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Tecnicolor en blanco y negro
Calle Rioja
Tecnicolor en blanco y negro
Embajadoras. La pintora Reyes de la Lastra elige a Cayetana de Alba y a Juanita Reina como imágenes de un cartel de Fiestas Primaverales que presentó en el salón Colón
| Actualizado 25.11.2009 - 07:26EL salón Colón se transformó en caseta de Feria con capilla incorporada. Allí se iba a mostrar uno de los secretos mejor guardados en la Casa Grande con una expectación en consonancia con el misterio.
Tecnicolor en blanco y negro. Una mantilla blanca, una mantilla negra. Muchos binomios posibles: el pueblo y la aristocracia, el patio de vecinos y el palacio, la Macarena y los Gitanos. El cartel de Fiestas Primaverales no es sólo una suma matemática, lineal de la Semana Santa y la Feria. Es un compendio, una yuxtaposición de gustos y querencias. Y así lo ha entendido Reyes de la Lastra, autora de un cartel en el que elige como embajadoras de la fiesta a dos amigas de la misma generación, Juanita Reina y Cayetana de Alba, la primera arropada por sus hermanas, su hijo Federico y demás parentela. La segunda en persona, como si se hubiera bajado del caballo de Zuloaga que está en el Museo para subirse al caballete de Reyes de la Lastra.
"Son dos mujeres, pero en ellas he querido ver a todas las mujeres, cómo viven, transmiten y sienten la fiesta". A la pintora nacida en Alcalá de Guadaíra la acompañaba su familia, su marido Roberto, sus hijos Lola y Antonio, y una abigarrada delegación que le daba al estreno una impronta internacional. Reyes pertenece a la Asociación de Mujeres Diplomáticas Árabes, y allí estaban su presidenta, la princesa Abeer, de Arabia Saudí, la omaní Basma Al Mamari, la mauritana Ould Boubacar Umulkiram y la marroquí Samari Lamarti.
Reyes cogió el testigo de otras pintoras: Concha Ybarra o la alemana Uta Geub. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, define el género del cartel como un medio "para anunciar y para anunciarnos", legado de unos sevillanos que desde niños fueron educados en ser anfitriones. Reyes, rendida ante los cielos de Sevilla, anuncia en puertas del Adviento lo que vendrá después. "Aquí se pasa del roscón de Reyes a la papeleta de sitio", dice de una ciudad donde los toros representan "la última tragedia griega" y en la que las mujeres lucen "el único traje regional que hace moda".
Camarera de los Gitanos y la Macarena. Dos Madrugás. La tonadillera y su sobrina-nieta María Eugenia, única nieta entre once varones de su hermana Tere Reina; la duquesa con su hija María Eugenia con túnica de los Gitanos. Todas las Sevillas posibles: Manolo Grosso, Javier Pérez Royo, Esperanza Fernández, Alfonso Seoane, Juan Lacomba, Manolo Cortés, Rogelio Reyes (le hizo el retrato de director de la Academia de Buenas Letras), Manolo Cuervo, Juan Ruiz, aún hermano mayor de la Macarena, Manuel Otero Alvarado, Ricardo Suárez, Fausto Velázquez, Amparo Rubiales, el cónsul de Alemania...
Tecnicolor en blanco y negro. Una mantilla blanca, una mantilla negra. Muchos binomios posibles: el pueblo y la aristocracia, el patio de vecinos y el palacio, la Macarena y los Gitanos. El cartel de Fiestas Primaverales no es sólo una suma matemática, lineal de la Semana Santa y la Feria. Es un compendio, una yuxtaposición de gustos y querencias. Y así lo ha entendido Reyes de la Lastra, autora de un cartel en el que elige como embajadoras de la fiesta a dos amigas de la misma generación, Juanita Reina y Cayetana de Alba, la primera arropada por sus hermanas, su hijo Federico y demás parentela. La segunda en persona, como si se hubiera bajado del caballo de Zuloaga que está en el Museo para subirse al caballete de Reyes de la Lastra.
"Son dos mujeres, pero en ellas he querido ver a todas las mujeres, cómo viven, transmiten y sienten la fiesta". A la pintora nacida en Alcalá de Guadaíra la acompañaba su familia, su marido Roberto, sus hijos Lola y Antonio, y una abigarrada delegación que le daba al estreno una impronta internacional. Reyes pertenece a la Asociación de Mujeres Diplomáticas Árabes, y allí estaban su presidenta, la princesa Abeer, de Arabia Saudí, la omaní Basma Al Mamari, la mauritana Ould Boubacar Umulkiram y la marroquí Samari Lamarti.
Reyes cogió el testigo de otras pintoras: Concha Ybarra o la alemana Uta Geub. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, define el género del cartel como un medio "para anunciar y para anunciarnos", legado de unos sevillanos que desde niños fueron educados en ser anfitriones. Reyes, rendida ante los cielos de Sevilla, anuncia en puertas del Adviento lo que vendrá después. "Aquí se pasa del roscón de Reyes a la papeleta de sitio", dice de una ciudad donde los toros representan "la última tragedia griega" y en la que las mujeres lucen "el único traje regional que hace moda".
Camarera de los Gitanos y la Macarena. Dos Madrugás. La tonadillera y su sobrina-nieta María Eugenia, única nieta entre once varones de su hermana Tere Reina; la duquesa con su hija María Eugenia con túnica de los Gitanos. Todas las Sevillas posibles: Manolo Grosso, Javier Pérez Royo, Esperanza Fernández, Alfonso Seoane, Juan Lacomba, Manolo Cortés, Rogelio Reyes (le hizo el retrato de director de la Academia de Buenas Letras), Manolo Cuervo, Juan Ruiz, aún hermano mayor de la Macarena, Manuel Otero Alvarado, Ricardo Suárez, Fausto Velázquez, Amparo Rubiales, el cónsul de Alemania...
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-así nos vá.
No os metais con el Cartel de las Fallas, a mi me encanta como representa los ninots. . .
Por supuesto que sí. Además de la glorieta, de hija predilecta, de estatua, e cartel, yo pondría la estatua de la duquesa en la Plaza Nueva (quitaría a San Fernando) y así el alcalde la vería y rendiría pleitesía todos los días, (leche, me ha salido un pareado) antes de entrar a currar.