Aíto, un maestro a las puertas

  • El Cajasol se reúne hoy con el técnico español más ilustre para cerrar su fichaje. El madrileño está deseando volver a entrenar y en Sevilla abogan por una metodología de trabajo basada en la cantera.

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El luto por la marcha de Joan Plaza puede durar menos de una semana. El adiós del segundo entrenador que más partidos ha sumado en el Cajasol será suplido por el técnico con mejor historial del baloncesto español: Aíto García Reneses. Todavía nadie quiere lanzar las campanas al vuelo porque no está cerrado el contrato, que si nada se tuerce será de un año más otro opcional, pero las conversaciones van por muy buen camino después de una primera reunión entre las partes y se espera que nada varíe en la cita que tendrá hoy el madrileño con algún emisario del club hispalense, seguramente en Barcelona.

El magisterio impartido por Aíto en el baloncesto nacional y continental en las últimas décadas tendrá continuidad en San Pablo. Es un entrenador muy especial y en absoluto firmaría por el Cajasol por cuestiones económicas. De hecho, el sueldo que se le ha ofrecido es menor a la última propuesta realizada a Plaza y que éste denegó. El veterano preparador de 65 años y la entidad sevillana están condenados a entenderse porque el primero está deseando volver al ruedo, vivir de nuevo la experiencia de dirigir en el banquillo después de ser destituido del Unicaja a mediados de enero de 2011, mientras que la segunda se juega el tipo en una campaña crucial con el desembarco de Caixabank -un banco de Cataluña, precisamente donde el entrenador ha desarrollado sus más floridas etapas-, disponiendo de menos presupuesto y teniendo que tirar de la cantera.

Ergo, no hay mejor candidato para que aprendan y mejoren los chavales jóvenes que Aíto García Reneses. Desde Pau Gasol y Juan Carlos Navarro en el Barça a Rudy Fernández y Ricky Rubio en el Joventut, la metodología de trabajo del madrileño se centra en la base, algo indiscutiblemente necesario desde ya en un Cajasol que quiere crecer desde abajo.

Bien es cierto que el club tendrá que apoyar las decisiones, muchas controvertidas, del técnico, quien muchas veces ha soportado la presión de la grada jugando como local en el Palau o en el Olímpic. No le tiembla el pulso y muere con sus ideas. En este sentido, al Cajasol no le quedará otra que aceptar la filosofía de un hombre catalogado como genio para muchos de los especialistas en la materia. En cualquier caso, la forma de actuar, tanto en los partidos como en los entrenamientos, siempre será en beneficio de los canteranos al objeto de hacerlos debutar y convertirlos desde temprano en integrantes de la primera plantilla.

El entusiasmo por el baloncesto de Aíto es absoluto. Quien fuera uno de los espejos en el que se miró Plaza cuando era segundo en la Penya, ya está al tanto de cómo son algunos de los chavales del Cajasol, no sólo por su presencia en San Pablo a finales de enero para un clínic -presenciado desde la grada curiosamente por Plaza y en el que participaron Balvin, por ejemplo, Burjanadze y Porzingis-, sino por haber estado hace escasas fechas presenciando los campeonatos de España tanto en categoría júnior como en cadete; en esta última, el conjunto de Rafa Monclova se proclamó vencedor.

Nadie mejor que él sabe de qué va el paño y el Cajasol será sin duda, en caso de confirmarse hoy o en los días venideros su incorporación, uno de los conjuntos con más jóvenes en el plantel.

Es más: Satoransky y Sastre aún no han cumplido 21 años, a pesar de que lleven tres campañas en la élite, y para ellos, sobre todo para el segundo, con el que contaba poquísimo Plaza después de la lesión, el crecimiento será mucho mayor si quien está al cargo es Aíto. Eso también lo valora el club a la hora de ir a por el madrileño. Incluso en San Pablo piensan que le puede venir genial a Diego Ocampo, el otro aspirante a primer entrenador, estar uno o dos años a las órdenes de Aíto para tomar el relevo más tarde. Ahora bien, todo irá en función de que hoy o en breve haya trato. Ilusión, desde luego, genera.

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