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Un invitado inesperado
Un invitado inesperado
El Deportivo de La Coruña lucha por las plazas europeas tras una primera vuelta espectacular · La ausencia de un delantero goleador, gran carencia de los gallegos
Daniel Lagos / Sevilla | Actualizado 13.03.2010 - 05:02"¿Quién se hubiese creído que íbamos a estar así? Nadie". El defensa del Deportivo de La Coruña Lopo pronunció esta frase durante la semana y definió a la perfección la realidad del equipo gallego en una temporada que está transcurriendo muy por encima de las expectativas iniciales. El nombre del cuadro coruñés está ahí, nadie lo duda, pero su proyecto en plena pretemporada convencía a muy pocos. La idea de luchar por puestos europeos se antojaba una utopía más que una realidad, sobre todo cuando ni los presentes ni los recién llegados parecían destinados a ilusionar a un público que demandaba mejoras inminentes.
Pero la dinámica del campeonato liguero aplastó dudas y mostró a un equipo hecho, trabajado, tácticamente competente y capaz de asustar a cada uno de los equipos de la categoría. Ahora la lucha por Europa no es una utopía, ni mucho menos, sino un objetivo renovado gracias a un grupo que ha sabido plasmar el carácter competitivo de Miguel Ángel Lotina en el terreno de juego. Incluso el palo más duro, la lesión del importantísimo Filipe Luis, no fue suficiente para apagar el pundonor del conjunto coruñés, dispuesto a pelear como antaño por una plaza entre la élite europea.
sin balón
Conoce muy bien el Deportivo cómo actuar en dependencia del adversario. Lotina analiza las cualidades de su oponente y crea a partir de ahí su sistema defensivo. Es difícil hacer daño al Dépor cuando su orden táctico no deja pie a ello. Lopo es el estandarte de la zaga deportivista por su capacidad para transmitir a sus compañeros. Su físico gana muchas batallas por alto y junto a Colotto forma una pareja de centrales letales a balón parado. Junto a ellos está Manuel Pablo en el flanco derecho. Nunca volvió a ser el mismo que subía como una flecha antes de su grave lesión, pero es un marcador excelente y cumple a la perfección en el aspecto defensivo. Para suplir sus carencias ofensivas tenía Lotina al brasileño Filipe Luis en el lado izquierdo, aunque la grave lesión sufrida otorga menos fuerza a ese flanco defensivo.
Los medios también son parte fundamental del entramado de Lotina. Juca se ha hecho con un sitio por su polivalencia y su capacidad para ocupar una gran parcela del terreno de juego. Juan Rodríguez aporta su sacrificio al convertirse en un trabajador nato con algunos permisos para avanzar pasos y buscar el tiro lejano.
con balón
Mucha velocidad en la transición suele aplicar el Deportivo a sus jugadas de ataque. La recuperación defensiva y la salida al contragolpe suele ser una de sus mejores alternativas para paliar la ausencia de grandes creadores. Tiene uno de máximo nivel, Valerón, aunque sus aportaciones ya no están al mismo nivel de antaño, aunque deje pinceladas de ensueño.
Pablo Álvarez y Guardado son sus grandes puñales por las bandas, aunque también los delanteros asumen su papel en la búsqueda de espacios más atrás. Las lesiones de los atacantes han sido el gran problema del Dépor en este campeonato liguero, por lo que Adrián y Riki, no acostumbrados a jugar de último hombre, han realizado el trabajo requerido. El joven Lassad, recuperado, es la gran esperanza de los aficionados.
lo mejor
El rendimiento de un grupo capaz de sacar petróleo a unas bases muy escasas de potencial.
lo peor
El escasísimo poder anotador de todos sus delanteros.
Pero la dinámica del campeonato liguero aplastó dudas y mostró a un equipo hecho, trabajado, tácticamente competente y capaz de asustar a cada uno de los equipos de la categoría. Ahora la lucha por Europa no es una utopía, ni mucho menos, sino un objetivo renovado gracias a un grupo que ha sabido plasmar el carácter competitivo de Miguel Ángel Lotina en el terreno de juego. Incluso el palo más duro, la lesión del importantísimo Filipe Luis, no fue suficiente para apagar el pundonor del conjunto coruñés, dispuesto a pelear como antaño por una plaza entre la élite europea.
sin balón
Conoce muy bien el Deportivo cómo actuar en dependencia del adversario. Lotina analiza las cualidades de su oponente y crea a partir de ahí su sistema defensivo. Es difícil hacer daño al Dépor cuando su orden táctico no deja pie a ello. Lopo es el estandarte de la zaga deportivista por su capacidad para transmitir a sus compañeros. Su físico gana muchas batallas por alto y junto a Colotto forma una pareja de centrales letales a balón parado. Junto a ellos está Manuel Pablo en el flanco derecho. Nunca volvió a ser el mismo que subía como una flecha antes de su grave lesión, pero es un marcador excelente y cumple a la perfección en el aspecto defensivo. Para suplir sus carencias ofensivas tenía Lotina al brasileño Filipe Luis en el lado izquierdo, aunque la grave lesión sufrida otorga menos fuerza a ese flanco defensivo.
Los medios también son parte fundamental del entramado de Lotina. Juca se ha hecho con un sitio por su polivalencia y su capacidad para ocupar una gran parcela del terreno de juego. Juan Rodríguez aporta su sacrificio al convertirse en un trabajador nato con algunos permisos para avanzar pasos y buscar el tiro lejano.
con balón
Mucha velocidad en la transición suele aplicar el Deportivo a sus jugadas de ataque. La recuperación defensiva y la salida al contragolpe suele ser una de sus mejores alternativas para paliar la ausencia de grandes creadores. Tiene uno de máximo nivel, Valerón, aunque sus aportaciones ya no están al mismo nivel de antaño, aunque deje pinceladas de ensueño.
Pablo Álvarez y Guardado son sus grandes puñales por las bandas, aunque también los delanteros asumen su papel en la búsqueda de espacios más atrás. Las lesiones de los atacantes han sido el gran problema del Dépor en este campeonato liguero, por lo que Adrián y Riki, no acostumbrados a jugar de último hombre, han realizado el trabajo requerido. El joven Lassad, recuperado, es la gran esperanza de los aficionados.
lo mejor
El rendimiento de un grupo capaz de sacar petróleo a unas bases muy escasas de potencial.
lo peor
El escasísimo poder anotador de todos sus delanteros.









