'The artist' conquista al espectador 3D

  • El realizador francés Michel Hazanavicuis, en pleno sigloXXI, consigue a base de talento arrastrar al espectador a las salas para ver una película muda y en blanco y negro.

En pleno siglo XXI, cuando las películas más taquilleras se ven con gafas para apreciar las tres dimensiones, al director francés Michel Hazanavicuis se le ocurre filmar The artist, una muestra de cine en estado puro sin sonido, en blanco y negro y que consigue enamorar al espectador. El propio director explica así sus razones: "El mecanismo para hacer cine mudo es complejo, sobre todo el guión, pero garantiza una participación del espectador extraordinaria. Como no tiene sonido, ni color, debe recrear un montón de cosas a base de imaginación".

Hazanavicuis, esposo de la actriz argentina (de nacimiento) protagonista de The artist, Bérénice Bejo, dice haber aprendido de esta película que "cuanto menos, mejor" y que si quieres que el público encuentre simpático a un personaje, hay que ponerle un perro al lado, bromea.

The artist es George Valentin (Jean Dujardin), una gran estrella del cine mudo a quien el Hollywood de los años 20 venera y respeta...hasta que la llegada del cine sonoro lo sepulta en el olvido. A la inversa, una joven y desconocida bailarina, Peppy Miller (Bérénice Bejo), secretamente enamorada de Valentin, a quien adora como un ídolo, verá impulsada su carrera a lo más alto precisamente por el auge del cine sonoro.

Si el argumento suena a mil veces visto, lo cual es cierto, lo importante de The artist son los pequeños detalles que van componiendo entre guiños el reflejo de una época ya olvidada, aderezados con las impecables interpretaciones de dos artistas totalmente imbuidos de aquel espíritu, a los que hay que sumar a John Goodman y James Cromwell.

El director, que hubiera preferido llamar El lunar a la película -la explicación está uno de esos pequeños detalles del film-, afirma que la película habla "sobre todo, de un ser humano que tiene que hacer frente a un mundo que está cambiando muy rápido para él". "Creo que es un tema muy candente hoy en día, se trata de saber adaptarse a los cambios, más que de un momento difícil en un actor de gloria", resume.

Michael Hazanavicius, que comenzó su carrera en la televisión y como realizador de anuncios, rodó con su hermano, el actor Serge Hazanavicius, su primer largo, Mes amis (1999), al que siguieron OSS 117: El Cairo, nido de espías (2006), y OSS 117: Perdido en Río (2009) ambas protagonizadas por Jean Dujardin. Gracias al éxito de estas comedias, Hazanavicius pudo convencer al productor Thomas Langmann de sacar adelante un proyecto que le rondaba desde diez años antes: "Volvería a hacer cine mudo", ha asegurado el realizador, "encantado" de las buenas vibraciones que recoge de su película.

The artist ha tenido un exitoso recorrido por todos los festivales de 2011, desde Cannes a San Sebastián, donde obtuvo el premio del público por una amplia mayoría. Pero los premios "no son lo único para medir la calidad de una película", ha considerado el realizador, favorito de los críticos OnLine de Nueva York y de las asociaciones de Boston y San Francisco, clara favorita ya para los Globos de Oro.

Hazanavicius se considera afortunado de llegar a los Oscar "si es que me nominan", dice, porque tendrá muchas más posibilidades de "colocar" su película, aunque encuentra "más que suficiente estar ahí". Reconoce que tanto el papel de Dujardin (Pequeñas mentiras sin importancia, Lucky Luke), como el de su esposa, los escribió específicamente para ellos y que tanto Peppy como Valentin incorporan partes de su personalidad.

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