Sobre la desnudez

Este clásico de Laver aborda dos cuestiones estrechamente vinculadas, pero cuya relación ha variado con el paso del tiempo. Quiere esto decir que el traje y la moda, que la vestimenta y su uso, no siempre han mantenido la vertiginosa cadencia que hoy exhiben; y tampoco se han ufanado, como hoy, de su carácter extravagante y de su naturaleza volátil. Ello no implica, como parece obvio, que la ropa haya carecido de un fuerte aspecto suntuario, de una clara vocación distintiva, cuyo origen hay que situar, desde el albor del tiempo, en las clases dirigentes. Sí implica, en cualquier caso, que el modo en que hoy se consume -y se vive y se disfruta- la moda, guarda una relación causa-efecto, tanto con el amplísimo público al que va dirigida, como con el modo de producción que permite su consumo acelerado y extático.

Uno de aciertos de este breve compendio radica precisamente ahí, en la vinculación de la vestimenta y la sociedad que la produce (un oportuno apéndice de Enriqueta Albizua trata muy sumariamente El traje en España). O dicho a la inversa, el interés histórico de Lavater es éste de permitirnos ver una época, una hora del mundo, a través del modo en que se vistieron sus protagonistas. Esto quiere decir que la historia del traje esbozada aquí por Laver es también una historia del color, de los tintes, de las telas, de las grandes navegaciones del XV-XVIII, del carácter y el gusto de los reyes, y en suma, de un numeroso cúmulo de circunstancias que otorgan un inesperado peso cultural a la superficialidad de la moda. Una superficialidad, en buena medida, acrecentada por el mundo de hoy, y cuyo cambio constante no es sino la brillante faz de un fenómeno menos glamuroso, cual es el arte de vender lo producido, mediante una publicidad tan eficaz como invasiva. Asunto distinto es que los griegos no soñaran con una hermosa clámide. Y es este adorno de la desnudez, el juego de ocultación y revelación del cuerpo, el que da origen a una Historia que es también historia de los símbolos, de la coquetería, de la creatividad y el frío.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios