la pelota de papel

Abrigado invierno sin Neymar

  • El Barça es ya, con 19 puntos sobre el Madrid, algo más que campeón honorífico

  • La primera vuelta se llevó por delante a 8 entrenadores y arrojó un inesperado equipo revelación, el Girona

El técnico del Barcelona, Ernesto Valverde El técnico del Barcelona, Ernesto Valverde

El técnico del Barcelona, Ernesto Valverde / EFE

¿quién lo iba a decir? La crisis que el Barcelona vivía en verano con la marcha de Neymar, que empezó en rumores, siguió con la gracia de Piqué ("se queda") y acabó en el mayor traspaso de la historia del fútbol, se ha quedado en una broma. Ni en sus mejores sueños -por entonces serían pesadillas- Bartomeu idealizaría un desenlace mejor de la temporada. Porque es imposible ya que se le tuerza el trazo a Valverde, un entrenador que ha hecho historia en su primera media Liga dejando a su eterno enemigo a 19 puntos.

Una distancia sideral, una barbaridad que virtualmente ha dejado la Liga decidida. Y todo en los primeros cuatro meses post Neymar. La estrella brasileña dejó un montón de resquemores en el estío azulgrana, pero el tiempo y, sobre todo, los millones que dejó el PSG, lo curan todo. Aunque todo puede decirse que fue el arte de un mago como el Txingurri, un brujo silencioso que rebajó hasta el suelo la tensión que su antecesor, empezando por la sala de prensa en la que ya no resuenan las irónicas respuestas de Luis Emrique ni sus secantes salidas de todo. Valverde demostró, además, que lo que se muestra al exterior es lo que se guisa en la cocina. Labor de pasillo para llevar la normalidad a un equipo ganador que no necesita más figuras que la que ya tiene, la mejor de todas, Messi.

FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía. FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía.

FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía.

Y no necesitó más porque el dinero de su traspaso se lesionó. Dembele es otro fichaje de lujo para una segunda vuelta que se antoja más temible, si cabe, para el Real Madrid con Coutinho ajustándose ya las botas. El Barça acabó la primera vuelta invicto, habiendo goleado en el Bernabéu y reduciendo a su rival a la mínima potencia. 19 puntos entre ambos insalvables ya, 9 sobre el segundo, 52 goles a favor, sólo 9 en contra y una serie de 29 encuentros oficiales sin conocer la derrota.

En el otro lado, la Supercopa de España que auguraba un año ruinoso en el vestuario de Barça con la taquilla de Neymar recién vaciada fue como un guiño del diablo para el Real Madrid, sumido en las eternas lesiones de Bale y las frustraciones de Cristiano. Zidane se fue quedando atrás en una carrera en la que ya no ve a su rival, puede que por consecuencia directa de la decisión de Florentino de no reforzar la plantilla o puede que no. La renovación de Messi, mientras se celebraba en el Barça como si de un título más se tratase.

El regreso del Valencia

La llegada del ecuador también arroja una buena noticia para los clásicos, el regreso de un histórico presentando además unos números jamás vistos en Mestalla. Marcelino llevó al Valencia a un estado de gracia merced a un fútbol moderno y vertical, una antología del 4-4-2 interpretado de forma sublime por Guedes, Zaza y Rodrigo y compañía. El Valencia no se conformó con usurparle el protagonismo a un Sevilla que cayó en diciembre, sino que echó del banco al Madrid para sentarse él.

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