Manuel Pimentel, ex secretario general pp-a

"En Andalucía hay mucho talento, pero un tejido empresarial muy pobre"

Fue ministro de Trabajo y es muy crítico con la gestión de la crisis que hace Zapatero, al que apoyó cuando salió de la guerra de Iraq. Elogia a Arenas y le gustaría un andalucismo moderado y fuerte.

José Joaquín león | Actualizado 13.09.2009 - 13:43
zoom

Pimentel, en una librería de Sevilla./ JC Muñoz.

Share
ALEJADO de la política, Manuel Pimentel prefiere interesarse desde fuera, sin nostalgia. Hemos quedado citados en la librería Beta del Viapol Center, en Sevilla, aunque la entrevista se realiza en un hotel cercano. En la librería, entre otras obras suyas, está el Manual del Editor. Es un libro de manual sobre su actividad de ahora. Pero Pimentel se ha hecho a sí mismo varias veces.

-Ha declarado en diversas ocasiones que no volverá a la política activa. ¿Está seguro?
-Estoy fuera de la política mentalmente. Guardo muchos afectos de esa etapa, que fue enriquecedora. Pero creo que no aportaría nada en este momento. La observo con interés, porque la política es apasionante, pero desde el tendido y sin ganas de volver.

-¿Se puede decir nunca jamás?
-Es que yo estoy fuera de la política. Hay otra parte apasionante, que es el debate social, pero que en España y en Andalucía, por un exceso de partitocracia, es muy pobre. Ese debate sí lo puedo ejercer, desde libros, desde la editorial, a través del debate de ideas.

-¿No le tienta la posibilidad de crear un partido andalucista moderado?
-Yo participé en el Foro Andaluz, que no fue un partido, fue una asociación, una experiencia quizá utópica y divertida. Yo me siento cerca de un andalucismo moderado. Me quedo con el lema de Blas Infante de "Andalucía por sí, para España y la Humanidad". Creo que esa posibilidad vendría bien, aunque yo no estaré.

-Pero no hay mucha claridad de ideas andalucistas...
-Quizá el andalucismo debería definirse. Si va a ser un andalucismo moderado, de clases medias, como en otras partes de España, o más de izquierda, de tendencias socialistas, como en sus inicios. Sería bueno que exista un debate andaluz, porque brilla por su ausencia. Y Andalucía, que tiene personalidad y grandes problemas, debe ser sujeto, no espectador del debate nacional, como es ahora.

-¿Usted dónde se ubicaría, políticamente?
-Tengo esa idea romántica. Me atrae mucho Blas Infante, con su mundo. Y donde yo me puedo ubicar más es en un espacio de clases medias y de pensamiento centrista moderado.

-Si España no hubiera participado en la guerra de Iraq, ¿usted hubiera seguido en el PP?
-Al PP le tengo un grandísimo respeto. Creo que es el partido que recoge la herencia liberal-conservadora, aunque con alguna contradicción. Pero llegó un momento, quizá por mi propia deriva, en que yo sentía que podía ser como un Pepito Grillo allí. Comprendí que los partidos, por su dinámica, son monolíticos. En el tema de la guerra de Iraq hablábamos los ministros y diputados, entre nosotros, y algunos te decían unas cosas y votaban otras distintas. Pero cuando uno lleva el paso cambiado, el equivocado sería yo, y no el 90% de la tropa. Decidí irme a casa.

-¿Cree que Javier Arenas es el mejor candidato que puede presentar el PP en Andalucía?
-Del PP que yo conozco, seguro. A Javier Arenas le tengo afecto desde hace muchos años. Admiro que una persona que ha sido vicepresidente de España, sea capaz de montarse en una furgoneta para recorrerse todos los pueblos de Andalucía. Me gustó cómo gestionó la posición del PP para que apoyara la reforma del Estatuto. No lo va a tener fácil, pero es el líder natural del centroderecha andaluz.

-¿Y Rajoy es el mejor candidato del PP para ganar a Zapatero?
-Rajoy llega por un fenómeno de sucesión. Aznar lo designa, sin democracia interna, y lo hace candidato. Fracasa y ahí es cuando empieza su oposición para ser presidente del Gobierno. En principio hubiera pensando en alguien con un perfil más contundente, como era Rato. Pero después ha sabido superar mil dificultades externas e internas. Hasta este verano ha estado bien, quizá ha fallado algo en la gestión del Gürtel y las escuchas. Pero ahora puede retomar el pulso con el tema económico. Ahora lo tiene fácil.

-Usted fue ministro de Trabajo. ¿Cómo ve los datos del paro?
-Ni en mi peor pesadilla me figuraba que llegaríamos a rozar el 20% de paro en España y el 30% en Andalucía. Estoy consternado. Miras la comparativa europea y hemos pasado de ser un país que había superado a Italia en renta a estos datos. Estoy muy preocupado, y más cuando veo al Gobierno que no se da por aludido.

-¿Qué le parece la medida de los 420 euros?

-No tengo ningún prejuicio contra la medida en sí. El problema es que al presidente sólo se le ocurren medidas paliativas. Pero el secreto es ¿cómo salimos de esto?, ¿cómo hacemos más empresas?, ¿cómo somos competitivos?, ¿cómo convencemos a la gente para que innoven? Y, en segundo lugar, esa sensación de improvisación, que si agosto, que si enero….

-¿Qué opina de la subida de impuestos?
-Es un error. Es muy socorrido hablar de los pobres y de los ricos. Pero subir los impuestos va radicalmente en contra de lo que se está haciendo en todos los países. En la reunión del G-20 se decidió que era prioritario mantener los estímulos fiscales. Si hacemos lo contrario que los demás, y retiramos dinero en circulación, se deprimirá más el consumo y el ahorro. Y además, volvemos a la improvisación. Un ministro dice esto, otro dice lo otro…

-Es muy crítico con Zapatero...

-Yo he apoyado públicamente algunas cosas de su política, como su decisión para retirar las tropas de Iraq. Pero la gestión económica me tiene consternado. Como empresario me afecta, porque lo estoy pasando mal.

-El presidente tampoco está contento con los empresarios...
-La gestión del diálogo social no tiene precedentes. Zapatero se entrega a una de las partes y va más lejos de las iniciativas sindicales. Que un presidente desprecie las iniciativas empresariales es una torpeza. Todo esto es preocupante. Incluso muchos socialistas lo dicen ya, aunque no en público.

-Discrepó de la política de inmigración. ¿Cómo la ve ahora?
-Estamos en un año especial. Como no hay trabajo, vienen muchos menos inmigrantes, incluso algunos se irán. Eso confirma que no había una confabulación cósmica de los inmigrantes para venir. Ahora bien, por estructura demográfica, hará falta inmigración. Cuando pase la crisis, a partir de 2011, hay que tener vías de entradas, legales, para que vengan.

-¿Falta mentalidad empresarial en Andalucía?
-Muchísima, aunque se ha avanzado. Uno de cada cuatro trabajadores andaluces es funcionario y 9 de cada 10 estudiantes quieren serlo. Ser empresario es difícil. En Andalucía hay mucho talento, pero tenemos un tejido empresarial muy pobre. No creo que sea cuestión de ayuda económica, sino de crear un marco de apoyo, de seguridad y reconocimiento social.

-¿Por qué decidió crear un grupo editorial andaluz?
-Antes de dedicarme a la política fui empresario, y cuando la dejé, volví a la empresa. Yo escribía, leía… Y llegué a la reflexión vital de que si me gustaban los libros y era empresario, ¿por qué no me dedicaba a ser mercader de libros? A partir de ahí empecé a trabajar para crear una editorial, que te da muchos sinsabores, pero grandísimas alegrías. Y a día de hoy, volvería a empezar.

-¿Se lee más con la crisis?
-Cada vez se lee más y la gente compra más libros. Quizá, por efectos de la crisis, se desplazan las ventas de libros de tapa dura a los de bolsillo. En las próximas Navidades esperamos que los libros sean objetos preferentes de los regalos. En los momentos de crisis hay que buscar.

-Con tanto paro, hay más tiempo para leer…
-El tiempo, ya lo dijo Einstein, es relativo. Mientras más cosas hace una persona, más tiempo tiene. Todo el mundo tiene un rato al día para leer. Eso no es excusa. Pero es cierto que los parados más inteligentes están aprovechando para prepararse mejor, para formarse. Los libros de no ficción, de materia profesional, y los de autoayuda, se venden muchísimo.

-¿Habrá libros en el siglo XXII, o se los comerá internet?
-Internet irá a más, y se leerá más en internet. Quiero creer que seguirán los libros en el siglo XXII, pero mi preocupación como editor es el siglo XXI. En un horizonte de 10 ó 15 años, veo que los libros e Internet convivirán e irán a más. La generación actual de niños de 7 a 10 años es nativa de internet, pero es también la que más libros ha consumido, jamás se han vendido tantos libros infantiles como ahora. Supongo que eso tendrá una repercusión positiva en el futuro. El libro goza de buena salud.

-¿Le gustaría reinventarse otra vez en el futuro?
-Sería un debate precioso, un juego de espejos, hasta qué punto te puedes reinventar... Por simplificar, ¿cómo me gustaría verme dentro de 15 años? Como editor, con Almuzara como proyecto consolidado y sacando mucho talento andaluz por esos mundos de Dios.
Liderazgo andaluz

El campo, a la cabeza del control biológico. / Fran Leonardo

Pie de foto

El campo, a la cabeza en control biológico

La Consejería de Agricultura y Pesca ha presentado un balance a través del informe sobre políticas agrarias y pesqueras.

Resultados en Andalucía

Barómetro Joly Otoño 2011

Empleo

Espacio dedicado al mercado laboral

Descubre Andalucía

Los mejores destinos de la región