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"Si Jiménez gana la Liga lo saco a hombros"
José María del Nido, presidente del Sevilla F.C.
"Si Jiménez gana la Liga lo saco a hombros"
El Sevilla vive un momento dulce y su presidente se enorgullece de ello, sin dejar de tener los pies en el suelo y al mismo tiempo sin dejar de soñar con ver plasmada la realidad de que su equipo sea una alternativa real a todo, o casi todo
Eduardo Florido / sevilla | Actualizado 13.10.2009 - 20:04–El parón liguero da para reflexionar sobre las expectativas del Sevilla tras este inicio tan prometedor. ¿Qué sensaciones tiene?
–Son magníficas. Son las mismas que transmitíamos desde la entidad. Los que estamos en el día a día conocemos más el estado de ánimo de la plantilla y su capacidad para lograr los objetivos. Desde verano decíamos que tenemos un plantillón y se está viendo. Y yo espero que esa afirmación se vea en marzo, que es cuando se ven las plantillas, no sólo los equipos.
–Ya se dice en toda España que el Sevilla es el tercero en discordia. ¿Puede pelear por esta Liga?
–Ése debe ser el objetivo de la sociedad, ubicarse entre los tres primeros y que, cuando exista la ocasión, pelear por el título. Esta Liga es difícilisima, con un Barcelona casi imbatible y un Real Madrid que hasta venir aquí también lo era. Me gusta que en España nos consideren como la alternativa, pero eso no hace que perdamos la noción de la realidad: nuestra obligación es pelear por todo, pero no tenemos obligación de ganar nada.
–Cuando dice que es la mejor plantilla de los últimos 50 ó 60 años, ¿significa que es la más capacitada para lograr títulos?
–Hay que explicarle a la gente que una cosa es el equipo y otra cosa es la plantilla. El mejor equipo en los últimos 60 años es el que ha ganado los cinco títulos. Creemos que es la mejor plantilla porque tiene más versatilidad, más alternativas, más jugadores del mismo nivel y la posibilidad de que esa competencia que existe en determinados puestos redunde en beneficio del equipo. Ahora, todavía estamos en los albores del campeonato y vamos a ver de qué es capaz esta plantilla.
–Parecen zanjados los debates y esto también ayudará, ¿no?
–Acabar con cualquier discordia que distorsionara esa unión de grada, equipo, palco, banquillo, es magnífico, permite que todos rememos en el mismo sentido, como venimos reclamando desde hace meses. El juego y los resultados han acabado con el debate, con lo cual, miel sobre hojuelas.
–¿Y no teme que la euforia revierta en frustración si no se produce un gran logro? La afición ya piensa que este Sevilla es capaz de todo...
–El gran logro de esta sociedad sería clasificarse dos años consecutivos para la Liga de Campeones, algo que no ha conseguido en sus 104 años de historia. Ahora, en fútbol soñar es bonito, y, ¿por qué no podemos soñar con cosas importantes? Más allá del tercer puesto. Yo soy el primero que sueño con cosas importantes. Pero los obligados a conseguirlas son Madrid y Barcelona, lo que no quita que nosotros peleemos por todo.
–¿Y la Copa es lo más factible? La Liga, con este Barça es quimérica y la Champions...
–Yo creo que cada competicion tiene su gustillo particular y que en cada competición tenemos que dar lo mejor. Ahí es donde se tiene que demostrar que tenemos una gran plantilla, en que haya siempre un equipo capaz de competir en las tres con garantías. Y si Manolo sigue manejando el plantel con la habilidad y la sapiencia con las que lo está haciendo, creo que vamos a disfrutar de las tres competiciones. Yo no hablo de ganar la Champions, hablo de pelearla, y si llegamos a cuartos y nos echa un grande de Europa estaremos igual de orgullosos. Pero, ¿y si llegamos a semifinales? ¿Por qué tenemos que vender que nos van a eliminar?
–Con la Liga sueña, ¿con ganar la Champions algún año también?
–Yo todavía veo la Champions muy lejana para el Sevilla, precisa subir un escalón más y cada año nos cuesta más trabajo, porque cada año es mejor el plantel al nivel al que podemos llegar. Nosotros podemos tener a Luis Fabiano y Kanoute, que para mí son los dos mejores delanteros de España. Pero no podemos fichar a Messi o a Cristiano Ronaldo. Tenemos que saber dónde estamos. Pero con ilusión y trabajo hemos llegado adonde estamos, ¿por qué no llegar más lejos?
–¿La Liga a corto plazo sí?
–Efectivamente. Estamos llegando al nivel en el que, si no es este año en los futuros, vamos a pelearla y cada vez con más garantías, porque cada vez nos hacemos más sitio con los codos en esa tercera plaza.
–¿Y ganarla con Jiménez?
–Eso sería la rehostia. Si la gana, el primero que lo cogería a hombros sería el presidente.
–¿Lo dice porque acabaría con el mito de que Juande Ramos tenía la varita mágica de los títulos?
–Juande hizo una labor magnífica y le estamos eternamente agradecidos. Lo digo porque a mí sólo me gusta ganar. Hoy me alegro de haber sido uno de los que confió y más fuerte apostó en Manolo Jiménez. Yo no he tenido dudas nunca. Si las hubiera tenido, contra mi voluntad hubiera sido imposible que hubiese permanecido.
–Conoce muy bien al sevillismo. ¿Se ha vuelto más exigente?
–Hoy es una sociedad exigente, pero las exigencias vienen de su grandeza.
–¿Y no cree que de tantos caramelos se estaba volviendo el sevillismo un pelín caprichoso?
–No, yo creo que no. Yo asumo y creo que son buenas las críticas, sobre todo aquellas que son constructivas y buscan mejorar. Lo que no me gustan son las críticas descalificativas, aquéllas que intentan destruir, que intentan dañar y vayan contra los objetivos. Ha habido críticas que tenían razón por cosas que no se han hecho bien. Y nosotros estamos aquí para mejorar.
–¿Y la idea que se está instalando de que las críticas son las que han hecho evolucionar a Jiménez?
–¿Por qué esas críticas durante 58 años no lograron que el Sevilla dejara de ser nada? Me parece esa afirmación, cuando menos, de pitorreo. Las críticas ayudan, sí, categóricamente. Pero echarse las flores de que el Sevilla juega bien por esas críticas... Jugar con dos puntas o uno depende del partido. Juande Ramos le ganó al Madrid 3-5 con Renato de mediapunta.
–¿Fichar a Negredo sirvió para reconducir los criterios del técnico?
–El primero que pidió a Negredo fue Jiménez, antes que nadie, con el apoyo de Monchi. Pero él lo quería, no se lo hemos impuesto. No sé a qué viene esa afirmación.
–Zokora dijo al llegar que nunca había visto a un presidente en un vestuario. ¿Cuál es su cuota de responsabilidad en los éxitos?
–Yo soy presidente para lo bueno y para lo malo. Cuando ha habido que dar la cara en momentos negativos, he sido el primero en hacerlo. El primer día que fui presidente del Sevilla entré en el vestuario del equipo. Ahí están Joaquín Caparrós y Juande Ramos para aseverarlo. Lo único que hago con Manolo Jiménez es lo que hacía con los otros dos. Pero siendo vicesecretario y vicepresidente, también he entrado en el vestuario, con Vicente Cantatore, Luis Aragonés, Carlos Salvador Bilardo, hasta con Pepe Ortega. Es que me gusta, y además transmito energía positiva.
–¿Qué siente cuando oye que es el mejor presidente de la historia del Sevilla?
–Siento que se está haciendo una afirmación gratuita y falsa. Para mí el mejor presidente de la historia es uno que estuvo 17 años, Ramón Sánchez-Pizjuán. Ahora, eso no quita que yo me congratule cuando se me cataloga como uno de los mejores presidentes, porque era mi intención. Afortunadamente lo he conseguido, pero, lo mejor sigue estando por llegar, eso siempre. El día que pierda la ilusión de que lo mejor está por llegar, ese día dejaré de ser presidente del Sevilla.
–¿Y cuánto tiempo queda para que Del Nido siga siendo presidente?
–A mí me quedan cinco años de mandato y no tengo prisa por irme. Mientras la gente me quiera y las cosas estén saliendo bien, qué necesidad tenemos de abrir la lata del debate. Todavía quedan muchas cosas por hacer. Hoy día tengo más ilusión que el primer día.
–Una de esas cosas es el estadio. ¿Es un sueño particular?
–Es un sueño, pero, ¿quién se mete con la que está cayendo financieramente en una obra de 120 ó 140 millones de euros? La prudencia obliga a parar ese proyecto para cuando la economía florezca. Y es el sueño del presidente conseguirlo, a mí me gustaría poner esa nueva piedra y levantar ese nuevo velo, como en 1958.
–A lo mejor hay quien piensa que la actual crisis es calderilla para José María del Nido...
–Bueno, afortunadamente nosotros seguimos presentando números positivos. Pero eso no implica que distraigamos fondos de la gestión ordinaria, que tiene que ser el césped, el primer equipo y el fomento de la cantera.
–Pero, ¿es calderilla esta crisis?
–No estoy metido en política ni me gusta hacer política. Yo soy de todos los partidos, desde IU hasta el PP pasando por el PSOE, porque soy el presidente del Sevilla.
–Parece que es más economista que político...
–El proyecto es, sobre la solidez económica, seguir construyendo una sociedad poderosa. Lo entendimos así desde el principio y no nos dolieron prendas cuando vendimos a Reyes. El tiempo nos ha dado la razón. Cuando se fueron Daniel Alves, Keita y Poulsen, todo el mundo dijo ‘ya se acabó el espíritu ganador del Sevilla’ y ahí seguimos peleando y queremos recuperar la técnica de los títulos.
–De entre las cosas que le quedan por aprender, ¿medir sus mensajes provocadores es una de ellas?
–Posiblemente, para mi formación es lo que pega. Pero entiendo que para codearme y hacerme un sitio con mis rivales deportivos de hoy, que afortunadamente son el Barcelona y el Real Madrid, son imprescindibles. La única forma de llamar la atención es ganándole al Real Madrid y haciendo mensajes provocativos. Lo entiendo yo y la gente que está a mi alrededor.
–Estaba entonces estudiada la frase con la que retó al Barcelona comparando las plantillas...
–Se me ocurrió a mí, pero ya lo tenía pensado. Pero no fue retar al Barcelona, fue decirle, aquí está el Sevilla. El Barcelona no se va a poner nervioso con el Sevilla, por el equipazo que tiene, pero es bueno que la gente sepa que el Sevilla está aquí. Hemos dado un golpe en la mesa y queremos dar un zapatazo, que no se repartan la tarta entre los dos, que nos dejen una cuña.
–Se echarán de menos esas frases cuando se vaya...
–Como de momento no me voy, no hay que pensar en ello. El día que me vaya, ojalá que entre un presidente mejor que yo para que me siga haciendo disfrutar como sevillista, como estoy haciendo ahora.
–Son magníficas. Son las mismas que transmitíamos desde la entidad. Los que estamos en el día a día conocemos más el estado de ánimo de la plantilla y su capacidad para lograr los objetivos. Desde verano decíamos que tenemos un plantillón y se está viendo. Y yo espero que esa afirmación se vea en marzo, que es cuando se ven las plantillas, no sólo los equipos.
–Ya se dice en toda España que el Sevilla es el tercero en discordia. ¿Puede pelear por esta Liga?
–Ése debe ser el objetivo de la sociedad, ubicarse entre los tres primeros y que, cuando exista la ocasión, pelear por el título. Esta Liga es difícilisima, con un Barcelona casi imbatible y un Real Madrid que hasta venir aquí también lo era. Me gusta que en España nos consideren como la alternativa, pero eso no hace que perdamos la noción de la realidad: nuestra obligación es pelear por todo, pero no tenemos obligación de ganar nada.
–Cuando dice que es la mejor plantilla de los últimos 50 ó 60 años, ¿significa que es la más capacitada para lograr títulos?
–Hay que explicarle a la gente que una cosa es el equipo y otra cosa es la plantilla. El mejor equipo en los últimos 60 años es el que ha ganado los cinco títulos. Creemos que es la mejor plantilla porque tiene más versatilidad, más alternativas, más jugadores del mismo nivel y la posibilidad de que esa competencia que existe en determinados puestos redunde en beneficio del equipo. Ahora, todavía estamos en los albores del campeonato y vamos a ver de qué es capaz esta plantilla.
–Parecen zanjados los debates y esto también ayudará, ¿no?
–Acabar con cualquier discordia que distorsionara esa unión de grada, equipo, palco, banquillo, es magnífico, permite que todos rememos en el mismo sentido, como venimos reclamando desde hace meses. El juego y los resultados han acabado con el debate, con lo cual, miel sobre hojuelas.
–¿Y no teme que la euforia revierta en frustración si no se produce un gran logro? La afición ya piensa que este Sevilla es capaz de todo...
–El gran logro de esta sociedad sería clasificarse dos años consecutivos para la Liga de Campeones, algo que no ha conseguido en sus 104 años de historia. Ahora, en fútbol soñar es bonito, y, ¿por qué no podemos soñar con cosas importantes? Más allá del tercer puesto. Yo soy el primero que sueño con cosas importantes. Pero los obligados a conseguirlas son Madrid y Barcelona, lo que no quita que nosotros peleemos por todo.
–¿Y la Copa es lo más factible? La Liga, con este Barça es quimérica y la Champions...
–Yo creo que cada competicion tiene su gustillo particular y que en cada competición tenemos que dar lo mejor. Ahí es donde se tiene que demostrar que tenemos una gran plantilla, en que haya siempre un equipo capaz de competir en las tres con garantías. Y si Manolo sigue manejando el plantel con la habilidad y la sapiencia con las que lo está haciendo, creo que vamos a disfrutar de las tres competiciones. Yo no hablo de ganar la Champions, hablo de pelearla, y si llegamos a cuartos y nos echa un grande de Europa estaremos igual de orgullosos. Pero, ¿y si llegamos a semifinales? ¿Por qué tenemos que vender que nos van a eliminar?
–Con la Liga sueña, ¿con ganar la Champions algún año también?
–Yo todavía veo la Champions muy lejana para el Sevilla, precisa subir un escalón más y cada año nos cuesta más trabajo, porque cada año es mejor el plantel al nivel al que podemos llegar. Nosotros podemos tener a Luis Fabiano y Kanoute, que para mí son los dos mejores delanteros de España. Pero no podemos fichar a Messi o a Cristiano Ronaldo. Tenemos que saber dónde estamos. Pero con ilusión y trabajo hemos llegado adonde estamos, ¿por qué no llegar más lejos?
–¿La Liga a corto plazo sí?
–Efectivamente. Estamos llegando al nivel en el que, si no es este año en los futuros, vamos a pelearla y cada vez con más garantías, porque cada vez nos hacemos más sitio con los codos en esa tercera plaza.
–¿Y ganarla con Jiménez?
–Eso sería la rehostia. Si la gana, el primero que lo cogería a hombros sería el presidente.
–¿Lo dice porque acabaría con el mito de que Juande Ramos tenía la varita mágica de los títulos?
–Juande hizo una labor magnífica y le estamos eternamente agradecidos. Lo digo porque a mí sólo me gusta ganar. Hoy me alegro de haber sido uno de los que confió y más fuerte apostó en Manolo Jiménez. Yo no he tenido dudas nunca. Si las hubiera tenido, contra mi voluntad hubiera sido imposible que hubiese permanecido.
–Conoce muy bien al sevillismo. ¿Se ha vuelto más exigente?
–Hoy es una sociedad exigente, pero las exigencias vienen de su grandeza.
–¿Y no cree que de tantos caramelos se estaba volviendo el sevillismo un pelín caprichoso?
–No, yo creo que no. Yo asumo y creo que son buenas las críticas, sobre todo aquellas que son constructivas y buscan mejorar. Lo que no me gustan son las críticas descalificativas, aquéllas que intentan destruir, que intentan dañar y vayan contra los objetivos. Ha habido críticas que tenían razón por cosas que no se han hecho bien. Y nosotros estamos aquí para mejorar.
–¿Y la idea que se está instalando de que las críticas son las que han hecho evolucionar a Jiménez?
–¿Por qué esas críticas durante 58 años no lograron que el Sevilla dejara de ser nada? Me parece esa afirmación, cuando menos, de pitorreo. Las críticas ayudan, sí, categóricamente. Pero echarse las flores de que el Sevilla juega bien por esas críticas... Jugar con dos puntas o uno depende del partido. Juande Ramos le ganó al Madrid 3-5 con Renato de mediapunta.
–¿Fichar a Negredo sirvió para reconducir los criterios del técnico?
–El primero que pidió a Negredo fue Jiménez, antes que nadie, con el apoyo de Monchi. Pero él lo quería, no se lo hemos impuesto. No sé a qué viene esa afirmación.
–Zokora dijo al llegar que nunca había visto a un presidente en un vestuario. ¿Cuál es su cuota de responsabilidad en los éxitos?
–Yo soy presidente para lo bueno y para lo malo. Cuando ha habido que dar la cara en momentos negativos, he sido el primero en hacerlo. El primer día que fui presidente del Sevilla entré en el vestuario del equipo. Ahí están Joaquín Caparrós y Juande Ramos para aseverarlo. Lo único que hago con Manolo Jiménez es lo que hacía con los otros dos. Pero siendo vicesecretario y vicepresidente, también he entrado en el vestuario, con Vicente Cantatore, Luis Aragonés, Carlos Salvador Bilardo, hasta con Pepe Ortega. Es que me gusta, y además transmito energía positiva.
–¿Qué siente cuando oye que es el mejor presidente de la historia del Sevilla?
–Siento que se está haciendo una afirmación gratuita y falsa. Para mí el mejor presidente de la historia es uno que estuvo 17 años, Ramón Sánchez-Pizjuán. Ahora, eso no quita que yo me congratule cuando se me cataloga como uno de los mejores presidentes, porque era mi intención. Afortunadamente lo he conseguido, pero, lo mejor sigue estando por llegar, eso siempre. El día que pierda la ilusión de que lo mejor está por llegar, ese día dejaré de ser presidente del Sevilla.
–¿Y cuánto tiempo queda para que Del Nido siga siendo presidente?
–A mí me quedan cinco años de mandato y no tengo prisa por irme. Mientras la gente me quiera y las cosas estén saliendo bien, qué necesidad tenemos de abrir la lata del debate. Todavía quedan muchas cosas por hacer. Hoy día tengo más ilusión que el primer día.
–Una de esas cosas es el estadio. ¿Es un sueño particular?
–Es un sueño, pero, ¿quién se mete con la que está cayendo financieramente en una obra de 120 ó 140 millones de euros? La prudencia obliga a parar ese proyecto para cuando la economía florezca. Y es el sueño del presidente conseguirlo, a mí me gustaría poner esa nueva piedra y levantar ese nuevo velo, como en 1958.
–A lo mejor hay quien piensa que la actual crisis es calderilla para José María del Nido...
–Bueno, afortunadamente nosotros seguimos presentando números positivos. Pero eso no implica que distraigamos fondos de la gestión ordinaria, que tiene que ser el césped, el primer equipo y el fomento de la cantera.
–Pero, ¿es calderilla esta crisis?
–No estoy metido en política ni me gusta hacer política. Yo soy de todos los partidos, desde IU hasta el PP pasando por el PSOE, porque soy el presidente del Sevilla.
–Parece que es más economista que político...
–El proyecto es, sobre la solidez económica, seguir construyendo una sociedad poderosa. Lo entendimos así desde el principio y no nos dolieron prendas cuando vendimos a Reyes. El tiempo nos ha dado la razón. Cuando se fueron Daniel Alves, Keita y Poulsen, todo el mundo dijo ‘ya se acabó el espíritu ganador del Sevilla’ y ahí seguimos peleando y queremos recuperar la técnica de los títulos.
–De entre las cosas que le quedan por aprender, ¿medir sus mensajes provocadores es una de ellas?
–Posiblemente, para mi formación es lo que pega. Pero entiendo que para codearme y hacerme un sitio con mis rivales deportivos de hoy, que afortunadamente son el Barcelona y el Real Madrid, son imprescindibles. La única forma de llamar la atención es ganándole al Real Madrid y haciendo mensajes provocativos. Lo entiendo yo y la gente que está a mi alrededor.
–Estaba entonces estudiada la frase con la que retó al Barcelona comparando las plantillas...
–Se me ocurrió a mí, pero ya lo tenía pensado. Pero no fue retar al Barcelona, fue decirle, aquí está el Sevilla. El Barcelona no se va a poner nervioso con el Sevilla, por el equipazo que tiene, pero es bueno que la gente sepa que el Sevilla está aquí. Hemos dado un golpe en la mesa y queremos dar un zapatazo, que no se repartan la tarta entre los dos, que nos dejen una cuña.
–Se echarán de menos esas frases cuando se vaya...
–Como de momento no me voy, no hay que pensar en ello. El día que me vaya, ojalá que entre un presidente mejor que yo para que me siga haciendo disfrutar como sevillista, como estoy haciendo ahora.
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SFC QUE PENITA DAS, ESTAS DESEANDO QUE LA CAGE PÀRA CRITICAR, PERO CUANDO GANE LA COPA NI HABLARAS-
Tranquilo presi que con el cateto no lo vas a tener que sacar a hombros. . . veremos a ver si al final no lo vas a tener que echar. . .
Yo no entiendo por que hay sevillistas a los que les gusta tanto la bandera de España. ¿No os dais cuenta que a los andaluces no nos quieren en ningún lado? La mayoría de los españoles, sean de izquierdas o derechas nos consideran flojos, gitanos, yonquis, moros, catetos, analfabetos, siempre han despreciado a los andaluces y lo seguirán haciendo.