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Aire y lo que no es aire (1-1)

  • El Betis acaba ahogado en su deficiente forma y en su endeblez de base y se muestra incapaz de asustar a un Recre que se quedó con diez. Dominio bético, cierto gusto y nada en el área rival

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Al Betis le falta un mundo para ser un equipo. Había trazado un camino preñado de coherencia, pero juega siempre con una marcha menos que sus rivales y eso en el fútbol de hogaño es otorgar una ventaja desmedida al de enfrente. Ayer se aprovechó el Recreativo, quien se creció incluso con diez jugadores tras perderle el respeto a un Betis que se había plantado en el campo con buenas ideas y con toque.

Porque es un Betis el que amanece junto a la húmeda ría onubense muy práctico. Víctor Fernández y sus futbolistas han aprendido la lección física que los lastró en sus primeras comparecencias y su fútbol tiende a la economía por más que el balón continúe siendo su faro y guía y la portería rival su único y cierto punto de mira.

Arzu es el eje. El nazareno, infrautilizado en la zaga durante gran parte de la era Tapia, se ha hecho por fin hombre en el mediocampo. Se encuentra a gusto. Ha cogido el sitio. Recibe el balón, lo suelta y se postula para ser un punto de apoyo para el compañero enseguida. Cuando no ve la línea de pase clara, por la presión recreativista o porque sus atacantes no se la dibujan, conduce la pelota y se regodea con ella pegada a la bota hasta que Nacho o Capi le abren los espacios.

El camero parte de la banda izquierda, pero, muy activo, pierde los metros necesarios para auxiliar al nazareno en la construcción  y recoger de paso todo lo que suma Iriney. Capi también se cuela en los adentros y facilita la vía de entrada a Nacho e incluso a Jonathan Pereira por la banda izquierda del ataque. En la derecha, Juanma apenas recibe dobleces de Nelson, pero el extremeño se teje un fútbol horizontal, preñado de recortes, que desconcierta y desajusta las líneas blanquiazules con facilidad.

La defensa verdiblanca no se descompone y apenas un par de pelotazos se ve obligado a pegar Melli cuando la presión recreativista asfixia. Se ordena muy bien el equipo adiestrado por Raúl Agné, quien fuera discípulo del propio Víctor Fernández, y cerca del balón siempre acumula gente. En el dos contra uno que busca sobre Nelson principalmente suele hallar resquicios para el contraataque.

Pero este Betis es un equipo muy seguro en sus intenciones. Lejos de vivir como otrora de las migajas de los rivales, es autoritario y marca la pauta de los partidos. Aun así, apenas crea ocasiones de gol. El mal estado de Sergio García y la ausencia de un referente le genera excesivas dudas cuando atisba el área rival. Por eso es más bonito que bueno. Además, aunque no es muy profundo, tampoco se equivoca y apenas permite que el Recre hostigue a Goitia.

Pero, claro, si apenas es capaz de crear una sola ocasión de gol en más de noventa minutos, ganar partidos se le va a hacer muy cuesta arriba. Además, más que por el fútbol que adoctrina Víctor, el tanto de Sergio García va a venir tras un contraataque magnífica conducido por un Arzu inmenso en esos estertores de la primera parte. El toque, en definitiva, no lo condujo a nada potable en las cercanías de Guaita.

Porque el Betis es poco profundo, tiene muy poco fondo y todo lo que engendra muere al borde del área rival. A veces, incluso, da grima ver cómo Capi, Jonathan Pereira o Sergio García caen de maduros en simples choques con gente más fornida que ellos.

Se bandea el equipo, aun así, porque esto es Segunda División y los rivales tienen los mismos o menos recursos que él. Pero moviéndose en tres cilindros está prohibido equivocarse y Capi, por ejemplo, es un cambio obligado a poco de iniciarse segunda parte. Lo esté haciendo bien o mal, el camero se viene abajo. Una pérdida suya que hace aún peor Iriney ante Emilio Sánchez le costaría el empate y la necesidad de remontar. Remontar: un verbo que, transcurrida una hora de juego, parece imposible de conjugar por este equipo bajo mínimos y con carencias atacantes.

Será, empero, Emilio Sánchez quien lo ponga de nuevo entre raíles con su expulsión. Hay ya savia nueva en verdiblanco, pero Pavone y Damià no aportan ni fútbol ni fuerza y es el Recre, con diez hombres, quien sigue gozando de las mejores opciones.

El Betis sigue sin crear peligro cerca del área porque además carece de velocidad. No genera ocasiones, apenas dispara con intención y fuerza. Su luz se apaga donde el fútbol vale dinero y el camino del retorno se antoja complicado con estas coordenadas en las que hoy vivaquea.

Ficha técnica:

1 - Recreativo: Guaita; Raúl Cámara, Iago Bouzón, Troest, Peña; Álvaro Antón, Emilio Sánchez, Jesús Vázquez, Aitor (Oscar Díaz, m. 64); Barrales (Pablo Sánchez, m. 68) y Braulio (Javi Fuego, m. 77).

1 - Real Betis: Goitia; Nelson, Melli, Carlos García, Nacho; Arzu, Iriney (Mehmet Aurelio, m.66); Juanma (Damiá, m.66), Capi (Pavone, m.72), Jonathan Pereira; y Sergio García.

Goles: 0-1: Minuto 43, Sergio García; 1-1: Minuto 57, Emilio Sánchez.

Árbitro: Vicente Lizondo Cortés (c.valenciano). Expulsó, por doble amonestación, en el minuto 75, al local Emilio Sánchez, y amonestó al visitante Memet Aurelio.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de Segunda División disputado en el estadio Nuevo Colombino ante 11.329 espectadores, de ellos unos 1.500 seguidores verdiblancos. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Luis Molowny, fallecido hoy.

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