en un acto en el que la Fiscalía ha reiterado su petición de ocho años de cárcel para el acusado A.D.P. Ninguna de las partes ha pedido pruebas nuevas y la defensa del joven ha reiterado su petición de sobreseimiento por concurrir la eximente de legítima defensa y miedo insuperable.
El suceso comenzó hacia las cuatro de la madrugada del 1 de enero de 2008 en la vivienda familiar de Alcalá de Guadaíra, donde el padre A.D.G., de 57 años, comenzó a disparar al aire en el jardín con tres escopetas, molesto por los petardos que los vecinos lanzaban para celebrar el Año Nuevo. Su hijo A.D.P., de 27 años, oyó ruidos en el salón y se dirigió allí para ver lo que pasaba, momento en el que vio que su padre encañonaba a su madre y le decía "Os voy a matar a todos".
El acusado "decidió intervenir para poner a salvo a su madre", según el escrito de acusación del fiscal, por lo que tomó una de las escopetas y se dirigió a la cocina, adonde fue seguido por su padre, que le encañonó. Padre e hizo se enzarzaron en un intercambio de disparos y agresiones con arma blanca que acabó con el padre en el suelo, momento en el que su hijo le asestó tres puñaladas en el pecho que motivaron su muerte por hemorragia.
Según el acta de la audiencia, el abogado defensor, Manuel Salinero, ha basado su petición de archivo en que "la sociedad permitió que una persona con trastorno bipolar se automedicara, permitió que tuviera licencia de armas y comprara escopetas, cuchillos y otros objetos sin control". "La sociedad permitió que amedrentara constantemente a su familia y vecinos, sin medida alguna, e incluso permitió que la ambulancia y servicios médicos tardaran una hora en atenderlo la noche de los hechos", ha alegado el defensor.
El fiscal, en su escrito de calificación, reconoce al acusado la legítima defensa pero solo como atenuante y recoge que los herederos del fallecido no reclaman nada como indemnización por su muerte. La defensa ha negado que el padre estuviese desarmado, pues en todo momento tuvo un cuchillo jamonero en la mano, y sostiene que la única intención del procesado era "defender a su familia y a sí mismo" y no acabar con la vida de su progenitor, pues a lo largo de todo el incidente pudo coger todas las escopetas que había en el suelo y no lo hizo.




