El asombroso Spiderman

  • Las pantallas españolas acogen hoy el estreno de la nueva película del hombre araña, superhéroe que será esta vez encarnado por Andrew Garfield · La dirección ha corrido a cargo del realizador Marc Webb.

El cine de Hollywood se ha contagiado definitivamente del espíritu del cómic. No por sus películas de acción cuyas estrategias de tiroteos y luchas parecen más propias de las viñetas que del cada vez más envejecido celuloide. Tampoco porque los personajes de los antiguos tebeos inspiren varias películas todas las temporadas, como la reciente y entretenidísima Los vengadores. Esto es así porque como las interminables series de superhéroes dibujados, y en ello la legendaria Marvel es especialista, ya se permiten todo tipo de variaciones con los personajes, mezclándolos, haciéndolos retroceder en el tiempo y todo lo que sea menester para que, como reza el viejo aforismo, todo cambie para que todo siga igual.

Así nacieron lo que se ha dado en llamar los reboots, es decir, captar con ingenio industrial cuando una saga cinematográfica estaba ya boqueando y darle un repaso de arriba abajo. ¿Que Batman agoniza bajo los rasgos de George Clooney y sale un film risible? Pues echamos el cierre, despedimos al equipo que lo ha llevado a cabo, contratamos a Christopher Nolan y a Christian Bale y cambiamos el enfoque, contando la historia desde el principio. ¿Que Pierce Brosnan ha convertido al comandante Bond en un personaje de telefilme? Pues fuera todos y que llegué Daniel Craig y otros guionistas que hagan lo propio, devolviendo al personaje al asesino poco sofisticado que era en el origen, antes de descubrir los vodka martini. Y así unos cuantos más.

Esto ha llegado a Spiderman, o Spider-Man, según la nueva y anglosajona grafía, uno de los reyes de la factoría Marvel. Lo malo de esto es que la voracidad de la industria hace que las nuevas versiones surjan cuando no se han olvidado los filmes anteriores. Spider-Man pedía a gritos una buena versión cinematográfica, después de las deplorables adaptaciones hechas en los 70, protagonizadas por un tal Nicholas Hammond, de infausto recuerdo. En realidad eran unos telefilmes que los avispados distribuidores estrenaron en Europa en salas para aprovechar el tirón del arácnido héroe. Fue el inquieto Sam Raimi el que aprovechando el desarrollo de los efectos especiales se decidió a dar el paso de darle a los lanzamientos de redes y a los paseos por fachadas la dignidad necesaria. Tobey Maguire se encargó de dar vida a Peter Parker, el joven fotógrafo infectado por una araña radiactiva (en los comics, en la versión de Raimi era un insecto tratado genéticamente, que hay que actualizar los MacGuffins), y Kirsten Dunst a su inalcanzable amor. Entre 2002 y 2007 se hicieron tres filmes con este equipo que consiguió recaudar unos 1.740 millones de euros en todo el mundo. Pero tras la última se notó un cierto desgaste, con una película demasiado atiborrada de hechos, que motivó que ni Raimi ni Maguire quisiesen seguir. Se empezó a trabajar en una cuarta parte, pero al no convencer a nadie el nuevo guión surgió la palabra mágica: reboot. Así que The Amazing Spider-Man, que se estrena hoy, cambia radicalmente de escenario. Como un nuevo inicio que se precie, Peter Parker retrocede en el tiempo y vuelve a ser un alumno de instituto. Un chico bastante corriente de no ser porque vive algo atormentado por la desaparición de su padre, y que vive con sus tíos Ben y May. Esto hace que desaparezcan personajes claves en la saga del hombre araña como su amor Mary Jane Watson o J. Jonah Jameson, el gritón y ahorrativo director del Daily Bugle, el periódico donde el protagonista acabará trabajando en un futuro que la cinta no contempla.

La que sigue aunque convenientemente rejuvenecida es el primer amor de Peter, Gwen, que si salía en la tercera entrega de Raimi con los rasgos de Bryce Dallas Howard. La primera sorpresa de este reboot la ha dado el director, Marc Webb, en cuyo currículum no había nada que indicase que podía encargarse de un film técnicamente tan complejo como The Amazing Spider-Man. Sólo tiene en su haber una comedia romántica como es (500) días juntos. Menos discutido ha sido el nuevo hombre araña, Andrew Garfield, que tras destacarse en películas como La red social acariciaba un protagonista absoluto. Emma Stone se encarga de dar vida a Gwen, y dos veteranos del peso de Martin Sheen y Sally Field son los nuevos tíos Ben y May. Otra sorpresa es la presencia de Rhys Ifans, habitual cómico que es el villano de la función, el primer gran enemigo en la carrera de Spider-Man.

Así, veremos a Peter Parker, un joven alumno de instituto como tantos otros, que vive con sus tíos después de la misteriosa desaparición de su padre. Le obsesiona descubrir sus raíces y vive su primer amor con su compañera Gwen. Pero su existencia da un giro cuando descubre un maletín perteneciente a su esquivo progenitor, que le lleva a establecer nuevas pistas sobre su desaparición. Estas le llevan al antiguo socio de su padre, el doctor Connors, que se convertirá en el primer villano de Peter, que en este proceso se convertirá en Spider-Man: el Lagarto.

Este film nace con perspectivas de futuro, pues hay una secuela pensada para la primavera de 2014. Lo que sí es cierto es que este film conmemora el 50 aniversario del personaje, que nació en agosto de 1962. Y que debe estar mirando de reojo el estreno dentro de dos semanas de la tercera entrega de Batman, su gran amenaza cara a la taquilla veraniega recién inaugurado.

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