Agravios comparativos

  • El mismo Comité de Competición que quitó la amarilla a Diego Costa desatendió cuatro recursos del Sevilla, siendo sorprendentes los de Medel. Maduro estalla: "Es un escándalo".

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El nuevo equipo de juristas que esta campaña se ha hecho cargo del Comité de Competición no está teniendo un buen estreno. El órgano disciplinario federativo, generalmente conservador, ha abundado en esta tendencia y ha reiterado la disparidad de criterio en varias ocasiones. Ha coincidido este cambio con la resurrección del Atlético de Madrid como potentado de la Liga y la línea descendente del Sevilla, con una pérdida evidente de respeto ante comités y árbitros de los nervionenses, lo que ha dado lugar a varios agravios comparativos que tuvo una nueva evidencia en la retirada de la amarilla de Diego Costa.

El perdón de Diego Costa, en el contexto de un partido preñado de provocaciones a jugadores y público y simulaciones, ha terminado de indignar al entorno del Sevilla, e incluso hizo estallar a un jugador generalmente templado como Maduro. "Es un escándalo, si eso es así, es un escándalo, porque es una tarjeta amarilla clara. Él tuvo suerte de que no fuera expulsado, con el teatro que hizo, porque normalmente es tarjeta amarilla para cada uno, para él y para Cala. Y lo de Geoffrey (Kondogbia) es una entrada por atrás", dijo Maduro.

Es la misma sensación que existe en el cuerpo técnico y la plantilla, aunque el club prefiere guardar un prudente silencio a pesar de sentirse agraviado por el dispar criterio de Competición.

El agravio viene por la subjetividad de un axioma jurídico, el de la existencia o no de error manifiesto en la redacción del acta, que Competición usa a su antojo. Así, la diligencia que ha tenido para quitarle la amarilla a Diego Costa se convirtió en rechazo de plano de los recursos presentados por el Sevilla hasta en cuatro de las cinco alegaciones presentadas. Es especialmente llamativo el caso de Medel, tanto por su roja ante el Barcelona como ante el Betis. Pero también se dio el caso de Kondogbia por su pisotón a Diego Costa en la Copa, por el que le cayeron cuatro partidos que luego Apelación redujo a dos.

En este caso, Competición entendió que la acción de Kondogbia, tal y como rezaba el acta, era distinta a la del juego. Sin embargo, Apelación sí atendió el recurso del Sevilla, que alegó que, como demostraban las imágenes, su pisotón fue en la misma acción del juego y dejó la sanción en dos partidos, que tiene pendientes para la próxima Copa del Rey.

El caso más flagrante de disparidad de criterio fue el de la roja a Medel ante el Barcelona por la simulación de Cesc, en la jornada sexta. Mateu Lahoz escribió en el acta que Medel fue expulsado por "propinar un cabezazo en la cara de un adversario sin estar el balón en juego". El Sevilla alegó que Cesc "simuló deliberadamente ser objeto de una agresión o de un acto violento". Y el Comité de Competición entendió, tras la prueba videográfica, que "no existe agresión en sentido estricto, sino un forcejeo entre jugadores rivales, juntando sus respectivas cabezas, sin que culmine el lance con una reacción realmente violenta" y que hay "un error material manifiesto en la apreciación de los hechos". Pero, y aquí está el quid de la cuestión que indignó al club, "sí se aprecia que la actuación del jugador don Gary Medel se produce en el contexto de un intercambio violento de actos". Le cayeron dos partidos y el Sevilla recurrió sin éxito a Apelación y al Comité Español de Disciplina Deportiva, a pesar de que José María del Nido declaró que "el fundamento jurídico segundo de la resolución del Comité de Competición reconoce que hay un error en el acta arbitral" y pidió que se quedara en amarilla.

En la jornada 15, tras la esperpéntica expulsión de Reyes por sacar una falta tras el pitido de Muñiz Fernández, Competición sí le retiró al sevillista la segunda amarilla. Ha sido el único recurso positivo, pero la acción fue tan evidente que el Comité Técnico de Árbitros dejó a Muñiz Fernández varias jornadas sin dirigir partidos.

En la jornada 30, en cambio, Competición tuvo otra disparidad de criterio al desatender el recurso por la segunda amarilla a Fernando Navarro ante el Athletic. Otra vez Mateu Lahoz amonestó al sevillista por "golpear con el brazo a un adversario de forma temeraria". Desde Nervión se alegó que "no existió en sentido estricto ni juego peligroso ni actuación temeraria". Pero el Comité no apreció "con nitidez la existencia de un error material manifiesto" y desestimó el recurso. Esa misma jornada sí estimó "error material manifiesto" y le quitó una de las dos amarillas que vio el central del Atlético Godín.

Otro agravio lo sufrió el Sevilla en la expulsión de Medel ante el Betis. Competición ni siquiera leyó el pliego de alegaciones arguyendo que llegó el martes después de las dos de la tarde. El partido se jugó en viernes y contó como día hábil el sábado. Apelación no sólo no atendió el recurso sino que arguyó que Competición fue "benevolente" por no haber aplicado "el agravante de reincidencia".

El Comité Técnico de Árbitros, a diferencia de Competición, sí ha visto errores flagrantes de varios colegiados con el Sevilla. Dejó sin actuar varias jornadas a Mateu Lahoz tras sus fallos ante el Barcelona. E hizo lo mismo dos jornadas antes por los yerros de Undiano Mallenco en el Sevilla-Madrid, en el que no apreció un par de agresiones de madridistas. También estuvo en la nevera Muñiz Fernández tras el esperpento de Cornellà. Y esto también pone en evidencia los agravios que Competición ha infligido al Sevilla.

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