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El banco de los pobres
las dos orillas
El banco de los pobres
José Joaquín León | Actualizado 23.06.2009 - 01:00LOS que no somos gurús, ni siquiera economistas, estamos desnortados, sin entender nada de esta crisis, igualito que si fuéramos gurús o economistas. Se están viendo cosas que nunca imaginamos, por ejemplo una deflación rarísima mientras están subiendo otra vez el precio de la gasolina por la cara, aprovechando que llega el verano de la crisis.
-Lo más raro es que no se ve el dinero que inyectó el Gobierno de Zapatero a los bancos. ¿Parné a la vista? ¿Alguien ve algo?
Sólo lo ve Florentino, al que Caja Madrid le ha concedido unos 70 millones de euros para ayudarle a fichar a Kaká y Cristiano Ronaldo, ese crack portugués que lo celebró a lo grande con Paris Hilton, bebiéndose todo el champán francés que tenían a mano. Ahí sí que había brotes verdes. ¡Vaya dos angelitos que se juntaron en Los Ángeles!
El resto de la gente está a dos velas, o a cuatro hachones, porque los bancos sólo tienen dinero para que el Real Madrid lo derroche antes de dar el siguiente pelotazo. Así las cosas, hace falta un banco de los pobres, sobre todo en Andalucía, que es donde se sufre lo peor de lo peor. Santiago Herrero, presidente de la CEA, lo decía el domingo: "La crisis nos da de lleno en Andalucía". La crisis nos da en el mismo centro de la diana del ladrillo que no vende nada, del turismo que viene menos y del consumo que cae por los suelos.
-En esta comunidad de los tiesos un banco de los pobres hace falta como el comer.
Unicaja, por lo menos, ya se ha puesto manos a la obra para el comer. Ha inventado el cheque-menú, que se entrega a familias en apuros por la crisis, en colaboración con Cáritas y otras organizaciones humanitarias. El sistema del chequé-menú de Unicaja se ha implantado ya en Málaga, Almería, Córdoba y Cádiz. Es la primera vez que yo veo una caja de ahorros funcionando como si fuera una cofradía: con su Bolsa de Caridad para atender a los pobres. Pero esta Bolsa de Caridad de Unicaja es de categoría, hay que decirlo y elogiarlo, pues los cheques-menús sirven para comer en restaurantes, como unos señores, como si fueran comidas de trabajo de parados.
Eso está muy bien, pero hace falta más. Hace falta que se vea el dinero inyectado a los bancos. Y hace falta un banco de los pobres, como el de Muhammad Yunus, premio Nobel de la Paz, que no sólo concede microcréditos en el Tercer Mundo, sino que ha abierto oficinas en EEUU, donde también hay pobres, a pesar de Obama. Por eso, no sé a qué está esperando Griñán para invitar a Yunus a Andalucía. Es urgente que venga con sus microcréditos para pobres y clases medias. Por cierto que también los podrían conceder los bancos españoles, pero prefieren guardar el dinero para dar otro macrocrédito a Florentino y ayudarle a fichar a Villa y Ribéry.
-Lo más raro es que no se ve el dinero que inyectó el Gobierno de Zapatero a los bancos. ¿Parné a la vista? ¿Alguien ve algo?
Sólo lo ve Florentino, al que Caja Madrid le ha concedido unos 70 millones de euros para ayudarle a fichar a Kaká y Cristiano Ronaldo, ese crack portugués que lo celebró a lo grande con Paris Hilton, bebiéndose todo el champán francés que tenían a mano. Ahí sí que había brotes verdes. ¡Vaya dos angelitos que se juntaron en Los Ángeles!
El resto de la gente está a dos velas, o a cuatro hachones, porque los bancos sólo tienen dinero para que el Real Madrid lo derroche antes de dar el siguiente pelotazo. Así las cosas, hace falta un banco de los pobres, sobre todo en Andalucía, que es donde se sufre lo peor de lo peor. Santiago Herrero, presidente de la CEA, lo decía el domingo: "La crisis nos da de lleno en Andalucía". La crisis nos da en el mismo centro de la diana del ladrillo que no vende nada, del turismo que viene menos y del consumo que cae por los suelos.
-En esta comunidad de los tiesos un banco de los pobres hace falta como el comer.
Unicaja, por lo menos, ya se ha puesto manos a la obra para el comer. Ha inventado el cheque-menú, que se entrega a familias en apuros por la crisis, en colaboración con Cáritas y otras organizaciones humanitarias. El sistema del chequé-menú de Unicaja se ha implantado ya en Málaga, Almería, Córdoba y Cádiz. Es la primera vez que yo veo una caja de ahorros funcionando como si fuera una cofradía: con su Bolsa de Caridad para atender a los pobres. Pero esta Bolsa de Caridad de Unicaja es de categoría, hay que decirlo y elogiarlo, pues los cheques-menús sirven para comer en restaurantes, como unos señores, como si fueran comidas de trabajo de parados.
Eso está muy bien, pero hace falta más. Hace falta que se vea el dinero inyectado a los bancos. Y hace falta un banco de los pobres, como el de Muhammad Yunus, premio Nobel de la Paz, que no sólo concede microcréditos en el Tercer Mundo, sino que ha abierto oficinas en EEUU, donde también hay pobres, a pesar de Obama. Por eso, no sé a qué está esperando Griñán para invitar a Yunus a Andalucía. Es urgente que venga con sus microcréditos para pobres y clases medias. Por cierto que también los podrían conceder los bancos españoles, pero prefieren guardar el dinero para dar otro macrocrédito a Florentino y ayudarle a fichar a Villa y Ribéry.


