- Diario de Sevilla. Noticias de Sevilla y su Provincia
- Actualidad
- Sociedad
- España es el país de la OCDE donde más ha caído la llegada de inmigrantes
España es el país de la OCDE donde más ha caído la llegada de inmigrantes
España es el país de la OCDE donde más ha caído la llegada de inmigrantes
Después de cinco años al alza, el flujo migratorio cayó en 2008 un 43% · Disminuye un 6% en los países desarrollados · La falta de empleo por la crisis económica es la causa principal del descenso
Agencias / Madrid | Actualizado 14.07.2010 - 05:01España es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que ha sufrido una mayor caída del flujo migratorio como consecuencia de la crisis, según informó esa organización durante la presentación de su informe anual: La perspectiva de la migración internacional 2010.
Si en 2007 llegaron a España 682.300 inmigrantes, en 2008 la cifra se situó en 391.900, es decir, un 43% menos.
Es una tendencia a la baja que se viene apreciando desde 2008 al llegar a los 30 países miembros de la OCDE 4,4 millones de inmigrantes, es decir, un 6% menos que el año anterior, revirtiendo la tendencia de los cinco años anteriores, en los cuales la inmigración aumentó de media un 11%, según el informe.
Además, datos recientes de los distintos estados sugieren que en 2009 la disminución fue aún mayor. Las cifras reflejan una reducción en la demanda de trabajadores por parte de los países de la OCDE, según esta organización, que señala que los inmigrantes se han visto muy afectados por la falta de empleo, especialmente los jóvenes.
El comisario europeo de Empleo, Laszlo Andor, afirmó que "el golpe de la crisis ha sido especialmente duro" para los inmigrantes en España porque este colectivo "estaba sobrerepresentado en sectores que han sentido especialmente la coyuntura económica, como la construcción".
En algunas naciones de la OCDE se registró un incremento en la tasa de empleo de las mujeres inmigrantes, muchas de las cuales optaron por buscar trabajo porque su pareja se había quedado en paro.
Igualmente, se explica que el plan de retorno voluntario para inmigrantes impulsado en 2008 "no ha tenido demasiado uso". Los extranjeros que decidieron volver a sus países de origen fueron pocos. La comisaria europea de Interior, Cecilia Malmstrom, así como el de Empleo, coincidieron en destacar la importancia de la inmigración para la economía europea. De hecho, la OCDE destaca que "más allá de los efectos de la crisis a corto plazo, la inmigración seguirá desempeñando un papel vital para las economías a largo plazo debido a la necesidad de más trabajadores para mantener el crecimiento y la prosperidad".
"En los tiempos de crisis siempre hay quien aprovecha para lanzar un mensaje populista contra los inmigrantes en vez de señalar lo fundamentales que son para el desarrollo económico de los países de acogida", señaló Malmstrom.
El director general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, sentenció que "los inmigrantes son parte de la solución, no del problema" al referirse a la crisis económica.
Gurría señaló asimismo que "todo indica" a que se reducirá "el flujo de inmigrantes" de cara a este 2010 e, incluso, al 2011.
Esa tendencia continuista se justificaría en que "la incipiente recuperación todavía no se traduce en crecimiento del empleo".
Si las tasas de migración actuales no aumentan, la OCDE calcula que la población en edad de trabajar en sus estados miembros aumentará sólo un 1,9% durante los próximos diez años. Entre 2000 y 2010, el incremento fue de un 8,6%.
Además, destacó que "una de las claves para que los inmigrantes tengan un trabajo satisfactorio y, en última instancia, consigan su integración es su naturalización".
En opinión de esta organización, "habría que animar a los inmigrantes que tengan derecho a obtener la nacionalidad del país que les acoge a que lo hagan", mientras que los gobiernos "deberían plantearse bajar las barreras que impiden la naturalización, como los límites que impiden la doble nacionalidad y los criterios demasiado estrictos que determinan quién tiene derecho" a ser nacionalizado.
Si en 2007 llegaron a España 682.300 inmigrantes, en 2008 la cifra se situó en 391.900, es decir, un 43% menos.
Es una tendencia a la baja que se viene apreciando desde 2008 al llegar a los 30 países miembros de la OCDE 4,4 millones de inmigrantes, es decir, un 6% menos que el año anterior, revirtiendo la tendencia de los cinco años anteriores, en los cuales la inmigración aumentó de media un 11%, según el informe.
Además, datos recientes de los distintos estados sugieren que en 2009 la disminución fue aún mayor. Las cifras reflejan una reducción en la demanda de trabajadores por parte de los países de la OCDE, según esta organización, que señala que los inmigrantes se han visto muy afectados por la falta de empleo, especialmente los jóvenes.
El comisario europeo de Empleo, Laszlo Andor, afirmó que "el golpe de la crisis ha sido especialmente duro" para los inmigrantes en España porque este colectivo "estaba sobrerepresentado en sectores que han sentido especialmente la coyuntura económica, como la construcción".
En algunas naciones de la OCDE se registró un incremento en la tasa de empleo de las mujeres inmigrantes, muchas de las cuales optaron por buscar trabajo porque su pareja se había quedado en paro.
Igualmente, se explica que el plan de retorno voluntario para inmigrantes impulsado en 2008 "no ha tenido demasiado uso". Los extranjeros que decidieron volver a sus países de origen fueron pocos. La comisaria europea de Interior, Cecilia Malmstrom, así como el de Empleo, coincidieron en destacar la importancia de la inmigración para la economía europea. De hecho, la OCDE destaca que "más allá de los efectos de la crisis a corto plazo, la inmigración seguirá desempeñando un papel vital para las economías a largo plazo debido a la necesidad de más trabajadores para mantener el crecimiento y la prosperidad".
"En los tiempos de crisis siempre hay quien aprovecha para lanzar un mensaje populista contra los inmigrantes en vez de señalar lo fundamentales que son para el desarrollo económico de los países de acogida", señaló Malmstrom.
El director general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, sentenció que "los inmigrantes son parte de la solución, no del problema" al referirse a la crisis económica.
Gurría señaló asimismo que "todo indica" a que se reducirá "el flujo de inmigrantes" de cara a este 2010 e, incluso, al 2011.
Esa tendencia continuista se justificaría en que "la incipiente recuperación todavía no se traduce en crecimiento del empleo".
Si las tasas de migración actuales no aumentan, la OCDE calcula que la población en edad de trabajar en sus estados miembros aumentará sólo un 1,9% durante los próximos diez años. Entre 2000 y 2010, el incremento fue de un 8,6%.
Además, destacó que "una de las claves para que los inmigrantes tengan un trabajo satisfactorio y, en última instancia, consigan su integración es su naturalización".
En opinión de esta organización, "habría que animar a los inmigrantes que tengan derecho a obtener la nacionalidad del país que les acoge a que lo hagan", mientras que los gobiernos "deberían plantearse bajar las barreras que impiden la naturalización, como los límites que impiden la doble nacionalidad y los criterios demasiado estrictos que determinan quién tiene derecho" a ser nacionalizado.

