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Desnudo integral en el estreno
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Desnudo integral en el estreno
El físico del Real Madrid menguó el espíritu cajista desde el minuto uno · Los defectos salieron pronto a relucir: orfandad de un especialista en el tiro, falta de base suplente, problemas de Asselin como 'cuatro'...
Juan De La Huerga / Sevilla | Actualizado 13.10.2009 - 20:10La intensidad no tiene precio. De eso no hay duda. Que el Real Madrid, este Real Madrid, destila toneladas de talento más que el Cajasol suena a perogrullada. Pero de ahí a no competir desde el minuto uno de partido... Así ocurrió. El físico, la gran baza de los equipos poderosos de Europa cuando lo conjugan con la calidad, metió el pánico en las cabezas de los jugadores de Joan Plaza, incapaces de ir al cuerpo a cuerpo, tanto en la línea exterior -potentísimos Prigioni y, sobre todo, Llull y Kaukenas- como en la interior -aun faltando el rocoso Felipe Reyes y el altísimo Van den Spiegel-. Con pavor al contrincante, poco se puede hacer.
Las evidencias, el desnudo integral, se percibieron ya en el estreno nazareno. Sin obviar que enfrente estaba el Madrid de Messina, la baza de Joan Plaza con este Cajasol pasa irremediablemente por el colectivo, más en defensa pero también en ataque, y no en individualidades con nombre y apellido.
El primer análisis serio, sin demonizar, pues salvo Lorbek por Ager es el mismo equipo que en la Copa de Andalucía o en la presentación frente al Khimki, conduce a la defensa. No cumplió el Cajasol con la premisa del técnico de bordear los 17 puntos en contra como máximo por cuarto. En el cuarto inicial, 26 para el Madrid. La velocidad de los visitantes moviendo el balón desaborló por completo el trabajo atrás de los locales, aunque poca pega pueda caber en algunos de los triples del inconmensurable Llull. La laxitud defensiva cajista cegó el ataque hasta tal punto que entró la duda de si alcanzaría la cincuentena de puntos al final de la contienda.
Hablando del ataque, la petición estival de Plaza de un especialista en el tiro no fue satisfecha. No hay un killer, pero el temblor que provocaba entrar en la zona defendida por los blancos propició que el Cajasol lanzara 26 triples, con ocho aciertos, sólo tres tiros menos que de dos puntos. El viejo conocido Tucker (24), el deseado San Emeterio (22) y Fitch (22), otro que estuvo en la agenda este verano, demostraron su calidad desde fuera en la inauguración de la ACB.
Calloway, apuesta total del técnico para guiar el nuevo proyecto, tampoco tuvo su día. Mal en la dirección y flojo en la anotación, sufrió en sus carnes la pesadez de emparejarse con Prigioni y con Llull. ¿Y qué pasa si falla el faro? Plaza ha insistido en la pretemporada en la anómala situación de Miso, al tener que usarlo de base sin serlo. Ante el Madrid jugó como director y también como escolta, pero quedó claro que contra defensores que muerden en el puesto de base, Miso no puede dar la talla, por la sencilla razón de que no es su puesto natural.
En duelo pésimo para los cajistas, la amargura total se la llevó Asselin, en quien había depositadas muchas esperanzas. El jugador de Michigan, muy descentrado, no lanzó de dos, sólo un triple y un par de tiros libres. Aunque los interiores del Madrid, excepción hecha de Lavrinovic, superaran los 10 puntos, es palpable que el ex del Manresa no es un cuatro puro y sufrirá cuando tenga que defender a ala-pívots muy dinámicos y que juegan de cara. Bogdanovic, que erró ayer cinco triples, y el ex cajista Ignerski, que actuará muchas veces de cuatro, serán sus próximos rivales.
Las evidencias, el desnudo integral, se percibieron ya en el estreno nazareno. Sin obviar que enfrente estaba el Madrid de Messina, la baza de Joan Plaza con este Cajasol pasa irremediablemente por el colectivo, más en defensa pero también en ataque, y no en individualidades con nombre y apellido.
El primer análisis serio, sin demonizar, pues salvo Lorbek por Ager es el mismo equipo que en la Copa de Andalucía o en la presentación frente al Khimki, conduce a la defensa. No cumplió el Cajasol con la premisa del técnico de bordear los 17 puntos en contra como máximo por cuarto. En el cuarto inicial, 26 para el Madrid. La velocidad de los visitantes moviendo el balón desaborló por completo el trabajo atrás de los locales, aunque poca pega pueda caber en algunos de los triples del inconmensurable Llull. La laxitud defensiva cajista cegó el ataque hasta tal punto que entró la duda de si alcanzaría la cincuentena de puntos al final de la contienda.
Hablando del ataque, la petición estival de Plaza de un especialista en el tiro no fue satisfecha. No hay un killer, pero el temblor que provocaba entrar en la zona defendida por los blancos propició que el Cajasol lanzara 26 triples, con ocho aciertos, sólo tres tiros menos que de dos puntos. El viejo conocido Tucker (24), el deseado San Emeterio (22) y Fitch (22), otro que estuvo en la agenda este verano, demostraron su calidad desde fuera en la inauguración de la ACB.
Calloway, apuesta total del técnico para guiar el nuevo proyecto, tampoco tuvo su día. Mal en la dirección y flojo en la anotación, sufrió en sus carnes la pesadez de emparejarse con Prigioni y con Llull. ¿Y qué pasa si falla el faro? Plaza ha insistido en la pretemporada en la anómala situación de Miso, al tener que usarlo de base sin serlo. Ante el Madrid jugó como director y también como escolta, pero quedó claro que contra defensores que muerden en el puesto de base, Miso no puede dar la talla, por la sencilla razón de que no es su puesto natural.
En duelo pésimo para los cajistas, la amargura total se la llevó Asselin, en quien había depositadas muchas esperanzas. El jugador de Michigan, muy descentrado, no lanzó de dos, sólo un triple y un par de tiros libres. Aunque los interiores del Madrid, excepción hecha de Lavrinovic, superaran los 10 puntos, es palpable que el ex del Manresa no es un cuatro puro y sufrirá cuando tenga que defender a ala-pívots muy dinámicos y que juegan de cara. Bogdanovic, que erró ayer cinco triples, y el ex cajista Ignerski, que actuará muchas veces de cuatro, serán sus próximos rivales.








Miso ha jugado antes de base, y el año pasado lo hizo mejor que otros "especialistas". Estamos en la tercera jornada y el equipo me recuerda a la selección, con todas las dudas que generó en esos primeros partidos tan malos que hizo. Luego los aclamamos todos, pero primero dudamos de ellos. ¿El tiempo pone a cada cual en su sitio? Ojalá, porque así ciertos "personajes" polémicos pasarán al olvido.
Miso no será base pero jugó mucho mejor que otros. . . .
Lo que necesitaria el Caja es un segundo base, porque Miso no lo es y se nota, y sobre todo alguien que reemplaze a Triguero porque con este señor de pivot el juego interior del Caja es de los peores de la liga ACB.