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Un central en diciembre
Un central en diciembre
Tapia ya ha demostrado que no cuenta con Rivas ni con Nano e intentará que el club le refuerce la zaga este invierno · El Betis tiene 23 fichas y podría firmar ya a un futbolista español en paro, pero no lo hará
Javier Mérida / Sevilla | Actualizado 08.09.2009 - 08:00Apenas se ha iniciado la competición y el Betis ya ha dado muestras de lo que se presuponía durante el largo tiempo de estío: su defensa hace aguas. Más allá de sistemas defensivos, ajustes varios o excusas porque el balón no haya hecho más que empezar a rodar, es en la calidad de los integrantes de la zaga donde hay que buscar el origen de un problema que se ha revelado temprano.
En los dos encuentros frente al Córdoba y en el del pasado domingo frente al Hércules, el Betis ha dado muestras de ser un grupo ordenado y bien trabajado, pero los fallos puntuales que le persiguen desde hace varias temporadas no han desaparecido, principalmente en lo que atañe al centro de la zaga, donde la incorporación de Carlos García se antoja como un remiendo insuficiente.
El primer contratiempo, la baja de Melli, fallón en el choque copero frente al Córdoba, la solucionó Antonio Tapia colocando a Arzu como pareja del catalán. Cierto que el nazareno dio la razón a Paco Chaparro, que insistió en el como zaguero, pero no lo es menos que su temprana ubicación atrás deja a las claras que Rivas y Nano -éste no fue ni concentrado- no entran en los planes del entrenador. Además, en el Rico Pérez se dio la circunstancia de que quien se retrató en un par de goles fue el propio Carlos García.
Las soluciones escasean, ya que principalmente están en el mercado y éste ofrece pocas alternativas hasta diciembre. Álex Ortiz está bien valorado por el técnico verdiblanco, pero su alineación sí que supondría enterrar definitivamente a Nano y Rivas, a quienes quizá pudiera necesitar antes de que en diciembre aterrice algún central de garantías.
En cualquier caso, el Betis no está obligado a esperar a la apertura del mercado invernal para reforzar su plantilla, ya que apenas tiene 23 fichas profesionales y, por tanto, un par de dorsales libres que pueden ser ocupados en cualquier momento con futbolistas españoles que se encuentren actualmente en el paro, circunstancia que no incluye a los que están sin ficha en algún equipo.
En esta tesitura están hoy hombres que fueran reputados como Iván Helguera o Lacruz, pero la secretaría técnica bética no se plantea el fichaje de ninguno.
El ex central valencianista, a quien Emery se quitó de en medio el pasado mes de diciembre, perdió hace tiempo la humildad que le caracterizaba y no encaja en una plantilla como la de Tapia, en la que la idea del grupo unido prevalece sobre cualquier otra. En el caso del ex jugador del Espanyol, al que Pochettino apenas utilizó y dejó libre este verano, su hándicap es que dio muestras de haber dado ya todo lo que tenía sobre un terreno de juego.
Así las cosas, todo apunta a diciembre y el Betis se ha empezado a mover porque el deseo de los técnicos es que el futbolista que pudiese llegar lo hiciese con la apertura del mercado, no como el pasado invierno con Oliveira, que se incorporó ya al cierre, un mes después.
En principio, todos los mercados son buenos para el club y ya le han llegado ofrecimientos desde Argentina, aunque los técnicos van a estar muy atentos a los futbolistas de Primera División que no disputan cinco partidos oficiales antes de la apertura del mercado en apenas tres meses. Incluso, como es de suponer, ya tienen varios nombres apuntados en la agenda, sabedores de las preferencias de los entrenadores y de qué futbolistas podrían estar dispuestos a traspasar o ceder cuando la Liga esté ya rodada.
En los dos encuentros frente al Córdoba y en el del pasado domingo frente al Hércules, el Betis ha dado muestras de ser un grupo ordenado y bien trabajado, pero los fallos puntuales que le persiguen desde hace varias temporadas no han desaparecido, principalmente en lo que atañe al centro de la zaga, donde la incorporación de Carlos García se antoja como un remiendo insuficiente.
El primer contratiempo, la baja de Melli, fallón en el choque copero frente al Córdoba, la solucionó Antonio Tapia colocando a Arzu como pareja del catalán. Cierto que el nazareno dio la razón a Paco Chaparro, que insistió en el como zaguero, pero no lo es menos que su temprana ubicación atrás deja a las claras que Rivas y Nano -éste no fue ni concentrado- no entran en los planes del entrenador. Además, en el Rico Pérez se dio la circunstancia de que quien se retrató en un par de goles fue el propio Carlos García.
Las soluciones escasean, ya que principalmente están en el mercado y éste ofrece pocas alternativas hasta diciembre. Álex Ortiz está bien valorado por el técnico verdiblanco, pero su alineación sí que supondría enterrar definitivamente a Nano y Rivas, a quienes quizá pudiera necesitar antes de que en diciembre aterrice algún central de garantías.
En cualquier caso, el Betis no está obligado a esperar a la apertura del mercado invernal para reforzar su plantilla, ya que apenas tiene 23 fichas profesionales y, por tanto, un par de dorsales libres que pueden ser ocupados en cualquier momento con futbolistas españoles que se encuentren actualmente en el paro, circunstancia que no incluye a los que están sin ficha en algún equipo.
En esta tesitura están hoy hombres que fueran reputados como Iván Helguera o Lacruz, pero la secretaría técnica bética no se plantea el fichaje de ninguno.
El ex central valencianista, a quien Emery se quitó de en medio el pasado mes de diciembre, perdió hace tiempo la humildad que le caracterizaba y no encaja en una plantilla como la de Tapia, en la que la idea del grupo unido prevalece sobre cualquier otra. En el caso del ex jugador del Espanyol, al que Pochettino apenas utilizó y dejó libre este verano, su hándicap es que dio muestras de haber dado ya todo lo que tenía sobre un terreno de juego.
Así las cosas, todo apunta a diciembre y el Betis se ha empezado a mover porque el deseo de los técnicos es que el futbolista que pudiese llegar lo hiciese con la apertura del mercado, no como el pasado invierno con Oliveira, que se incorporó ya al cierre, un mes después.
En principio, todos los mercados son buenos para el club y ya le han llegado ofrecimientos desde Argentina, aunque los técnicos van a estar muy atentos a los futbolistas de Primera División que no disputan cinco partidos oficiales antes de la apertura del mercado en apenas tres meses. Incluso, como es de suponer, ya tienen varios nombres apuntados en la agenda, sabedores de las preferencias de los entrenadores y de qué futbolistas podrían estar dispuestos a traspasar o ceder cuando la Liga esté ya rodada.









