Aíto García Reneses: día 1

  • El entrenador, presentado ante mucha expectación, afirma que entre sus retos está "hacer un equipo competitivo y digno" · El madrileño dice que "todos los jugadores en plantilla interesan"

Comentarios 1

Es más que probable que ninguno de los fichajes que lleguen al Cajasol para la temporada que se avecina despierten más expectación que la de su futuro técnico. Es muy difícil vender una imagen teniendo a Aíto García Reneses en plantilla. Rellenar tres hojas de currículum deportivo está al alcance de muy pocos. Por eso, ayer la sala de prensa del pabellón San Pablo se quedó pequeña para presentar al capitán del barco cajista para el próximo curso. Realista, feliz y confiado se mostró un Aíto que apostará por hacer, desde ya, un "equipo competitivo y digno".

"Está bien partir de la base de conocer la realidad. En los años anteriores el club ha conseguido una estabilización. Ahora tenemos que intentar tener el mejor equipo posible, tanto de presente como de futuro. Hacer un equipo competitivo y digno con la norma general de dar lo máximo, y que la gente lo perciba. Porque para disfrutar no hace falta ser campeón del mundo. Por ejemplo, a mí no me hace falta un objetivo concreto, simplemente que estemos contentos porque trabajemos al máximo y demos el 100% por el club".

El madrileño quiere ir paso a paso, por eso no se fija un objetivo mirando la clasificación. "Los objetivos son muy difícil de cifrarlos porque dependerán, no sólo de cómo nos formemos nosotros, sino de cómo lo harán el resto de los equipos". Y el listón ya está alto, dice el ex del Joventut y Barcelona, entre otros. "Joan Plaza hizo un gran trabajo aquí, por eso creo que tenemos que partir de lo que ya tenemos. No soy de los entrenadores que han logrado buenos resultados después de obligar a mis directivas a hacer fichajes interesados. Yo nunca fuerzo ahí. Nunca he tenido la habilidad de otros, que también es una cualidad, siempre y cuando te vayas y el club siga bien y no cargado de deudas".

Después de casi un año y medio aproximadamente lejos de las canchas, su deseo de volver favoreció a que las conversaciones fueran sobre ruedas. Además, la situación del Cajasol le convenció definitivamente. "El primer motivo y más importante por el que he venido aquí es que el club está saneado, aunque sea a cambio de contar con menos presupuesto. Es una cosa buena. Hay que decirse: 'Esto es lo que somos y a partir de aquí aspiramos a ser más". La segunda, la idiosincrasia de la casa. "No conozco mucho el club, pero sé que apuesta por la cantera. Vi al equipo júnior que ganó el Campeonato de España en Hospitalet y me gustó mucho. De abajo podemos contar con jugadores. Y si pudiésemos renovar a los jugadores de la plantilla que aún están sin renovar, partiríamos con plantel de un nivel agradable para empezar a trabajar. Poco a poco podemos ir incorporando a jóvenes de la cantera, que también es otro motivo para alegrarse. En cuanto a esto, quiero aclarar que, pese a que haya dado opciones en el Joventut o en el Barcelona a los jóvenes, yo doy las oportunidades a quien se las merece".

La pretemporada, que después de muchos años apunta a que se realizará por estas tierras en lugar de en los Pirineos como en los últimos años, servirá para evaluar el posible papel de los más jóvenes en el primer equipo. "Tengo como costumbre utilizar bien las pretemporadas, lo que pasa que actualmente hay un problema con las selecciones inferiores: todas tienen campeonatos en estas fechas. La pretemporada es básica porque es cuando le puedes inculcar lo que quieres de ellos sin la presión de los partidos. En función de cómo se desenvuelvan sabremos si tendrán más opciones o menos. Ejemplos de ello han sido jugadores como Ricky Rubio o Pau Ribas, que aprovecharon su oportunidad cuando entrenaba al Joventut".

No quiere el preparador cajista desviar su atención a temas personales concretos, por eso ni se moja al oír hablar de la posibilidad de la marcha de Calloway y Urtasun destino Málaga. "No me gusta concretar casos. El tema de negociaciones no me gusta ya que cualquier cosa que digas puede crear dificultades. La mayoría de los jugadores que están, estaban en plantilla, interesan. Y ya está".

Aíto quiere dejar claro desde el día 1 su filosofía de trabajo a todos los estamentos del club, del primero al último. "Uno puede disfrutar si su equipo está dando el máximo y mejorando día a día. Es un mensaje que quiero transmitir a los jugadores, al club y, sobre todo, a la afición".

Una afición complicada -como la que tuvo en Málaga- y a la que califica como "clave" en el futuro del Cajasol. "Es clave en cualquier equipo que la afición sea buena. Quiero decirle que el club hace todo lo que puede, que no hace tonterías de meterse en problemas que se puedan desembocar en sufrimiento en un futuro. Que no es necesario ser campeón, que ojalá, para disfrutar. Y que estén al lado del equipo".

Esa esperanza la lleva allá por donde va Aíto. "Cuando entrenaba en minibásket estaba encantado; cuando lo hice en júniors, también. Hay mucha gente que cree que para disfrutar del baloncesto sólo se pueden entrenar a equipos que sean campeones. Yo creo que no. Hay muchos entrenadores anónimos que disfrutan con su trabajo y yo soy igual. Espero disfrutar y hacer el mejor trabajo posible. No me importa si se está a un nivel altísimo, medio..."

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios