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Guerra total entre los cocineros en un encuentro en Sevilla
Guerra total entre los cocineros en un encuentro en Sevilla
Arzak y Berasategui boicotean una reunión por la presencia de Santi Santamaría, que critica a Ferrán Adriá en un libro
R. P., alcalá de guadaíra | Actualizado 21.05.2008 - 05:01La presencia del cocinero Santi Santamaría en una reunión de 180 personas del grupo hostelero Relais & Chateux en Alcalá de Guadaira ha originado el boicot de otros compañeros de profesión como Juan Mari Arzak o Martín Berasategui por las críticas que realizó recientemente a Ferrán Adriá.
El presidente del grupo hostelero, Jaume Tàpies, ha explicado a los periodistas que ni Arzak ni Berasategui ni otros cocineros que tienen establecimientos adscritos a Relais & Chateaux han estado en Sevilla por la presencia de Santamaría, y ha afirmado que la polémica suscitada debería quedarse en España para que no tuviera traslación internacional.
"Hay que bajar la tensión para encontrar soluciones", subrayó Tàpies, que también instó a unos cocineros a mantener la "tranquilidad y paciencia" y a otros a que tengan "respeto y calma" porque esta "historia lamentable" es una "guerra mediática" que, a su juicio, no debe tener amplificación en medios ingleses o franceses por el impacto que puede tener sobre la fama de la gastronomía española.
En la reunión del grupo hostelero, celebrada desde el pasado domingo hasta el día de ayer, "no se ha hablado nada" de la polémica entre cocineros españoles porque, según manifestó, las convenciones de su grupo son "terreno para el reconocimiento y no para la guerra".
Tàpies no quiso expresar su opinión sobre la polémica porque se ha producido por un libro de Santamaría "que todavía no ha salido al mercado" en el que critica el tipo de cocina de Ferrán Adriá, y por lo tanto desconoce su contenido.
Preguntado si las opiniones de Santamaría podrían provocar su expulsión de Relais & Chateaux, Tàpies ha señalado que sólo toman la decisión de apartar a alguien del grupo si se constata que hay insultos y falta de respeto respecto a otros miembros, lo que no ha podido aún comprobar, señaló. La reunión del grupo en Sevilla tiene como objetivo apoyar la iniciativa de que la cocina francesa sea declarada bien intangible en la lista del patrimonio mundial de la humanidad de la Unesco.
El delegado francés para este objetivo, Pierre Sanner, ha señalado que no quería intervenir en esta polémica y ha indicado que en Francia también se produce un debate entre cocineros tradicionales y modernos, aunque no alcanza la virulencia de España "porque allí no tenemos un Adriá", ha puntualizado.
La polémica se ha suscitado ante el anuncio del libro de Santamaría La cocina al desnudo, en la que el chef catalán afirma que "algunos cocineros ofrecen un espectáculo mediático alejado de la preocupación por una alimentación saludable" en clara referencia al tipo de cocina contemporánea de la que Adriá es el máximo representante a nivel mundial -recientemente fue elegido mejor cocinero del mundo-, al tiempo que también reprochó "el uso de sustancias químicas", como la metilcelulosa, y solicitó a las autoridades "un control público de los alimentos".
Un artículo de prensa de ayer en el que se constataban estas diferencias era leído con profusión por los asistentes a la convención de Sevilla y el comentario generalizado era que estas diferencias pueden perjudicar a la cocina española.
El presidente del grupo hostelero, Jaume Tàpies, ha explicado a los periodistas que ni Arzak ni Berasategui ni otros cocineros que tienen establecimientos adscritos a Relais & Chateaux han estado en Sevilla por la presencia de Santamaría, y ha afirmado que la polémica suscitada debería quedarse en España para que no tuviera traslación internacional.
"Hay que bajar la tensión para encontrar soluciones", subrayó Tàpies, que también instó a unos cocineros a mantener la "tranquilidad y paciencia" y a otros a que tengan "respeto y calma" porque esta "historia lamentable" es una "guerra mediática" que, a su juicio, no debe tener amplificación en medios ingleses o franceses por el impacto que puede tener sobre la fama de la gastronomía española.
En la reunión del grupo hostelero, celebrada desde el pasado domingo hasta el día de ayer, "no se ha hablado nada" de la polémica entre cocineros españoles porque, según manifestó, las convenciones de su grupo son "terreno para el reconocimiento y no para la guerra".
Tàpies no quiso expresar su opinión sobre la polémica porque se ha producido por un libro de Santamaría "que todavía no ha salido al mercado" en el que critica el tipo de cocina de Ferrán Adriá, y por lo tanto desconoce su contenido.
Preguntado si las opiniones de Santamaría podrían provocar su expulsión de Relais & Chateaux, Tàpies ha señalado que sólo toman la decisión de apartar a alguien del grupo si se constata que hay insultos y falta de respeto respecto a otros miembros, lo que no ha podido aún comprobar, señaló. La reunión del grupo en Sevilla tiene como objetivo apoyar la iniciativa de que la cocina francesa sea declarada bien intangible en la lista del patrimonio mundial de la humanidad de la Unesco.
El delegado francés para este objetivo, Pierre Sanner, ha señalado que no quería intervenir en esta polémica y ha indicado que en Francia también se produce un debate entre cocineros tradicionales y modernos, aunque no alcanza la virulencia de España "porque allí no tenemos un Adriá", ha puntualizado.
La polémica se ha suscitado ante el anuncio del libro de Santamaría La cocina al desnudo, en la que el chef catalán afirma que "algunos cocineros ofrecen un espectáculo mediático alejado de la preocupación por una alimentación saludable" en clara referencia al tipo de cocina contemporánea de la que Adriá es el máximo representante a nivel mundial -recientemente fue elegido mejor cocinero del mundo-, al tiempo que también reprochó "el uso de sustancias químicas", como la metilcelulosa, y solicitó a las autoridades "un control público de los alimentos".
Un artículo de prensa de ayer en el que se constataban estas diferencias era leído con profusión por los asistentes a la convención de Sevilla y el comentario generalizado era que estas diferencias pueden perjudicar a la cocina española.
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Santi Santamaría se atrevió a poner en evidencia el traje invisible del emperador y, naturalmente, el corporativismo del colectivo de vendedores de humo nitrogenado con esencias de pijerío ha cerrado filas en defensa de su negocio.
Totalmente de acuerdo, el esnobismo galopante es el culpable de que una parte de la población le haya dado de espalda a la cocina tradicional en detrimento de algo caro, que no se sabe muy bien lo que es y que está haciendo que unos pocos catalanes y vascos en su mayoría, se hagan de oro.
Pues los timadores de la "Nueva cocina" hacen muy bien en no venir a Sevilla, así no contaminan a los magnificos cocineros Sevillanos con sus ridiculos, y posiblemente insalubres platos, que seguramente no se comerian ni ellos mismos. Donde se ponga un buen gazpacho, y unos salmonetitos y unas pijotitas fritas, y una buena cola de toro, que se quiten todos los inventos de D. Ferran.