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Mortadelo y Filemón, sexagenarios

  • El veterano historietista Francisco Ibáñez celebra la seis décadas de historia de sus famosos personajes con el álbum '60 aniversario'

Francisco Ibáñez, durante la presentación de '60 aniversario'. Francisco Ibáñez, durante la presentación de '60 aniversario'.

Francisco Ibáñez, durante la presentación de '60 aniversario'. / Efe

Mortadelo y Filemón acaban de cumplir 60 años y están "llenos de achaques", pero siguen luchando contra el crimen y lo continuarán haciendo "hasta que lleguen a los 100", según ha dicho este miércoles su autor, Francisco Ibáñez, que a sus 81 años está como sus personajes, mayor pero muy activo.

"Ya estoy preparando gags para cuando cumplan 100 años", ha dicho entre risas Ibáñez, que acaba de publicar el álbum 60 aniversario, en el que se dibuja a sí mismo calvo, sordo, con poca vista y dentadura postiza.

Aunque lo cierto es que Francisco Ibáñez está en plena forma y lo ha demostrado respondiendo preguntas, posando para los fotógrafos y firmando autógrafos con más energía que algunos jóvenes. "Me levanto por la mañana, me veo lleno de achaques, me río y le paso mis cosas a los personajes", ha explicado el historietista, que en la cuarta viñeta de su nuevo tebeo dibuja a Mortadelo sordo como una tapia. Ofelia aparece en la tercera página y no puede llamar por teléfono porque tiene reúma en el dedo; después llega Filemón y, como no podía ser de otra manera, paga los platos rotos y es objeto de la furia del jefe.

Pero, como le pasa al autor, los achaques no impiden a esta pareja de detectives continuar trabajando, y esta vez viajan nada menos que a Kolea d'Aliba para intentar que el mandatario Pxing Pxong haga las paces con el presidente de los Estados Juntitos, Mr. Trompf.

"Saco personajes conocidos porque le da actualidad al librito, es como coger lechugas frescas, pero no hago crítica social ni política", ha aclarado el autor, fiel al estilo blanco que le ha hecho famoso. "Yo sólo quiero que la gente se ría un poco, olvide sus problemas y pueda dormir bien. Estoy pensando en venderlo en las farmacias como somnífero", ha bromeado,

Ibáñez espera seguir haciendo reír muchos años, pero no descarta que sus personajes le sobrevivan en manos de otros dibujantes y guionistas. "Yo no soy como aquel hindú que quería que enterraran a su mujer con él, me encantaría que mis personajes me sobrevivieran, y hay muchos dibujantes mejores que yo que podrán hacerlo muy bien. Otro tema es los guiones, eso lo veo más complicado", ha señalado.

Francisco Ibáñez se define a sí mismo como historietista, "que es la unión de dibujante y guionista", y de sus dos facetas destaca la de guionista, que para él es "más importante". "No dibujo demasiado bien -asegura-, pero del guión estoy más orgulloso, porque es lo que hace que la gente se ría, y me alegro mucho de que se sigan riendo y me pidan que siga haciendo historietas, aunque luego me duelan los riñones de estar sentado firmando autógrafos".

Ibáñez es uno de los autores más relevantes de la historia del cómic español y tiene la suerte de ser muy querido, pero da la sensación que, aunque su público no se lo pidiera, él no podría dejar de trabajar. "Cuando acabo un álbum ya estoy pensando en el siguiente. Ahora estamos presentando éste del 60 aniversario, pero ya no me acuerdo de los chistes que puse, porque después he hecho dos más sobre los mundiales de fútbol", aclara.

Prolífico, tiene entre sus personajes algunos tan entrañables como Rompetechos, que Ibáñez reconoce que se parece un poco a él y que le tiene cariño. Su editor, Manuel de Cos, ha anunciado que en abril saldrá a la venta el primer tomo de la antología integral de Rompetechos, que tendrá 384 páginas.

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