por montera

¿Y qué pasa con la autoridad de la Autoridad?

Mariló Montero | Actualizado 12.09.2009 - 01:00
DICE Enrique Múgica, el Defensor del Pueblo, que la falta de autoridad de padres y profesores es el germen del botellón y de algunos comportamientos conflictivos por parte de los adolescentes. Su sentencia ha inyectado de fuerza a miles de padres y educadores, ávidos de hallar una solución que acabe de una vez por todas con una adolescencia en la que los mayores no nos reconocemos. Una adolescencia indomable, maleducada, violenta, desbocada, ofensiva, irrespetuosa y demás adjetivos contra la que luchamos para que nada de ella se les pegue a nuestros hijos. Ni hemos sido así en nuestra adolescencia, en la que lo más grave que yo recuerde era pegar una patada a una lata tirada en el suelo, ni hemos educado a nuestros hijos como para que vayan dando botellazos a las fuerzas de seguridad.

Los padres tenemos la máxima responsabilidad sobre nuestros hijos y nos gustaría inculcarles los valores fundamentales de la vida. Esos "valores" de los que hablamos todos los adultos pero que nadie detalla. ¿Cuáles son? Actualizando la lista de los Diez Mandamientos y los Siete Pecados Capitales, podríamos añadir: respeto, honestidad, responsabilidad, libertad, igualdad, solidaridad, justicia, además de la verdad, empatía, amor, integridad, actitud de diálogo, pasión, coraje, determinación, caridad, sencillez... La lista es ilimitada, pero seguro que la persona que estuviera vestida con esta capa de valores sería modélica. Una vez expuestos resulta más fácil saber qué hacer para conseguir el objetivo de que nuestros adolescentes no vayan dando porrazos a los policías ni digan que la mejor noche de su vida es la que se vivió en Pozuelo de Alarcón, Madrid, donde fueron detenidos una veintena de jóvenes y terminaron heridos varios policías. Siguiente paso, ¿cómo se inculcan estos valores? Toca repartir el trabajo a sus responsables: padres, profesores, ciudadanos y administración.

Si lleva razón Enrique Múgica cuando dice que el germen del botellón somos los padres y profesores, yo le digo más, con todo respeto. ¿Y la responsabilidad de los vecinos y de la Administración? ¿Qué pasa cuando tú le estás tratando de inculcar a tu hijo todos esos valores y el camarero de la esquina le vende alcohol siendo menor de edad? ¿Dónde está la autoridad para que se multe a quienes quebrantan la ley al vender alcohol a menores de edad? ¿Y dónde está la autoridad de la Administración que debe velar por la integridad y seguridad de mis hijos cuando está en su jurisdicción, la calle? Si todos sabemos qué es la adolescencia, ¿por qué se nos hace responsables sólo a los padres y profesores? ¿Qué pasa cuando la Autoridad competente gira la cabeza ante la celebración de botellones ilegales con alcohol, tabaco y menores? Yo trato de "usted" a la Administración, y no sé por qué no consigo que la Administración respete mis derechos y los de mis hijos adolescentes y me trate de "usted" a mí.