El encaje laboral de la fusión

Los sindicatos trabajan con propuestas de máximos y no piensan sacrificar ni un empleo en el proceso de unión mientras que las direcciones de las cajas esperan el informe de una consultora para decidir

Francisco Javier Domínguez | Actualizado 15.11.2009 - 05:04
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Julio de 2009. Los presidentes de Unicaja y de Cajasur, Braulio Medel y Santiago Gómez Sierra, respectivamente, junto con ejecutivos de ambas cajas dan forma a un protocolo de intenciones que debe servir como hoja de ruta para los primeros pasos de la futura Unicajasur. La entidad malagueña ya ha iniciado el camino hacia la integración con Caja de Jaén, de menor dimensión que las dos anteriores, y sobre el tapete de la caja cordobesa sobrevuela la espada de Damocles de la intervención. En Unicaja ven el acuerdo desde la superioridad que da ser una de las entidades más saneadas del país. En Córdoba, sabedores de que son la parte débil, preocupa el peso que la ciudad y su provincia tendrán en la nueva entidad fusionada. El arraigo de Cajasur con su primer territorio de influencia es muy fuerte y en la mente de todos está la posible pérdida de presencia. Pero pasado agosto y con todo preparado para encajar la fusión aparece el verdadero problema de una unión de estas características: el empleo. ¿Cómo se arma el puzle? El primer protocolo mira a las plantillas y a las acciones no traumáticas como base de la negociación, pero Cajasur envió en mayo un plan al Banco de España en el que se presentaba el recorte de un 10% de los empleos y el cierre de 54 oficinas. Unicaja exige a Córdoba que cumpla, pero en la entidad de Ronda de los Tejares dicen que la fusión presenta un nuevo escenario, y aunque Unicaja reclama que se respete el citado documento, al final las partes aceptan que una consultora independiente -Boston International Group-, que podría tener listo esta semana el veredicto sobre el encaje laboral, sea la que finalmente plantee el escenario sobre el que se representarán los acuerdos laborales de la fusión. Entretanto, los principales representantes de Unicaja y de Cajasur acordaron el pasado lunes la creación de una comisión informativa en materia de empleo que tendrá como misión informar a los sindicatos. Sin embargo, estas acciones no serán vinculantes en la mesa laboral de negociación, la que dirá cómo, cuándo y por dónde se le mete mano al empleo en Unicajasur.

Pero las claves del entramado laboral de la fusión son mucho más profundas. Fuentes sindicales y trabajadores de las tres cajas implicadas en el proceso han explicado a este diario que cuadrar los convenios, incentivos y modelos de contratos de Unicaja, Cajasur y Caja de Jaén será una labor sumamente complica. A saber, en Unicaja, por ejemplo, todavía no se ha digerido del todo la fusión de 1994, en la que se integraron cinco cajas andaluzas. El rescoldo de aquel proceso sigue presente y los empleados de la entidad malagueña tienen hasta 123 tipos de complementos distintos para trabajadores con las mismas funciones. Y eso que en esta entidad se hizo un enorme esfuerzo para homogeneizar al máximo las condiciones de la plantilla mediante un acuerdo que se firmó en 2008. Fuentes sindicales de la entidad malagueña señalan que entre 1994 y el año pasado había aún más diferencias en la masa laboral, pero con el acuerdo alcanzado se mejoró la situación de una entidad que afrontó un importante proceso de fusión. Hasta entonces, los trabajadores que venían de la Caja de Ahorros de Ronda eran los que contaban con mejores condiciones. Y si todo esto ha sido complicado en la entidad presidida por Braulio Medel, ahora nos encontramos con el horizonte de la fusión con Cajasur. Fuentes sindicales de ambas entidades coinciden en que las condiciones de trabajo en la caja cordobesa son mejores que en Unicaja. Se gana más y hay otras ventajas para el trabajador. En la caja malagueña reconocen que todavía tienen que avanzar en formación, acciones de conciliación, relaciones con la empresa...

Ahora, las centrales sindicales de una y otra orilla saben que la fusión con Cajasur conlleva la asunción de una plantilla sobredimensionada, que tiene 700 de sus 3.000 trabajadores en los servicios centrales de la entidad. Sin embargo, todas las fuentes sindicales consultadas coinciden en que sus propuestas van a ser de máximos: "Hay que preservar los derechos del 100% de los empleados de Cajasur". Bajo esta premisa, se explica que los problemas de la entidad cordobesa no son culpa de quienes integran las plantillas, sino de quienes han gestionado la entidad en los años precedentes. "Es que por allí han pasado cinco directores generales en muy poco tiempo", señala un representante de Unicaja. El duro comunicado emitido esta semana por Aspromonte, el sindicato mayoritario en Cajasur, hacía referencia a las continuas peticiones de los trabajadores de las oficinas centrales de la caja cordobesa para ser trasladados a la red, pues se teme que la fusión acarree un drástico recorte de estos departamentos cuando muchos de los servicios de Unicajasur se establezcan en Málaga y Córdoba sólo sea una cosede.

Para dar una idea de lo complicado que será el encaje laboral entre Unicaja y Cajasur sólo hay que valorar que la integración de Caja de Jaén -que apenas tiene 300 empleados- con Unicaja está siendo también difícil. La mesa laboral de estas dos entidades en pleno proceso de fusión fue aplazada esta semana por falta de acuerdos y hay previsto un nuevo encuentro para el próximo día 18. Caja de Jaén también tiene mejores condiciones para la plantilla que Unicaja, según los sindicatos, y la homogeneización de los trabajadores de ambas casas está siendo un escollo complicado. Vista esta circunstancia cabría afirmar que los problemas se multiplicarán cuando se fijen las mesas laborales entre Cajasur y Unicaja.

Pero en Unicaja y Cajasur los sindicatos trabajan con la máxima de conservar el mayor número de empleos. En Cajasur afirman que los derechos que tienen se han adquirido por la negociación de la plantilla con la empresa y no están dispuestos a renunciar sólo porque haya una fusión que llega como freno a la intervención. En Unicaja no piensan en que Cajasur es el hermano que llega pidiendo ayuda. Es más, las fuentes sindicales de la caja malagueña consultadas afirman que "si hay fusión es porque conviene a ambas partes y porque hay perspectivas de crecer. Además llegarán 1.050 millones de euros de ayudas para el proceso. Todo esto no puede afectar a los empleados de ninguna manera. Al principio será complicado pero todo se arreglará".
Liderazgo andaluz

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